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Honrar honra. Concierto homenaje a Michel Camilo

Santo Domingo, 18/11/2001. Teatro Nacional. Leonard Berstein, Obertura West Side Story; Michel Camilo, Concierto para piano y orquesta, Obertura The Goodwill Games, Desde dentro, Caribe y Suntan. Orquesta Sinfónica Nacional de la República Dominicana. Carlos Piantini, Director. Michel Camilo, solista. Concierto Homenaje a Michel Camilo. Asociación Pro Teatro Nacional Secretaría de Estado de Cultura, Fundación Sinfonía.
imagen El año que está por terminar fue de enorme trabajo para Michel Camilo, una ardua jornada que lo reafirma en un sitio privilegiado. La agenda cumplida lo asegura entre los músicos mejor colocados en el ranking mundial.Camilo comenzó el 2001 con tres conciertos en la República Dominicana, el primero de ellos en Santiago de los Caballeros el día 6 de marzo en el Centro Español; los otros dos, en la capital dominicana, uno en el Country Club y el otro en el Festival Musical de Santo Domingo. A partir de entonces, Michel Camilo, comenzó un verdadero 'rally' por todo el mundo.Abril fue un mes ajetreado. Dos conciertos en España con Tomatito los días 5 y 6, en La Coruña y León respectivamente, y de regreso a América para hacer, en el Hilton de Salt Lake City, un concierto con su Trío. El 20, otra vez a España para presentarse con Tomatito en Bilbao, y vuelta nuevamente a cruzar el Atlántico para estar el 22 en la Gala del Kennedy Center, en Washington, DC, junto a la Orquesta Sinfónica Nacional, bajo la dirección de Leonard Slatkin. El mes terminó con dos presentaciones en Boston, de nuevo con el Trío, que ancló después durante seis jornadas en el Blue Note Jazz Club de New York, y luego a recorrer el mundo: Luxemburgo, Francia, Israel, Colombia y de vuelta a Estados Unidos para terminar el mes de junio en el Freihofer's Jazz Festival, en Saratoga, NY.En julio, Michel Camilo volvió a reunirse con Tomatito para presentarse en el festival de Jazz de Montreal, Canadá, en lo que fue el inicio de otra larga gira que los llevó a Europa nuevamente para presentarse en festivales de jazz en Barcelona, Holanda, Suiza, Malta e Italia. El 23 de julio terminó la gira con Tomatito en Madrid y entonces comenzó la preparación para interpretar su Concierto para piano, el 23 de agosto, en el Royal Albert Hall de Londres, junto a la Orquesta de la BBC, bajo la dirección de Leonard Slatkin. Y otra vez sobrevolar el Atlántico para estar el 29 con el Trío en South Beach, Miami y terminar el octavo mes del año.En septiembre, para sumarse al duelo por los acontecimientos del 11 de ese mes en las ciudades de New York y Washington, propuso un cambio de fecha para el concierto que debió realizarse el día 13 en Santo Domingo y continuó su itinerario el día 21, en una gira por Japón, que lo llevó con su Trío a los Blue Note de las ciudades de Osaka, Tokio y Fukuoka.Octubre y noviembre fueron también dos meses de ir y venir. El 1 y el 2 de octubre se presentó solo en el Blue Note de Tokio; el 6, volvió a Las Antillas con el Trío y se presentó en Guadalupe. El 13, estuvo solo de nuevo, esta vez en el United Palace Theatre de New York y el 25 inició la gira europea con el Trío, esta vez para visitar Suiza, Polonia, Italia, Noruega y España, donde terminó el tour, con la presentación, el día 2 de noviembre, en el Festival de Jazz de San Javier.Los días 7, 8 y 9 de noviembre interpretó el Concierto en Sol para piano y orquesta de Ravel, acompañado por la Filarmónica de Copenhague, bajo la conducción de Giordano Bellincampi; y en la penúltima fecha de este apretado calendario, el día 18, se presentó Michel Camilo ante el público dominicano, para cumplir con el aplazado programa. Entonces, volvimos a escuchar al gran artista, esta vez en las postrimerías de un intenso y duro año de trabajo. Un calendario de diez meses en el que se presentó en siete oportunidades como solista con orquesta, seis veces solo, treinta y dos con el Trío y once con el Dúo. Las salas de conciertos en las que se le escuchó están entre las más importantes del mundo, al igual que las plazas en las que actuó como jazzista.Sus últimas fechas de 2001 serán el día 1 de diciembre, en el Palau de la Música en Barcelona, en un tributo a Tete Montoliu, y el 9 de diciembre en New York, en un concierto de jazz en Pro Piano Recital Series. Completará así cincuenta y seis presentaciones en once meses, lo cual es una cifra respetable. Por otro lado, en el mercado del disco aparecen con igual ímpetu sus dos últimos producciones: Spain, un fonograma en el que aparece junto al guitarrista español Tomatito, y su primer disco como compositor e intérprete de música clásica, en el que se presenta con la Orquesta Sinfónica de la BBC, bajo la dirección de L. Slatkin, y está terminado ya otro trabajo discográfico con el Trío que saldrá al mercado en los primeros meses del 2002.Al escucharle durante la velada del pasado 18 de noviembre, esa sobrecarga estuvo gravitando, esas millas recorridas estuvieron rondando; sin embargo, la gran estatura artística de Michel le permitió espantar con mucha imaginación los vestigios del cansancio, los estragos que causan las horas de camino sin ver el teclado, las cientos de horas gastadas entre un piano y otro. Michel se alzó con esa fuerza vital que él sabe irradiar y atrapó, con todas sus virtudes, la maestría artística que el cansancio hubiera querido empañar, y ofreció una velada de grandes emociones, una velada de gran placer estético, una velada que además se recordará largamente porque allí, después de la música, el artista fue investido con la Orden al Mérito de Duarte, Sánchez y Mella, en el Grado de Gran Cruz Placa de Plata, concedida e impuesta por el Presidente de la República, Hipólito Mejía.

Este artículo fue publicado el 30/11/2001

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