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La pluma de los trovadores: Estado de la cuestión

imagen El pasado cinco de diciembre de 2001 abrí un foro en Mundoclasico.com para aclarar algunos aspectos de una afirmación errónea de Xoán M. Carreira en otro debate. Concernía esta equivocación a la disertación del reto apasionante que tiene en vilo a la musicología europea desde la segunda mitad del siglo XIX. Iniciado por el gran crítico vienés Eduard Hanslick -responsable de revolucionarios nuevos conceptos en el campo de la estética musical-, la ardua discusión ha hecho correr ríos de tinta en las más prestigiosas universidades de todo el mundo, lo que resultó patente en aquel interesante foro que se prolongó durante un par de semanas y que contó con la presencia de algunos autores que cito en la bibliografía de este artículo.Muestra de la importancia de tan peliagudo asunto es el momento de tensión vivido entre los contertulios a raíz de unas poco medidas palabras de un participante, lo que no impidió que el debate continuase siendo cordial y que sus protagonistas mostrasen una erudición que, si bien no permitió alcanzar una verdad unívoca, sí nos condujo a ver expuestas en unas pocas páginas todas las hipótesis que la investigación actual maneja.Es por ello que este artículo es una espina que tenía clavada desde entonces y pretende ser un repaso a lo allí expuesto, un estado de la cuestión y una actualización bibliográfica que atienda a sus apartados más importantes: origen del problema, la natalidad, las mentalidades, el espacio y el tiempo.El origen del problemaEl debate surgió a raíz del problema de la regulación del uso de la pluma en los trovadores en la corte de los D'Ales a partir de 879. En opinión de Xoán M. Carreira, los D'Ales mostraban una escasa capacidad legislativa en este campo, algo sí practicado por los Borgoña con su rígida regulación del uso de la pluma. Al hilo de este argumento, por otra parte no desencaminado, comenté los problemas que se derivaban de esta generalización. Gracias a aquel debate, he podido releer algunos textos fundamentales y he llegado a la misma conclusión: 'La virtud femenina era, en territorio de los Borgoña, proporcional al tamaño de la pluma de los trovadores.' De este modo, puede afirmarse sin miedo, y nadie rebatió este punto, que cuanta mayor fuese la pluma que ellos tenían, menos gestaciones se producían en la corte de los duques de Borgoña en las últimas décadas de la Alta Edad Media y en los siglos posteriores.A partir de aquí, el debate estaba servido: ¿se quedaba esto en el campo de la historia de las mentalidades? ¿Tuvo influencia posterior en la propia natalidad tardo-medieval?La pluma de los trovadores y las mentalidadesEn la Corte de los duques de Borgoña hubo trovadores nobles y trovadores vasallos. La diferente colocación de la pluma que utilizaban era fundamental para diferenciarlos y comprender las relaciones sociales entre estos dos grupos y es, además, extrapolable al resto de las sociedades desarrolladas de la Europa occidental en las que la pluma tenía similar valor y significado. La pluma del noble era la del dominador, la del ser que manda y se situaba, por tanto, en lo alto del sombrero, mientras que la del vasallo estaba colocada de modo muy peculiar en "los anillados cabellos de la nuca" (BUBY, Georges: "Los Tres trovadores o lo imaginario del feudalismo" Pág. 257). Es éste un aspecto fundamental, no por la colocación en abstracto, sino por la perspectiva necesaria para observarla: de frente en el señor; desde atrás en los vasallos.La pluma tenía una clara misión simbólica y permitía reconocer a los que la portaban, como si de un símbolo masónico se tratase. Es lo que hoy se conoce como 'entender'. Un noble 'entendía' que otro pertenecía a su grupo si portaba la misma pluma. Algo así sucedió cuando, tras las complejas relaciones entre los Pipínidas y el papado - sustituidas luego por las de los Carolingios y el papado-, Carlomagno y el papa encontraron que ambos ostentaban, mayestáticos, la pluma.Aquí surgió un obvio enfrentamiento del que da cuenta cualquier medievalista y que nadie duda hoy en día, pues fue el primer capítulo de la 'querella de las investiduras'. Antes de la coronación de Carlomagno en la Navidad de 800, era el papa el que tenía una posición preponderante en esta ceremonia monárquica. Sin embargo, Carlomagno había sacado las castañas del fuego al papa en más de una ocasión -liberándolo incluso del cautiverio- y fue esto lo que invirtió el estado anterior de las cosas.El papa coronó a Carlomagno, pero recibió del emperador el poder para continuar siendo sumo pontífice. Es el papa, pues, el que se doblega ante el emperador. Como dije en el foro citando a Queer: 'Puede decirse, sin miedo, que el papa fue ungido con óleos en posición flexionada (que no genuflexa) por un Carlomagno triunfante.' (QUEER, Charles: 'Flexionada, que no genuflexa' Pág. 326). La imagen ha ofrecido un interesante campo de estudio a Michael Gloebless, que analiza la situación en su opúsculo 'Genuflexión y sentimiento' del siguiente modo:'A partir del año 800, nadie hablaba de otra cosa en Aquisgrán. El emperador era, por fin, el jefe de Europa Occidental -entendida ésta como los territorios que ocupaba el Imperio Romano de Occidente. La imagen de la coronación fue pintada en frescos de palacios y templos. Mostraba al papa formando un ángulo de noventa grados con sus piernas y tronco mientras un mayestático Carlomagno lo ungía con óleos y le colocaba la pluma en la parte trasera. Mientras, Carlomagno mostraba su pluma de gala en lo alto de la cabeza, simbolizando su inmarcesible gloria.' (GLOEBLESS, Michael: 'Genuflexión y sentimiento' Pág. 112).Harrington Martín en 'Subordinación y religiosidad' hace una semblanza más parca, pero de similar contenido: 'No se recuerda en la historia de Europa mayor acto de fuerza por parte de un político. El gran Carlomagno ungió con óleos al papa flexionado durante una ceremonia pública.' (MARTIN, Harrington: 'Subordinación y religiosidad' Pág. 432-433)A pesar del implacable peso de estos argumentos, Raúl González Arévalo -compañero de Mundoclasico.com y buen amigo- se permitió dudar de algunas afirmaciones que le costaron una explicación de Modesto acerca del sentido real de los ungimientos y su relación con los sacramentos.Creo que huelga cualquier otro comentario para demostrar la importancia que para la Historia Política y de las Mentalidades ha tenido la flexión del papa y por extensión del papado pasivo, que simboliza la mayor fuerza de la pluma imperial activa.La pluma y la población europeaA nadie se le oculta a estas alturas, que la no suficientemente severa regulación del uso de la pluma entre los trovadores fue causante de serios problemas demográficos. A ello se refiere Cebolla sin ambages: 'En las regiones del sur de Francia entre los siglos X y XIII se experimentó un desarrollo demográfico muy notable, que pronto se vio mermado por la peste y por la propia estructura mental de una población que no restringió suficientemente el uso de la pluma entre los trovadores" (CEBOLLA, Carlo Maria: "El símbolo y la demografía medieval" Edición revisada de 1982. Pág. 76). En nuestro capítulo referido a La pluma de los trovadores en el tiempo hablaremos más de este asunto en relación con casos similares sucedidos en otras épocas históricas, aunque daremos ahora un adelanto.Es obvio, como digo, que el exceso de pluma de los trovadores medievales fue un elemento importante para la ralentización del crecimiento vegetativo de la población bajo-medieval. No fue, por tanto, la peste de 1348 la única responsable de ello, sino también el aumento del uso de este adorno, con todas sus implicaciones.En su interesante estudio sobre la esclavitud, Raúl González Arévalo afirma: 'La venta de cautivos en el reino de Málaga hacía el año 1100 conllevaba una asimilación de las costumbres del amo por parte del vasallo. Como si se tomase literalmente la máxima cuius regio, eius religio, los cautivos malagueños pasaban a pertenecer, en régimen de vasallaje, a las sociedades, secretas o abiertas, que tuviesen sus amos, de la misma manera que las esclavas de oriente próximo entraban en los serrallos' (GONZÁLEZ ARÉVALO, Raúl: 'La pluma en los cautivos de Málaga 1017-1348: Un modelo explicativo para el Occidente bajo-medieval' Pág. 1196).El investigador malagueño está en lo cierto y cita en su texto otro libro fundamental para comprender este fenómeno. María del Carmen Luisa Baliñas afirma que 'La propia imagen de los trovadores es fundamental para comprender los fenómenos de ralentización de la natalidad hasta el siglo XX' (BALIÑAS, Mª del Carmen: 'El Conde Gustavo D'Ales: Un antecedente iconográfico para Andy Warhol' Pág. 487). A esta esclarecedora opinión, la investigadora gallega añade en el prólogo de su más famoso trabajo: 'Las mismas prácticas de los trovadores medievales, que ayudaron a mantener la virtud femenina, fueron las que permitieron a sus equivalentes actuales (es decir, personajes que han gozado de la misma fama que los trovadores) tomar las mismas costumbres. Es el caso de mi biografiado, Andy Warhol, pero de otros muchos como Elton John o Freddy Mercury.' (BALIÑAS: Op. Cit. Pág. Pág. 487-188)Acudiremos a Carreira para una última puntualización en esta historia de la población y por tanto, en esta historia material: 'Es fundamental notar que, entre Espartero y la caída de Isabel II, los compositores de corte fueron los mismos, capaces de modificar su credo político de liberal a conservador y viceversa para lograr la subvención. Afortunadamente, estos fueron fieles a la gran tradición trovadoresca hispánica y no tuvieron hijos. Como los canónigos de la tonadilla de Sor: 'Los que tienen en casa son sobrinitos'. No es éste asunto baladí, sino fundamental para comprender el final de las dinastías de compositores que habían arruinado a la corte en el siglo XVIII. En aquel entonces, una regulación exagerada de la pluma, fruto de la política legisladora de Carlos III con respecto a la vestimenta, que desembocó en problemas como el motín de Esquilache por el tamaño del ala del sombrero y el largo de la capa, condujo a la corte no sólo a subvencionar a los compositores, sino a sus hijos y a sus nietos que iban heredando el cargo. Por fortuna, la proliferación de la pluma en el XIX permitió reducir la partida presupuestaria de la subvención musical al no ser bendecidos los maestros de capilla con el nacimiento de hijos. Por desgracia, lo peor de esta política fue resucitado por el católico franquismo, al frente de cuya política musical estaban los tres magníficos: Halffter, Marco y De Pablo. (Para más información sobre este último asunto, consúltese cualquier número de Mundoclasico.com).' (CARREIRA, Xoán M.: Subvención y mamandurria: La incidencia del erario público en la praxis compositiva Pág. 112-113).La obra de Carreira fue profundamente criticada por Cuthbert-Jones, que se refirió a ella como: 'Un ejemplo más de historicismo surrealista gallego que tiene en Xoán M. Carreira su más destacados exponente. Mientras este estudioso critica ferozmente los excelentes trabajos de Eiras Casavella sobre las técnicas de 'tocar con el tocado' -que han sido bien recibidas en los más prestigiosos congresos de ufología-, Carreira no es capaz de proponer ninguna teoría de la consistencia de la de su colega. Cuenta en su equipo de investigadores con otro médico de bien dudoso método: Carlos Fernández.' (CUTHBERT-JONES, Pongo: 'Galaecian-surrealism: Iconic Paraphras of a self-conscious contradiction' Pág. 98)Tras haberse referido elogiosamente al libro de Eiras Casavella 'El toque originario', continúa Cuthbert-Jones diciendo que 'Carlos Fernández, en 'Trovadores medievales: Apuntes para un estudio patobiográfico', pretende establecer una relación absurda entre las enfermedades de los músicos y su vida. Como todo el mundo sabe y ya han explicado los musicólogos idealistas, nada tiene que ver el músico con sus circunstancias dado que su condición de artista es suficiente para vivir por encima de la realidad material y tangible. El artista es un semi-Dios, que no un pseudo-Apollo. Así, las tendencias materialistas de Carreira y Fernández han quedado desfasadas, cuyo único seguidor en Galicia es Enrique Sacau.' (CUTHBERT-JONES: Pág. Cit. Pág. 113)La pluma en el tiempo; La pluma en otras culturasEs éste quizás, el tema que más debate suscitó en su momento, dado que poco interesante es el estudio del pasado por el pasado, sino es por sus implicaciones con el presente o su relación con otras épocas y culturas. Hay un salvedad fundamental que hacer: es difícil aplicar categorías históricas iguales en épocas distintas. Igual que no hablaríamos de clases sociales para referirnos a la Roma Imperial, no podemos hablar strictu sensu de pluma en los trovadores más que en el terreno y la fecha que fueron objeto principal de este artículo. Además, explicaré los problemas que conlleva un estudio de estas características.Primero, que cualquier tradición es susceptible de ser falseada (HOBSBAWM, Eric: 'The invention of tradition') y que, dado que el objeto de estudio no existe, es tradición post-moderna fingir su existencia y construirle un entorno como deja claro Jáuregui-Real en su referencial crítica a Borges y sus ficciones.En este segundo ejemplo de falsedad titulado 'En torno a Moby Dick: Un modelo meta-narrativo de lo que no pudo ser y no fue', el autor español, que ha llegado a declarar que no sentía pena por no tener patria en un foro de esta casa, expone razonadamente una sucesión de creaciones musicales que en realidad nunca existieron en torno a la figura de la ballena blanca, en claro homenaje a Saturnino Moreno y Xoán M. Carreira. En su relación de títulos podía disfrutarse de un hábil juego del lenguaje derridiano. Considero que, aun siendo graciosa, esta impostura intelectual conduce a absurdas confusiones y manifiesto mi oposición a que revistas científicas como Mundoclasico.com publiquen textos de tan escaso rigor.Y un tercer ejemplo de tradiciones inventadas es el expuesto en la obra de Barthes 'The Eiffel tower and other mythologies', también citada en el foro. Pero vamos por partes.El profesor Severus Snape lamentó en el foro la falta de relación entre el fenómeno y el pasado. Él mismo es autor de dos volúmenes en los que se trata de este tema. Por ejemplo, a la no regulación de la pluma entre los lucios del mar rojo, atribuye la extinción de esta especie en esa zona (SNAPE, Severus: 'Peces de la Biblia: una aproximación taxonómica' Pág. 398 [Nota 403]). En su trabajo sobre el Yeti, afirma que 'era el único ejemplar vivo de una especie que no había sido capaz de controlar la proliferación de trovadores.' (SNAPE, Severus: 'El Yeti: Memoria metodológica de una excavación' Pág. 689)Efectivamente, Carmen Vernis en su 'Historia de la vestimenta: Del tapa-rabos al pareo' dedica un amplio capítulo al uso de adornos plumíferos masculinos que se remontan ya 'a los fenicios' y que tienen 'las mismas repercusiones en la vida cotidiana de la actualidad.' (Pág. 156)Sobre las actividades de la cúpula del Reich, que usaban la pluma como los grandes guerreros prusianos y los chicos de los vandervögel -cuyas excursiones de finales del XIX por los bosques alemanes darían para otro extenso artículo- han hablado suficientemente Werckmeister (WERCKMEISTER, O. K.: 'Hitler, the artist') y Woddy Allen. Éste narra en 'Cómo acabar definitivamente con la cultura' interesantes capítulos sucedidos en la peluquería de Hitler.La parte antropológica, que tanto interesó al forero Opinión, tiene su representación en las costumbres Baruya y en otras muchas.ConclusiónEn definitiva, he pretendido centrar el debate para, si se tercia, retomarlo a partir de estos puntos irrenunciables en los que están de acuerdo gran parte de los foreros. No sé si he pecado de soberbia intelectual, al tratar de arrojar luz sobre este asunto. Terminaré con una cita de Para acabar con la mafia, relato corto de Woody Allen:'En 1921, Thomas (El Carnicero) Covello y Ciro (El Sastre) Santucci intentaron organizar diferentes grupos étnicos del hampa y, de esa manera, hacerse los amos de Chicago. Esto fracasó cuando Albert (El Positivista Lógico) Corillo asesinó a Kid Lipsky encerrándolo en un armario y aspirando todo el aire que quedaba en el interior de una pajita. El hermano de Lipsky, Mendy (alias Mendy Lewis, alias Mendy Larsen, alias Mendy Alias) vengó la muerte de Lipsky secuestrando al hermano de Santucci, Gaetano (también conocido como Little Tony o Rabino Henry Sharpstein), y devolviéndolo pocas semanas después en veintisiete potes de mermelada. Ésta fue la señal para el inicio de un baño de sangre.'Bibliografía·ALLEN, Woody: Cómo acabar definitivamente con la cultura·BALIÑAS, Mª del Carmen Luisa: El Conde Gustavo D'Ales: Un antecedente iconográfico para Andy Warhol·BANTMAN, Beátrice: Breve Historia del Sexo·BARTHES, Roland: The Eiffel Tower and other Mythologies·BUBY, Georges: Los tres trovadores o lo imaginario del feudalismoCARDIFF-EDINBURGH, Leonard G.: En torno a lo escéptico del escepticismo: una mirada escéptica·CARLETON-RAWDON, Poppy: Enrique VIII: La perspectiva de la Historia de la mujer·CARREIRA, Xoán M.: Subvención y mamandurria: La incidencia del erario público en la praxis compositiva·CEBOLLA, Carlo Maria: El símbolo y la demografía medieval·CUTHBERT-JONES, Pongo: Galaecian-surrealism: Iconic Paraphras of a self-conscious contradiction·DAVERIO, John: Nineteenth Century Music and the German Romantic Ideology·DOWNJONES, Index: Economía en la Provenza·EIRAS CASAVELLA, Abel: El toque originario·FERNÁNDEZ, Carlos: Trovadores medievales: Apuntes para un estudio patobiográfico·FUCHS, Edward: Historia ilustrada de la moral sexual·GHYKA, Matila: Proporciones: Lo derecho y lo invertido·GIEDION, Siegfred: The eternal present - The beginnings of architecture·GLOEBLESS, Michael: Genuflexión y sentimiento·GODELIER, Maurice: La producción de grandes hombres·GONZÁLEZ ARÉVALO, Raúl: La pluma en los cautivos de Málaga (1017-1348): Un modelo explicativo para el Occidente bajo-medieval·MARTIN, Harrington: Subordinación y religiosidad·HOBSBAWM, Eric: The invention of tradition·HOBSBAWM, Eric: Naciones y nacionalismo desde 1780·JACQUART y THOMASSET: Sexualidad y saber médico en la Edad Media·JÁUREGUI-REAL, Ignacio: En torno a Moby Dick: Un modelo meta-narrativo de lo que no pudo ser y no fue·JEDIN, Hubert: Histoire de l'Eglise·LEOTARDO, Juan Francisco: 'Qual piuma al vento' Las portadas de los libretti de las primeras representaciones bonaerenses de Il Trovatore: Un ejemplo de gran recit sobre el amor platónico·OFTEN-ONANISM, Michael: Masturbation, Credit and the Novel During the Long Eighteenth Century (En Qui ParlePEASE, Donald E.: Regulating Multi-Adhoccerists Fish('s) Rules (En The Critical InquiryQUEER, Charler: Flexionada, que no genuflexa (En The Critical InquirySNAPE, Severus: El Yeti: Memoria metodológica de una excavación·SNAPE, Severus: Peces de la Biblia: Una aproximación taxonómica·SNAPE, Severus: Adenda et corrigenda a Peces de la Biblia·ULLMANN, Walter: Historia del pensamiento político en la Edad Media·VERNIS, Carmen: Historia de la vestimenta: Del tapa-rabos al pareo·WERCKMEISTER, O. K.: Hitler, the artist·WILSON, John y THOMPSON, Harry: A propósito del Yeti·WOLF, Mary Ellen: Out of Frame: Border(line)Images (En The Critical Inquiry)

Este artículo fue publicado el 24/06/2002

Más información


Se recomienda leer el foro 'La pluma de Carreira', que motivó este artículo y cuyo enlace ofrecemos más abajo.

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