| Velada
de Héroes
Las Palmas. 23 de enero. Concierto
patrocinado por Canresa con la colaboración de ACS
Beethoven: Sinfonía
n.3 Heroica, Op. 55; Richard Strauss: Ein Heldenleben (poema sinfónico),
Op. 40. Kölner Rundfunk-Sinfonie-Orchester. Semyon Bychkov (director).
Velada de héroes
la que nos ofreció anoche la Kölner Rundfunk - Sinfonie - Orchester
(KRSO) bajo la batuta de su director titular, Semyon Bychkov. Tras el anuncio
por megafonía de el cambio de orden del programa, comenzó
la interpretación de la Sinfonía n.3 de Beethoven,
pero el público tenía aún en mente los ecos que nos
dejó la Cleveland. La comparación, con todo, no fue necesaria.
La propia KRSO se encargó de demostrar que la comprensión
que Bychkov tiene de la música de Beethoven no es la adecuada.
La idiosincracia de la sinfonía no se escuchó en ningún
momento. Al Allegro inicial le faltó brío, la Marcha
Fúnebre (Allegro assai) perdió su carácter, el Scherzo
fue interpretado con un inadecuado tempo rapidísimo en el que se
perdía la articulación, y el Finale nos ofreció un
estilo galante en las líneas melódicas que desconocíamos
en Beethoven.
La recuperación
de la KRSO y la dirección de Semyon Bychkov llegó tras el
descanso. La interpretación de Ein Heldenleben de Strauss
fue lo mejor de la noche, en la que se retomó la calidad a la que
ya nos ha acostumbrado la presente edición del Festival de Música.
El gesto amplio de Bychkov supo extraer las posibilidades de la KRSO, que
cuida especialmente el repertorio del siglo XX.
Coincidiendo con los
100 años de su estreno dirigido por el propio Strauss (Frankfurt,
3 de marzo de 1899), hemos tenido la oportunidad de escuchar una
música inmortal, tanto por su temática literaria -pese a
que sólo se acompaña de pequeños títulos explicativos-
como por el contenido musical que logran que la idea del Héroe supere
la prueba del tiempo. En particular porque Strauss no hace referencia a
un personaje concreto, sino a la idea.
En la ejecución,
el tema del héroe (Der Held) comenzó tímidamente,
pero Bychkov tomó conciencia de sus posibilidades y fue a más
en la descripción de Los Adversarios del Héroe (Des Helden
Widersacher). Espléndido solo de Kyoko Shikata, la concertino de
la orquesta en La Compañera del Héroe (Des helden Gefäbrtin).
Shikata, sin ser una violinista de primera fila supo resolver las dificultades
de la partitura con sobrada técnica y expresión particularmente
difícil cuando el autor, quizás reflejando la visión
de su esposa, pide al ejecutante continuos cambios de carácter -seductor,
alegre, divertido, tierno, arrogante, cortante,...-. Las secciones de viento,
madera y percusión se esmeraron en El Combate del Héroe
(Des helden Walstatt) que con fanfarria de trompetas nos situa en la escena
marcial. Bychkov mantuvo la tensión de los fortissimo hasta
el siguiente cuadro, La Obra de Paz del Héroe (Des Helden Friedenswerke)
en el que se pueden escuchar reminiscencias melódicas de otros importantes
trabajos del autor como Don Juan, Don Quijote, Muerte
y Transfiguración o Así habló Zaratustra.
La expectación nos mantuvo atentos hasta el final -La retirada del
Héroe y fin (Des Helden Weltflucht und Vollendung) gracias a la
buena ejecución de la orquesta.
El cambio de orden en
el programa fue un acierto que el numeroso público celebró
con entusiastas aplausos cuando la batuta dejó de batir.
Luisa del Rosario
|