El
Tango es un pensamiento triste que hasta se puede bailar (Enrique Santos
Discépolo)
Salido de la marginalidad, del choque entre multitud de culturas que
llegaron a la región del Río la Plata, salido de la necesidad
de bailar de un modo distinto las habaneras, las mazurcas, las polcas que
llegaban de todas partes del mundo, y de la complicidad de la noche prostibularia,
el tango, fue creciendo y transformando su entorno. Coreografió
las vidas de quienes masticaban las nostalgias de patrias lejanas y se
estableció como nueva identidad en una nueva tierra. A lo largo
de más de un siglo, el tango, se fue metiendo en la música
y en el texto, se posesionó en todo el orbe y recorrió la
danza y la literatura musical. Hoy, el tango, es parte del acervo cultural
de la humanidad.
Como una muestra de lo imperecedero de esa música
que viajó desde el Sur a todas partes, está el Disco de
Oro del Tango que presenta el sello discográfico Kubaney. Este
disco increíble contiene una perfecta muestra de cómo el
tango conquistó toda la geografía del planeta. En esta antología
están Los violines de Pego, la orquesta cubana que animaba las noches
de La Habana por los años cincuenta tocando lo mejor del género;
La pequeña Compañía, que lo retomó en los setentas
y lo difundió con mucha fuerza tanto en Europa como en América,
y la Típica Sakamoto que lo trabajó a la perfección
en Asia.
Al estilo de los popurrís que produjo La Pequeña
Compañía, una agrupación española que por la
década del setenta hizo versiones edulcoradas del tango, se inicia
esta selección. Tango del alma, Uno, Adiós
Pampa mía, Mi Buenos Aires querido, entre otros, se escuchan
ininterrumpidamente.
Aníbal Troilo, conocido como Pichuco, es,
junto a El Mago Carlos Gardel, una de las grandes leyendas del tango.
En esta selección se incluyen ocho de sus más emblemáticas
piezas discográficas, de ellas, cinco son interpretadas por su cuarteto,
conformado por su admirable bandoneón, dos guitarras, una de ellas
la de Héctor Ayala, y un contrabajo; las otras tres piezas, nos
llegan en la interpretación de su Orquesta Típica.
La Cumparsita (disco 1, corte 2), una de las más
conocidas piezas del género, aparece en una interpretación
impecable en la que Aníbal Troilo y su cuarteto arrancan a cada
frase toda la fuerza y el dolor de un tango que atraviesa el pecho. La
Cachila (D1-5), es una obra maestra en la que Troilo hace que el maravilloso
fuelle se lance a un diálogo sobrecogedor con la guitarra. Aparecen
también en ese formato las piezas Nunca tuvo novio (d1-9),
Sobre
el pucho (d2-3) y Taconeando (d2-15).
La Orquesta Típica Sakamoto, integrada por músicos
japoneses, alcanzó un altísimo grado de perfección
en la interpretación del género, tanto, que causó
verdadera sensación en el público español y americano
por la década del setenta. Grabados entonces por la Belter en Barcelona,
sus discos fueron un gran éxito de ventas.
Cuando en la década del treinta El Mago apareció
en las salas de cine interpretando Tomo y Obligo, en la película
Luces
de Buenos Aires, fue algo común que los espectadores, con todo
tipo de ruidos obligaran a los operadores a repetir una y otra vez
la escena. Desde entonces hasta hoy esa pieza ha sido todo un clásico.
Es despampanante el Tomo y obligo (d1-3) que interpreta el cantante
de la Orquesta Típica Sakamoto. Su potente voz y perfecta dicción
hacen de esa pieza, lo mismo que de En esta tarde gris (d1-10),
Uno (d2-1) y Mi Buenos Aires Querido (d2-7) interpretaciones
imprescindibles para coleccionistas. El buen gusto y el buen decir hacen
de estas interpretaciones verdaderas joyas discográficas.
Disponible en Incredible Cd's en la calle El conde en Santo Domingo.
En Incredible CD's 3014 N.W. 79th Ave. Miami, Fl. 33122. Manhattan Latin
Music Center 471 West 42nd ST. New York, NY 10036