Publicado en Mundoclasico.com (ISSN 1886-0605) el 16/06/1999

Los siglos de Oro. Fin de Fiestas Reales

Por Judith Ortega
Madrid, 16/06/1999. IV Ciclo de Música Española: Fiestas Reales. Al Ayre español, Marta Almajano, Eduardo López Banzo, Jordi Savall, Hepèrion XX. Obras de José de Torres, Francisco José de Castro
El ciclo de conciertos que lleva por título general IV Ciclo de Música Española, consta a su vez 4 grupos de conciertos: Música en tiempos de Velázquez; Fiestas Reales; Centenario de la muerte de Francisco Guerrero y Música Medieval Española. En total 24 conciertos que están programados a lo largo de todo el año, y que tienen lugar en los espacios históricos para los que fueron concebidas las obras interpretadasComo bien se explica en los programas, estos conciertos están integrados en el programa musical de la fundación Caja Madrid, que cuenta además con diferentes proyectos de investigación musical, de edición de obras y grabaciones discográficas.Este ciclo ofrece un enorme interés para los amantes de la música antigua, ya que si en Madrid la oferta de música sinfónica es más que abundante -los ciclos de la ONE, la ORTVE, Promúsica, Ciclo Complutense de Conciertos...- los ciclos dedicados a la música antigua de agrupaciones tanto vocales como instrumentales y diferentes solistas, es realmente escaso. Por ello este ciclo de conciertos es referencia fundamental de este tipo de repertorio, además de su interés en cuanto a repertorio e intérpretes, por la continuidad y el número de conciertos programados.El bloque dedicado a las Fiestas Reales ha contado además de los grupos que reseñamos aquí, con la participación de Andreas Staier en el Palacio Real de Aranjuez, el Ensemble Kapsberger en el Palacio del Pardo, la Europa Galante dirigida por Fabio Biondi y Les Elements de Amsterdam en el Palacio Real de La Granja.El concierto del día 16 de junio estuvo a cargo de la agrupación Al Ayre español y estaba centrado en la figura del compositor José de Torres. Las notas de este evento están escritas por el musicólogo Alvaro Torrente, a quien debemos agradecerle tanto el interés de los contenidos (desgraciadamente este género y período de la música española es insuficientemente conocido), como la claridad en la exposición de los mismos. Asunto relevante cuando escuchamos una música muy poco difundida, aunque en este caso nos felicitamos por una reciente grabación, realizada por los mismo intérpretes que hemos escuchado hoy.Al Ayre Español es un conjunto dirigido por Eduardo López Banzo. Este músico zaragozano se formó en el conservatorio de su ciudad natal estudiando órgano y clave, y posteriormente amplió sus estudios en Amsterdam. Además de interpretar al clave y dirigir el grupo realiza también la transcripción de las obras que interpretan. De esta forma ha recuperado numerosas obras del repertorio hispano. Fundador de la agrupación Al Ayre español en 1988, que realizan sus interpretaciones con instrumentos originales, o copias de ellos.Pudimos escuchar en este concierto cuatro cantadas de José de Torres. Este músico madrileño, fue uno de los mejores y más reconocidos compositores de su tiempo, actividad fundamentalmente ligada a su cargo de maestro de la Real Capilla. Además de la interpretación instrumental debemos señalar especialmente la actuación de la soprano Marta Almajano, que cuenta con una voz clara, rica en matices, pero a la que sin duda recriminamos la mala dicción, hecho que provocó que el texto cantado por ella fuera ininteligible. Contábamos en el programa con la edición de la letra que presentaba problemas, debido que se mantenían las ortografías, suponemos que originales, quizá sin mucho sentido para su comprensión, en cuanto que además no se tuvo en cuenta la unificación de los mismos; así nos encontramos con grafía del tipo "arè" por haré, o "asta" por hasta. O "ynfliur" por influir, conservando asimismo diferentes grafía de una misma palabra.Además de las cantatas, un repertorio sumamente atractivo debido tanto a su estructura musical como por su contenido textual que requiere una música que transmita el sentido del texto, en ambas partes del concierto nos ofrecieron obras instrumentales con desigual desacierto. En la primera parte, un suite de Francisco José de Castro sin duda una gran elección, porque si ya es difícil escuchar música vocal de determinado repertorio casi es imposible oír música de cámara instrumental anterior al siglo XIX, y mucho menos del XVII.No podemos decir lo mismo de las obras para clave interpretadas por el director del grupo López Banzo, que estuvieron regularmente interpretadas, muy precipitadas, que no logró transmitir ningún interés; esto nos hacía anhelar la vuelta de Marta Almajano y el resto de los instrumentistas para disfrutar de nuevo de la música de Torres.El último de los conciertos de la serie Fiestas Reales tuvo lugar el miércoles día 23 de junio. Un fin de fiesta con broche de oro, sobre todo en cuanto al éxito que siempre arrastra Jordi Savall, en este caso con la agrupación Hepèrion XX. A juzgar por los aplausos, sin duda podemos decir que fue un éxito total. Claro que para eso no hacía falta oír ni una obra interpretada por el grupo, ya que el recinto estaba abarrotado de incondicionales absolutamente.El repertorio abarcaba nada menos que cinco siglos. Las notas, a cargo de Pepe Rey, derrochaban grandes dosis de imaginación y otras tantas de erudición, mediante las cuales evocaba diferentes elementos de la música y diversos contextos.Sin duda Hespèrion XX ofrece unas versiones interesantes, en las que además de la partitura original cuentan tanto con preludios e interludios instrumentales, recreaciones en diferentes momentos de las piezas. El conjunto instrumental estaba compuesto por violas da gamba soprano (Savall), tenor (Sergi Casademunt),bajo (Lorenz Duftschmid) y vihuela de mano o guitarra (Xabier Díaz). Pudimos constatar el virtuosismo de Savall en la Interpretación del instrumento que tanta fama le ha reportado: la viola da gamba. Los demás instrumentistas mantienen la línea de gran calidad, especialmente Pedro Estevan a la percusión. Precisamente es la percusión el elemento que de manera más notable contribuye a crear una atmósfera muy especial; es uno de los mayores atractivos de las recreaciones de los grupos de Savall. No podemos decir lo mismo de las cualidades vocales de Montserrat Figueras, que sin duda empobrecían enormemente el conjunto. Su voz muy abierta, fuera de estilo, sin decir el texto en ningún momento, ni dinámicas, ni expresiones. En fin, lo mejor sin duda fueron las piezas instrumentales.Haciendo referencia a la cuestión de la interpretación tan en boga hoy día diremos que además de contar con fuentes originales y con instrumentos históricos, no pueden estas versiones entenderse como una interpretación historicista, en el sentido de fidelidad a las fuentes. No lo es, es una recreación, sin duda muy atractiva; quizá de ahí su éxito comercial.Terminamos esta reseña dando cuenta de las otras labores de Jordi Savall. Por si estuvieran poco fueran de lugar la explicación de sus ejercicios de adivinación musicológica, a través de los que encuentra los orígenes de las danzas (en este caso de la Chacona) en remotos lugares, ideas expuestas con absoluta falta de rigor, la dedicatoria de las obras sefardíes al pueblo ahora sufriente de Kosovo es realmente sorprendente, y casi un insulto a las personas que dedican mucho tiempo y energía entregados a luchar por los derechos humanos, y que son los que mejor saben que en tiempos tan "favorables" no es acertado hacer demagogia barata, debido a los fáciles resultados que se obtiene. Claro que va muy bien con la estética e imagen mística que nos quieren transmitir. Lo mejor de todo, su interpretación del instrumento que tanto ha difundido, nos deleitó con sus agilidades, su fraseo, su dinámica. Realmente no parece adecuado aprovechar los conciertos para lanzar mensajes a todas luces inapropiados. Son otra tribunas desde donde defender tanto las tesis musicológicas como la defensa de los más desfavorecidos.