Manuel Barrueco. A Gift and a Life. Un documental escrito, producido y dirigido por Michael R. Lawrence. Asgerdur Sigurdardottir coproductor. Un DVD de 59 minutos, codificado para todas las zonas. Formato NTSC/All Regions. Stereo. Subtítulos: español, inglés, italiano y japonés. Incluye DVD ROM con notas editoriales, biografía y filmografía del autor. Edición de Michael R. Lawrence, 2005
Cuando el DVD llegó a mis manos, lo primero que pasó por mi mente fue aquel documental de Andrés Segovia en la Alhambra. Llevábamos tiempo esperando un trabajo audiovisual que nos acercara un poquito más a este genio de la guitarra llamado Manuel Barrueco. Pero cuando llegó el momento de apreciar su contenido ocurrió lo que no me esperaba ... no me convenció del todo.
Lo vi una y otra vez hasta que percibí las causas de mi desasosiego. La primera era que escaseaban las imágenes del maestro tocando; la segunda que nunca dejaban terminar las piezas interpretadas, ¡sólo fragmentos!; la tercera y la cuarta, definitivamente imperdonables para el director del documental, el hecho de superponer las voces habladas al tiempo que se escucha la música interpretada por Barrueco, todo esto acompañado con una no muy buen calidad de sonido.
Entonces me replanteé una última visualización, sin prejuicios e intentando captar el objetivo real del documento, que obviamente no pretendía poner a la música y a su interpretación como protagonistas, como yo había deseado.
El trabajo se estructura en torno a las declaraciones del propio Barrueco, de familiares, amigos, conocidos o grandes figuras de su mundo musical (David Russell, Sergio y Odair Assad, Plácido Domingo...). Estas declaraciones se unifican mediante la música de guitarra interpretada por el maestro que unas veces aparece ya sea de fondo musical o de protagonista (tocando en diferentes escenarios, dando clase o estudiando).
A lo largo del documental escuchamos fragmentos de obras de Scarlati (Sonata en Si menor, K.27), Albeniz (Asturias), Rodrigo (Concierto de Aranjuez), Villalobos (Estudio nº 7 y nº 11), Chick Corea (Sometime ago), Roberto Sierra (Folías), Granados (Danza nº 4), Lecuona (Danza Lucumí), Bach (Suite para laud nº2, Giga), Assad (Farewell), Di Meola (The Grand Passion) y Lennon/Mc Cartney (Penny Lane).
Me llamaron gratamente la atención pequeñas curiosidades de la vida de este genio que fueron contadas desde una óptica muy natural, humana y espontánea como la fiesta privada que organizó Barrueco en su casa con los hermanos Assad, Russell y David Tanenbaum en la que llegaron a hacer un ménage à cinq... tocando en una sola guitarra el Estudio de Villalobos. También me pareció muy adecuado incorporar la grabación del disco basado en la música de los Beatles, algunos momentos de sus magníficas master classes (donde se puede apreciar mejor su excelente técnica y su enorme talento de pedagogo) y los audiovisuales extras del DVD.
Pero sobre todo me pareció altamente interesante la parte más autobiográfica de Barrueco en su relación con la música, la guitarra y su Cuba natal. Las declaraciones de David Russell -“You know, you only need a quarter of a second or a couple seconds and bang, you know it is Manuel. Manuel’s playing really struck the whole of the guitar world"- o de Plácido Domingo -“Manuel and I have a mutual admiration and we came to an understanding of each other with the Rodrigo recording and it was really very enjoyable"- resumen perfectamente los objetivos del director Michel R. Lawrence, que no es otro mas que hacer un retrato biográfico, con música que no puede ser escuchada fuera del contexto del documental.
Para mí, esta decisión es errónea, pero no deja de ser más que un deseo personal, ya que los criterios de Lawrence se expresan claros desde el título hasta el final. Es así, querido compañero guitarrista, como a pesar de todo se nos presenta una vez más un artículo que merece la pena tener en la estantería de la biblioteca.
Este artículo fue publicado el 13/12/2006
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