Publicado en Mundoclasico.com (ISSN 1886-0605) el 30/10/2006

Salome: amor, deseo, seducción, muerte

Por Gustavo Gabriel Otero
París, 14/10/2006. Ópera Nacional de París Bastille. Richard Strauss: Salomé. Ópera en un acto. Libreto basado en la obra de Oscar Wilde, en una traducción alemana de Hedwig Lachmann. Lev Dodin, dirección escénica. David Borovsky, escenografía y vestuario. Jourii Vassilkov, coreografía. Mikahail Stronine, dramaturgia. Jean Kalman, iluminación. Catherine Naglestad (Salomé), Evgeny Nikitin (Jokanaán), Chris Merritt (Herodes), Jane Henschel (Herodías), Tomislav Muzek (Narraboth), Ulrike Mayer (Paje de Herodías), Wolfgang Ablinger-Sperrhacke, Eric Huchet, Mihajlo Arsenski, Andreas Jäggi, Yuri Kissin (Judíos), Ilya Bannik, Paul Gay (Nazarenos), Friedemann Röhlig, Scott Wilde (Soldados), Ugo Rabec (Capadocio). Orquesta Estable de la Ópera Nacional de París. Dirección musical: Hartmut Haenchen

Paradojas de esta ‘Salomé’ de Richard Strauss: juzgada casi pornográfica y blasfema en la época de su estreno, hoy a cien años se promociona la reposición anunciando el ‘espectacular desnudo de la protagonista’.

Seguramente la verdad esté en un punto medio y aunque el desnudo al finalizar la danza esté en el texto, lo fundamental es la música de Strauss que pinta magistralmente este drama de amor, deseo, seducción y muerte.

La puesta minimalista de Lev Dodin permite acercarnos a los aspectos esenciales del drama, dejando de lado lo superfluo o decorativo (aunque se echa de menos que no haga su ingreso la fastuosa corte de Herodes cuando éste la llama).

La marcación actoral es precisa y resultan excelentes las dos entradas de 'Yokanaán' en su celda-jaula movible (no hay aquí cisterna). La primera para su diálogo con 'Salomé' en el que el deseo de tocar al Profeta va en aumento, pero como está entre rejas se le hace imposible. Y la otra (no prevista en el texto) cuando 'Herodes' trata de conformar a 'Salomé' con otra cosa que no sea la muerte de Juan el Bautista, diálogo que al producirse frente a la persona de la cual se negocia su asesinato, causa un efecto teatral magnífico.

Evgeny Nikitin y Catherine Naglestad
Fotografía © 2006 by Eric Mahoudeau / Opéra National de Paris

Muy buena la marcación inicial de 'Salomé' como una adolescente consentida, de alto erotismo su seducción a 'Narraboth' para que cumpla su deseo y de gran fuerza su diálogo con 'Herodes'.

Sugestiva la iluminación de Jean Kalman (con la luna que se pone negra sobre el final como lo indica el texto: ‘la luna queda oculta por una nube negra’), bien resulta la planta escenográfica por David Borovsky con el cielo y la luna en el fondo' además de árboles de un muy buen efecto' y adecuado el vestuario del mismo artista.

Jane Henschel, Friedemann Röhlig, Scott Wilde y Chris Merritt
Fotografía © 2006 by Eric Mahoudeau / Opéra National de Paris

De gran sugestión y endiabladamente erótica la coreografía de Jourii Vassilkov que culmina con el desnudo total de la protagonista (de impactante forma para una cantante lírica).

Aspectos musicales:

Para un músico y orquestador como Strauss, la importancia de la batuta y la respuesta de los músicos son fundamentales. En este caso se contó con la segura dirección de Hartmut Haenchen que permitió el lucimiento de los profesores de la Orquesta Estable de la Ópera Nacional de París con una versión de dramatismo creciente y gran impacto. Notable el rendimiento sinfónico a la vez que se cuidó en todo momento el balance con el escenario y se puso de manifiesto toda la riqueza de la partitura,

Catherine Naglestad
Fotografía © 2006 by Eric Mahoudeau / Opéra National de Paris

La joven Catherine Naglestad asumió con solvencia y genuinos recursos el protagónico. En algunos momentos la parte la supera dramáticamente y no sería deseable que, por su salud vocal, insista en este tipo de roles por el momento. El desafío de tener que mostrar primeros sus senos y luego desnudarse por algunos momentos al concluir la Danza de los Siete Velos, fue un plus de su buena actuación.

Evgeny Nikitin como ‘Yokanaán’ exhibió una técnica impecable, buena expresividad y grandeza en el decir.

Catherine Naglestad, Evgeny Nikitin y Chris Merritt
Fotografía © 2006 by Eric Mahoudeau / Opéra National de Paris

El rol de ‘Herodes’ se presta a la exageración actoral y a la crispación vocal. Chris Merritt, con recursos canoros en declive, compuso el rol con gran intencionalidad en el decir y lindando la caricatura en el actuar.

Correcta la ‘Herodías’ de Jane Henschel, interesante el ‘Narraboth’ del joven tenor alemán Tomislav Muzek y adecuada Ulrike Mayer en el rol del paje de Herodías, al igual que el resto del elenco.

En suma, ya fuera de todo escándalo, una Salomé donde brillaron el amor, el deseo, la seducción, la muerte y la música de Strauss.