Silvestre
Revueltas, Elliot Schwartz, Max Lifchitz, Daniel Kessner, William Toutant
y Mary Jeanne Appledorn son los protagonistas de uno de los últimos
compactos editados por el sello North/South Recordings, un disco de 64
minutos de duración que se lanza bajo el título genérico
de Elan.
Al neoyorkino Elliott Schwartz (1936) dedica su primer
corte el registro, con una pieza que da título al compacto, Elan:
variations for five players y que interpreta el The N/S Consonance
Ensemble.
Se trata de una pieza de unos 13 minutos de duración
compuesta en 1990 para flauta, clarinete, violín, cello y piano,
en una suerte de raros motivos, según afirma el propio autor,
que abarcan desde la práctica interválica más elemental,
hasta series de escalas y progresiones que nos van acercando en las variaciones
hasta la base misma de la obra inspirada en distintos pasajes de la música
francesa de Machaut y Debussy y que a lo poco resulta interesante.
Le sigue Bagatelle, de William Toutant (Worcester,
1948), para flauta y marimba. En este caso es el lenguaje politonal de
Toutant el hilo conductor que logra enlazar rítmica y melódicamente
ambos instrumentos en lo que de nuevo resulta un acercamiento interesante
a la música americana contemporánea de la que son intérpretes
Daniel Kessner (flauta) y Frank Cassara (marimba).
El contraste entre voz y trompeta es los que expone Max
Lifchtitz en
Tres canciones (Do animals thik?, Insects
y Honey). La soprano Kathleen L. Wilson , acompañada del
trompetista Robert Stibler. Una música que a primera vista resulta
simplista pero que trasciende por su ironía la línea del
mínimo esfuerzo.
Cinco canciones de niños (El caballito,
Las
cinco horas, Canción tonta, Canción de cuna
y El lagarto) es la aportación de Silvestre Revueltas al
registro, y de las que tanto Kathleen L. Wilson como Max Lifchtitz dan
buena cuenta antes de que Passages y Passages II, de Mary
Jeanne van Appledorn ocupen los minutos siguientes interpretados por Don
Lucas (trombón) y Max Lifchtitz (piano) en la primera y Don Lucas
junto a Alan Shinn (percusión) en la segunda.
Passages (1996) se divide en cinco partes: Lento,
Poco
mosso, Recitativo, Reflection y Presto, que contrastan
sus sonoridades y ritmos casi sobre una única idea musical recurrente
y que se intercambian trombóm y piano constantemente. Juego que
también se materializa en Passages II pero en esta ocasión,
entre trombón y percusión, dividida igualmente en cinco partes:
Marcato,
Misterioso,
Giocoso,
Recitativo
y
Toccata.
El compacto se cierra con una pieza del flautista Daniel
Kressner (1946),
Two visions, que de nuevo intrpreta el N/S
Consonance Ensemble bajo la batuta del propio Kressner.
Salvo Silvestre Revueltas, ninguno de los compositores
por lo que el sello apuesta son especialmente conocidos. No obstante, el
aunarlos en un sólo registro da una visión global de una
buena parte de la música contemporánea que se está
haciendo en estos momentos en América en un determinado sector musical
que no accede a los grandes sellos.
Por otra parte, son todas composiciones para pequeños
conjuntos, algunas incluso parecen dar respuesta a ejercicios clásicos,
pero a pesar de ello no deja de resultar una música atractiva que
nos invita a volver a escucharla tras una primera audición.
El conjunto interpretativo, asimismo, goza de gran calidad
sabiéndose a estas alturas un grupo idóneo para la interpretación
de la música contemporánea en la que han especializado.
Para los amantes del sonido digital este no será
su disco de referencia, a pesar de estar grabado en DDD, no deben ser aparatos
de primer orden los encargados de registrar el sonido, manteniéndose
en un nivel normal dentro de los compactos de serie media.
Particularmente es algo que a mí no me preocupa
-muchos de mis discos más preciados son ADD- y adquirir discos como
Elan
es una forma de conocer música que de otra manera nunca escucharía.
Ahora bien, también es cierto que me atrae la música del
siglo XX y no precisamente tonal.
Más información: www.nsmusic.com
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