
La soprano María Rodríguez anda ahora enredada entre el recital de la Semana Internacional de Música de Medina del Campo y su participación como Fiordiligi en el Teatro Real.Pertenece a la joven generación de cantantes que comienzan a hacerse un hueco importante en el mundo de la lírica y empiezan ya a sonarle lejanos sus premios en Irún, Spoleto o Puerto Rico.Conocida como Dama de la Reina de la noche en
La Flauta Mágica, Fiordiligi o Salud, considera que ha llegado el momento de incorporar a su repertorio papeles como el de
Traviata.
Pregunta: Usted proviene del mundo del arte dramático. ¿En sus comienzos esto supuso una dificultad o más bien todo lo contrario?
Respuesta: Mi carrera de cantante se inició sobre la marcha. Estaba estudiando el último año de arte dramático y una de las asignaturas de las consideradas 'marías' era el canto. La profesora me dijo que tenía unas condiciones naturales muy interesantes y que por qué no hacía una audición para José Tamayo. La hice y me seleccionaron, así que debuté sin haber recibido casi ni una sola clase de canto. En aquella época estaba doblando dibujos animados, pues también como actriz destacaba más por la voz.Luego después el estudio, el perfeccionamiento, me ha costado mucho. De todas formas he tenido la suerte de tener buenos profesores y conocer a Angeles Chamorro, que me ha orientado por el buen camino y ha evitado que se maleara mi voz.Como actriz me ponía nerviosa, pero como cantante superarme ha sido un esfuerzo tremendo, tanto por controlar el sentido del ridículo, como por esa sensación de inquietud que da el directo, en el que nunca sabes de antemano lo que va a pasar.
P: ¿Los Concursos son el camino más fiable para comenzar una carrera?
R: Hay mucha gente que opina que no, pero yo pienso que muchas veces no tienes otra forma de darte a conocer. Se pasa muy mal, son injustos, como muchas audiciones, pero se puede ver a la gente con talento.Esta profesión es muy dura, siempre, cuando se empieza y cuando tienes que mantenerte.Los concursos son muy importantes, pues te ayudan a aprender y a ser conocida.
P: ¿Qué piensan las nuevas generaciones cuando oyen que ya no hay voces como las de antes?
R: No sé como eran las voces de antaño, que sólo las conozco a través de grabaciones. Es cierto que antes había unos cantantes que trabajaban un repertorio muy extenso, y existían unos tenores increíbles.Creo que han cambiado mucho los planteamientos en la ópera y ahora se miran mucho las producciones, los estilos, se es en general más purista.Pienso que más que la voz lo que cuenta es la interpretación. La voz es camaleónica. Una de las sopranos que más admiro es Victoria de los Angeles, que era una gran cantante, capaz de adecuarse a diversos estilos desde Mozart a Wagner.
P: ¿Qué problemas son en estos momentos los más acuciantes para un cantante?
R: El saber mantenerse. Te tiene que gustar mucho tu carrera, viajar, vivir en soledad. Y luego está la voz, que a veces te produce un miedo tremendo, pues un cantante tiene que tener una gran fuerza interior. Hay momentos en los que sufres pánico, ya que tienes que demostrar mucho ante mucha gente, que además tiene metidas en el oído grandes interpretaciones y normalmente a través del disco.
P: Centrándonos en el
Cosí fan tutte del Teatro Real, en el que usted intervine los días 13, 16 y 19. ¿Cómo es su Fiordiligi?No he tenido ningún problema con Flotats, ni con López Cobos. Quizá porque mi personalidad se aproxima mucho al concepto que ellos puedan tener del personaje.La mayor dificultad en cuanto a la escritura musical, una vez que consigues entrar es maravillosa, radica en que tiene dos arias en las que hay que mantener la dramaticidad mozartiana con un canto lo más mórbido y delicado posible. En los números de conjunto juegas con el 'mezzoforte' y el 'piano', con la voz apoyada, no vibrada, en el sentido de que es un canto muy difícil, muy agudo, con unas tesituras amplias. Además con una orquesta que no te arropa y eso produce una gran sensación de desnudez. Algunos maestros lo dicen: 'Mozart es plata', por ese brillo que tiene.Y como personaje me identifico bastante con el carácter de Fiordiligi.Ella y Dorabella son dos jóvenes ilusionadas, sus novios son militares, se van a la guerra, y ellas se quedan hechas polvo. Fiordiligi tiene como más espiritualidad y al principio se niega a admitir su atracción con otro que no sea su novio, se resiste, pero al final cae.
P: ¿Cómo ha sido el trabajo con López Cobos?
R: Estupendo. Es una persona muy exigente, pero un gran profesional. Te dice muy claramente lo que quiere y lo hace con una gran paciencia y un profundo respeto. Ha estado todo el tiempo con nosotros, ayudándonos, y señalándonos los posibles fallos. Te ayuda desde el podio y tiene muy claro lo que quiere. Es un director muy seguro.Flotats --el director de escena-- es un actor impresionante, los primeros días estaba alucinada. El planteamiento teatral es como los que se hacen ahora, dejando de un lado la época y visualizando la obra desde otro punto de vista. Esto resulta divertido.
P: Acaba de ofrecer en Medina del Campo un recital de lieder ¿Cómo lo compagina con la ópera?
R: Lo más comprometido es el recital y ese tipo de repertorio. Un cantante que tiene preparación de música de cámara será un buen cantante de ópera.El lied te obliga a controlar la voz y a formarte expresivamente.Por ejemplo en el recital de Medina había obras como 'Claire de Lune', primera melodía impresionista de Fauré, que no tiene nada que ver con sus otras obras.Es mucho lo que se puede sacar a una canción y exige un gran trabajo con el pianista. Puede ser maravilloso, y cuando se consigue expresar todo se produce una magia increíble.
P: Háblenos del personaje de Salud de 'La vida breve'.
R: Parece que estás cantando un Wagner, pero yo pienso en Mozart.Salud, como pasa en otro estilo completamente diferente con Butterfly, es una jovencita de 16 años a la que no le puedes meter un dramatismo brutal. Intento dar la dramatización con la expresividad más que con la voz. Salud no es Abigail, es una mujer que está muriendo de amor. Se atiene al repertorio que me va mejor, de mucha dramaticidad, pero dentro de los límites de una lírica.
P: ¿Qué papeles le gustaría incorporar a su repertorio?
R: Me encantaría empezar a pensar en Violeta, con la que me encuentro como pez en el agua, e incluso Butterfly. Puedo cantar un repertorio amplio, pero el problema es que ya no me ven como Micaela o Margarita de 'Fausto' y los Donizetti perfectos para mi voz casi no se hacen.Amelia de 'Simon Boccanegra' es un papel que podría abordar, pero es otra vocalidad distinta.Son papeles que en Italia, por ejemplo, cantan las líricas, pero aquí se prefieren voces más dulces.
P: ¿Qué opina de los montajes polémicos?
R: Hay un tipo de directores que buscan la provocación y hay personas de teatro que no saben mucho de música y que no se dan cuenta de que un cantante hay cosas que no puede hacer. No se trata de que no podamos cantar en una determinada posición, sino que, por ejemplo, cuando empiezo el aria 'Come scoglio', antes tengo un sexteto, y si me obligan a correr de aquí para allá voy a llegar extenuada al aria. Si en el 'Cosi fan tutte' del Real se fijan en Corbelli, que es un gran profesional, se mueve mucho, pero jamas se agota, ni hará un esfuerzo de más.En los ensayos haces lo que te pide el director, pruebas, y si ves que no puedes, tratas de no hacerlo en la función. Hay que aprender a moverse en el escenario sin cansarse, son recursos de teatro que se aprenden con el tiempo.
P: Hay una polémica creciente, un tanto ociosa, sobre cuándo debe aplaudirse en la ópera. ¿Qué piensa usted al respecto?
R: Se debe aplaudir cuando uno quiera, no digo a mitad de un aria, pero sí al terminar. El hecho de hacerlo anima al cantante y beneficia la marcha de la representación.A la ópera hay que ir a disfrutar, teniendo en cuenta que un directo no es lo mismo que escuchar un disco, que encima en muchas ocasiones el sonido está trucado.
P: ¿Va a volver a cantar zarzuela?
R: Si, seguramente cante 'Los Claveles' en el Teatro de la Zarzuela. Me ha coincidido con un espacio libre, aunque durante los ensayos tengo que ir a Boston, cantar 'La vida breve' y 'Goyescas'.Tenemos que dar a la zarzuela el puesto digno que se merece y si tengo ocasión la canto.
P: Háblenos de sus proyectos inmediatos.
R: Voy a cantar un concierto de lieder con la Sinfónica de Castilla y León en Valladolid, Pamplona y Salamanca, canto 'Goyescas' en Palma de Mallorca, luego me voy a Boston y en julio estaré en 'La Flauta' del Liceu. Además hay proyectos aún sin corfimar, a lo mejor se hace 'La Vida Breve' en La Coruña, 'La Flauta mágica' en Tenerife y 'La Revoltosa' en una producción de Wernicke en el Teatro de la Zarzuela.
P: ¿Quiere añadir algo más?
R: Agradezco a López Cobos que haya dicho que el reparto español del 'Cosi fan tutte' es muy bueno.Hay que defender lo nuestro, que hay mucho y de calidad, como se hace en países como Italia, en donde es difícil abrirse camino sin ser de allí.Sería muy importante contar con compañías estables al estilo de Centroeuropa, en donde el cantante se hace en el escenario.En Spoletto cuando ganas el concurso te comprometes a volver cuando has alcanzado cierto nivel profesional para cantar y dar clases. Gracias a eso yo he podido recibir lecciones de gente como Renato Bruson. Aquí tenemos que confiar aún más en lo nuestro.
Este artículo fue publicado el 19/12/2001
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