| Saraste
Rex
Las Palmas. 17 de enero.
Beethoven: Sinfonía n.1 Op. 21; Stravinsky: Oedipus
Rex (Oratorio). Finnish Radio Symphony Orchestra. The Polytech Choir. Monica
Groop (mezzosoprano), Jorma Silvasti y Aki Alamikkotervo (tenores), Esa
Ruuttunen (bajo), Jyrki Korhonen (barítono), Juan Luis Galiardo
(narrador), Tampani Länsiö (director del coro), Jukka-Pekka Saraste
(director). Concierto patrocinado por Canresa con la colaboración
de Unelco.
Anoche
pudimos escuchar el primero de los dos conciertos que ofrece la orquesta
finlandesa bajo la batuta de Saraste, que nos brindó un parco Beethoven
y un soberbio Stravinsky.
Cierto
es que las obras de Beethoven, y especialmente sus sinfonías, gozan
del afecto del público tanto en los conciertos como en el mercado
de discos, sin embargo no deja de sorprendernos las distintas visiones
que nos pueden mostrar distintas orquestas y directores. La versión
de Saraste de la Primera no es brillante, sino más
bién seca y fría y precisamente por esto su concepción
musical es la adecuada dado que en esta primera sinfonía no está
aún el Beethoven que todos conocemos. Saraste, nos hizo sentir el
clacisismo de Beethoven, alejando su interpretación, perfectamente
realizada por la orquesta, de la grandiosidad y profundidad que caracterizan
las otras obras del compositor. Con todo, la interpretación fue
muy cuidada y sobresalió el trepidante Rondo final en el que la
cuerda tuvo la oportunidad de evidenciar su espléndida forma.
La
segunda parte del programa fue ocupada por el Oratorio Oedipus Rex. Las
bondades de la pieza se vieron acompañadas por una interpretación
soberbia. Saraste no es un director expresivo. Sus gestos son rígidos,
la batuta no cesa de marcar mientras su mano izquierda transmite sin muchos
alardes, la línea a seguir, al tiempo que su cuerpo, a excepción
de los hombros, queda prácticamente estático. Sin embargo
los músicos se sienten cómodos bajo su mando, y el resultado
que obtiene es excepcional. El público así lo entiende y
premió al maestro y a los músicos con más de diez
minutos de calurosos aplausos.
En
la ejecución del Oedipus Rex pudimos escuchar al Polytech Choir,
coro fundado en 1904 y del que forman parte 80 estudiantes universitarios.
Sus voces desde que dió comienzo la pieza supieron presagiar el
triste desenlace de Edipo, sumiendo a la sala en cada intervención
en el desarrollo fatal al que Stravinsky puso música. Y si
perfecta fue la masa coral, perfecta fue la interpretación solista.
Sin alardes expresivos, sin afectación, todos ellos alcanzaron el
nivel que les exige la partitura apovechando al máximo su potencia
y timbre, subrayo la notable actuación de Aki Alamikkote
como Edipo.
Saraste
no ofrece concesiones a las voces, y obliga a la orquesta a forzar los
matices. Tal vez por ello en alguna ocasión no se alcanzó
el equilibrio entre solistas e instrumentos, pero no podemos por más
que preguntarnos si no serían las condiciones acústicas de
las que adolece la sala sinfónica, que favorece sobre todo a los
vientos. Pese a ello, solo podemos aplaudir la interpretación de
la orquesta, cantantes y coro de esta pieza monumental en la que intervino
como narrador el actor español Juan Luis Galiardo.
Luisa del Rosario
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