Publicado en Mundoclasico.com (ISSN 1886-0605) el 25/02/2002

Stoika Milanova y el espíritu de Max Bruch

Por Jorge Serrano
Caracas, 17/02/2002. Teatro Teresa Carreño. Orquesta Sinfónica Municipal de Caracas. Richard Wagner: Obertura 'Los Maestros Cantores de Nüremberg'. Max Bruch: 1º Concierto para violín y orquesta en sol menor, Op. 26. Richard Strauss: 'Also sprach Zarathustra', Op. 30. Solista: Stoika Milanova, violin. Orquesta Sinfónica Municipal de Caracas. Carlos Riazuelo, director titular OSMC.
Resulta altamente gratificante para un crítico, asistir a un espectáculo y después del último aplauso poder expresar, sencillamente ¡Bravo! Y es lo que experimenté en el Concierto de la Orquesta Municipal de Caracas en el Teatro Teresa Carreño en la tarde del pasado domingo donde actuara como solista la violinista búlgara Stoika Milanova bajo la dirección del Maestro Carlos Riazuelo.El programa comenzó con la Obertura Los Maestros Cantores de Nüremberg de Richard Wagner obra escrita en 1867 donde los colores obtenidos por las diferentes secciones instrumentales, así como su interacción lograron transmitir los diversos estados de ánimo, planteados por el genio alemán.La segunda obra del programa fue el 1º Concierto para violín y orquesta en sol menor Op. 26 de Max Bruch. Gran parte de la creación de Bruch es poco conocida en nuestros días. Recordado principalmente por el Kol Nidre y Shelomo para violoncello y orquesta y sus obras para violín y orquesta que incluye tres conciertos y la Fantasía Escocesa, siendo de estas el Concierto en sol menor, el favorito entre los violinistas y público en general.Bruch comenzó a escribir la obra en 1857 en Colonia, su ciudad natal y la terminó en 1866 teniendo lugar su estreno el 24 de abril de ese mismo año por el violinista Otto von Königslow, dirigida por el propio Max Bruch. Más tarde comenzó su revisión con sugerencias del gran violinista y virtuoso de la época Joseph Joachim (1831-1907) quien estrenaría la versión final en octubre de 1867. La intención de Bruch, era llamar la obra Fantasía, Joachim lo orientó hacia la estructura de la forma clásica de concierto, quedando así establecida con sus tres movimientos, allegro moderato- adagio- allegro enérgico, convirtiéndose en un reto para los grandes violinistas.Escuchar la interpretación que del Concierto en sol menor realiza la violinista Stoika Milanova es vivir el espíritu de Bruch y el virtuosismo de Joachim, sólo posible por su depurada técnica, entrega y amplia cultura musical, siendo hoy una de las figuras más importantes del arte violinístico universal.Stoika Milanova, concertista y profesora del prestigioso Conservatorio Superior de Música de Sofía, Bulgaria, ha llevado a cabo una brillante carrera artística que la ha hecho merecedora de diversos galardones, entre los que se cuentan la Medalla de Oro en el Concurso Carl Flesch de Londres y en el Festival de Sofía. Además el "Grand Prix du Disque de la Académie Charles Gros", el "Prix National de la Radio et Télévision Belges" por la grabación de los conciertos de Prokofieff y fue reconocida en Roma con el Saggittario D'Oro, por sus sobresalientes servicios en beneficio del arte.Su intensa actividad musical la ha llevado a diversos escenarios en Europa, Japón, Australia, Nueva Zelanda, Estados Unidos y Canadá. También, ha actuado en recitales con pianistas como Radu Lupu y Malcolm Frager, con quien grabó para la firma alemana BASF.En Venezuela la Milanova ha actuado en el Festival Internacional de la Colonia Tovar, ha dictado Clases Magistrales y desde el mes de septiembre del 2001 se desempeña como Profesora del Colegio Emil Friedman en Caracas. Además, se ha presentado exitosamente en varias ocasiones junto a la OSMC y otras orquestas del país.La tarde de concierto dominical terminó con el poema sinfónico Also sprach Zarathustra (Así hablaba Zarathustra) de Richard Strauss (1864-1949) basada en el libro homónimo del filósofo Friedrich Nietzche (1844-1900).Strauss escribe esta obra en 1896, siendo estrenada en Frankfurt en noviembre del mismo año bajo la dirección del compositor. La interpretación de la Orquesta Sinfónica Municipal con la acertada guía del Maestro Riazuelo, podemos calificarla de magistral, teniendo en cuenta la complejidad de la obra donde pudimos disfrutar de todos los detalles emanados de la creación del compositor alemán. Así lo sintió el público que luego del ambiente de profunda tranquilidad que dejan los acordes finales de la obra, rompió el silencio con una gran ovación.