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Esperando que esta experiencia no sea aislada

México D.F., 03/11/2007. Sala Silvestre Revueltas del Centro Cultural Ollin Yoliztli. Orquesta Filarmónica de la Ciudad de México. Solista: Erika Dobosiewicz (violinista). Director concertador huésped: Jari Hämäläinen. Aullis Sallinen, Sombras. Jean Sibelius, Concierto para violín y orquesta, y Sinfonía nº 2. Temporada de Conciertos 2007 Septiembre-Diciembre Tercera parte, Programa 25 ‘Sibelius 50 Aniversario Luctuoso’
imagen El pasado 28 de febrero, Mundoclásico.com publicó una entrevista [leer entrevista], realizada por quien estas letras escribe, con el director finlandés Jari Hämäläinen con motivo de su designación como director artístico de uno de los festivales más prestigiosos de Europa, el Festival de Savonlinna en Finlandia.

En aquella ocasión el maestro Hämäläinen habló de la atracción que sentía por México, país al que descubrió por medio de su música y al cual consideraba culturalmente muy importante, y de su intención de tener como invitada a la Compañía Nacional de Opera de México en la edición 2011 ó 2012 del Festival de Savonlinna. Ademas, expresó su deseo de viajar a ese país para dirigir alguna ópera o concierto sinfónico.

El deseo del maestro se cumpliría apenas nueve meses despues de que fuera publicada la entrevista en Mundoclasico.com, ya que esta fue leída por el maestro Enrique Barrios, director artístico de la Orquesta Filarmónica de la Ciudad de México, quien por aquellas fechas tenía previsto incluir dentro de la temporada de otoño de la orquesta, un programa con motivo del 50 aniversario luctuoso del compositor finlandes Jean Sibelius (1865-1957) y buscaba un director invitado para hacerse cargo de dicho programa.

La situación era inmejobable, ya que ante la posibilidad de contar con un director finlandés para dirigir un programa de Sibelius, el maestro Barrios se comunicó personalmente con el maestro Hämäläinen para extenderle una invitación para dirigir a la Filarmónica de la Ciudad de México, que fue aceptada inmediatamente y con gusto.

El concierto comenzó con la ejecución de Shadows (Sombras) op. 52 (1982), un preludio para orquesta, de cinco minutos de duración del finlandés Aulis Sallinen (1935), compositor de musica contemporanea, que compone en un estilo musical moderno, tonal y no experimental. Sallinen ha aportado al riquísimo y variado ámbito musical finlandés seis operas, ocho sínfonias, un Concierto para violín y algunas composiciones para musica de cámara. Sin embargo, Salinen es considerado por muchos, como el más importante compositor de óperas en Finlandia. Óperas suyas como Kullervo, El Palacio, El rey Lear, El jinete, La línea roja, y El rey avanza hacia Francia han sido presentadas tanto en la Ópera de Helsinki como en el Festival de Ópera de Savonlinna.

Precisamente, despues del encargo que le hiciéra el festival de ópera finlandés para crear El rey avanza hacia Francia, la Orquesta Sinfonica Nacional de Washington D.C. le pidió a Salinnen una nueva composición orquestal. El compositor hizo una pausa después de terminar el segundo acto de la ópera y compuso Shadows, para orquesta, incluyendo en ella materiales de la ópera, particularmente algunos de los que pensaba incluir en el inicio del tercer acto. A pesar de su relación con la ópera, Shadows es una pieza orquestal independiente, que refleja los conceptos de la guerra y la marcha sobre Paris de la ópera El rey avanza hacia Francia. La obra es musicalmente opulenta, intensa y expresiva, como una marcha en la que participan activamente las cuerdas y los metales. Shadows fue ejecutada en este concierto en caracter de estreno en México.

Posteriormente, la orquesta interpretó el Concierto para violín y orquesta en re menor op. 47 de Jean Sibelius obra en tres movimientos: ‘Allegro moderato’, ‘Adagio di molto’ y ‘Allegro ma non tanto’, que tuvo su estreno en 1903 en Helsinki. Este concierto contó con la presencía de la violinista polaca, residente en México, Erika Dobosiewicz quien ofreció una habilidosa ejecución con capacidad melodica y expresiva, vibrante y alegre: aunque se considera que la obra posee amplias y por momentos tristes melodías, sin embargo, el concierto posee momentos brillantes con fuerza del violín que se contrastan con un fondo orquestal de oscuras melodias.

Para el violinista Jascha Heifetz, -considerado el redescubridor de este Concierto en 1930- esta pieza era uno de los mejores conciertos que existían en el repertorio para violín. El primer movimiento es uno de los más melódicos de la pieza y de los que más virtuosismo requiere del solista, el cual fue bien abordado por Dobosiewicz. El segundo movimiento es el más lírico y por momentos el más disonante en el acompañamiento de los metales. El tercer movimiento comienza con una percusión rítmica, y continúa con una sección de virtuosismo por parte del violín. El movimiento concluye con el sonido del violín y la orquesta tocando al unísono.

El maestro Jari Hämäläinen ofreció una lectura entusiasta e intensa demostrando un profundo conocimiento de las piezas anteriores. El resultado ha sido excelente tanto por el dramatismo como por la ternura que sabe extraer de las páginas del concierto en perfecto equilibrio.

Finalmente, la velada concluyó con la interpretación de la Sinfonía nº 2 en re mayor op. 43 del propio Sibelius, considerada hoy en día como una pieza indispensable del repertorio sinfónico por su indudable atractivo sonoro y por la forma como fue compuesta, es decir, Sibelius ofreció en el inicio de esta sinfonía una serie de fragmentos musicales aparentemente inconexos y dispersos que a medida que la músia progresa van tomando cuerpo y fisonomía dentro del esquema general.

Se considera que el caracter de la obra posee una visión patriotica del compositor, y que es un intento de describir musicalmente la lucha del pueblo finlandés por su libertad. Cabe recordar que antes de componer esta sinfonía, Sibelius había compuesto Finlandia, un poema sinfoníco de claras intenciones patrioticas, que se considera una especie de segundo himno nacional por el pueblo finlandés, que en ese entonces se encontraba bajo el dominio de Rusia.

La Segunda sinfonía comprende cuatro movimientos el primero representa: la tranquila vida pastoral del pueblo finlandés atormentado por la opresión; el segundo movimiento representa un impulso de sentimientos patrioticos tímidamente expresados por miedo a la tiranía opresora; el tercer movimiento representa el despertar del sentimiento nacionalista y el deseo de independizarse; y el cuarto movimiento representa la esperanza en la liberación y la certeza de que pronto llegará un libertador.

La obra es emotiva, solemne y equilibrada, con profundos y musicales pasajes. Nuevamente, Hämäläinen demostró afinidad por un repertorio que conoce y siente profundamente, y para el cual ha buscado y procurado el equilibrio sinfónico y la coherencia. Se mostró como un gran concertador, serio e inteligente, que quiso deleitar en todo momento, y que supo extraer el virtuosismo de una orquesta que lo siguió en todo momento en musicalidad y dinámica.

Finalmente, y desde su punto de vista personal, el maestro Jari Hämäläinen ha considerado la experiencía de conocer y dirigir una orquesta en México como altamente enriquecedora e impresionante ya que había podido interpretar la musica de su país en un lugar tan distante y diferente al suyo con una orquesta que se mostró abierta y dispuesta a tratar de emitir el mejor sonido y el mejor resultado, y espera que esta experiencia no sea aislada y se pueda volver a repetir. Asi lo esperamos tambien.

Este artículo fue publicado el 12/12/2007

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