Acostumbramos a considerar el comienzo del estilo barroco europeo a partir
de un acontecimiento relacionado con la arquitectura: la construcción
de la iglesia del Gesú de Roma por el arquitecto Vignola. Aunque
la distinción entre Renacimiento y Barroco terminará estando
muy definida, no es fácil establecer una fecha concreta en la que
ambos estilos se separen ya que durante algún tiempo coexistirán
hasta la imposición total de las formas artísticas del Barroco.
Incluso la forma y el momento del paso entre un estilo y otro ofrece algunas
variaciones de tiempo entre las distintas artes y también entre
los diferentes países. Puede decirse que el momento de la Reforma
protestante y la Contrarreforma católica es el punto en que la evolución
hacia el Barroco se hace perceptible, pudiendo considerarse que este estilo
está plenamente establecido en los primeros años del siglo
XVII, abarcando, por tanto, desde el año 1600 hasta el 1750.
Bien es verdad que ya desde 1550 se aprecian
claros signos de cambio en el mundo artístico e incluso social que,
más tarde, desembocarán en el Barroco y, también,
durante este período de aproximadamente dos siglos se van dando
constantes cambios que hacen ver este período, por otra parte igual
que cualquier otro período, en constante evolución.
Si hasta el Renacimiento el arte en general,
y la música en particular, había estado al servicio de la
religión y de la función litúrgica, en el Barroco
la música adquiere cierta independencia que se hará total
en siglos venideros pero que aquí, a pesar de seguir teniendo una
destaca influencia lo religioso, muestra ya los primeros pasos de autonomía.
Características estilísticas
Características atribuidas al estilo
Barroco son su interés por las curvas y la complejidad ornamental
en las artes plásticas, así como su intensidad expresiva
y conceptual no exenta de movimiento y teatralidad. No olvidemos que es
el período de los claroscuros y de las actitudes retorcidas. Sin
embargo, esta aparente complejidad plástica de la mayoría
de las manifestaciones artísticas durante el Barroco no se aprecia
en la música. Más bien al contrario, en la música
se da una simplificación en cuanto a técnica y elementos
constitutivos si consideramos la enorme complejidad a la que había
llegado la polifonía de finales del Renacimiento. La constante interrelación
entre tecnología y estética se hará más patente
en la música instrumental del Barroco, que adquirirá en este
período una total preponderancia posibilitada por el desarrollo
tecnológico de los instrumentos.
La música barroca tiende
a jerarquizar la melodía acompañada frente a la igualdad
de las voces de la polifonía posibilitando así la irrupción
de un elemento expresivo fuertemente subjetivo. Se valora el efecto sensorial
de la música, se destaca su poder descriptivo e, incluso, psicológico,
lo cual crea nuevas necesidades expresivas, técnicas y estéticas
dentro del contexto de la música europea.
Cuatro son las formas musicales en las
que el Barroco desarrollará su acción musical: la cantata,
el oratorio, la ópera y la música instrumental. Aunque a
ninguno de estos frentes se les puede considerar propios de esta etapa
estilística, alcanzarán en el Barroco una formulación
precisa y una evolución coherente hasta llegar a considerarlos como
géneros genuinamente barrocos.
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