Libros y Partituras

Mundoclasico.com » Libros » Libros y Partituras

Sobre la segunda edición de 'El anillo del nibelungo'

Richard Wagner, El anillo del nibelungo; edición bilingüe de la versión completa por Ángel Fernando Mayo Antoñanzas. Madrid: Turner Música, 2003. Un volumen de 472 páginas de 230x150 mm. ISBN: 84-7506-624-0
imagen En los Apuntes para una traducción de ‘El Anillo del Nibelungo’ comentaba yo, en 1986, que cada tres o cuatro lustros era conveniente volver a traducir al español la obra más ambiciosa de Wagner, por ser esto una necesidad cultural abordable con la carga de información que el paso del tiempo va dejando como poso en la incesante discusión sobre su persona y su obra. Pues bien, agotada, si bien lentamente, la primera edición, Manuel Arroyo-Stephens me ha propuesto proceder a la segunda, y yo he aceptado porque mi ‘poso’ se ha incrementado también fuertemente en estos dieciséis años largos que han transcurrido.La verdad es que no quedé plenamente satisfecho de aquella primera edición. Siempre desagrada descubrir erratas que podían haber sido evitadas y advertir vacilaciones, pequeños errores e inconsecuencias. Por otra parte, la atención a Wagner en general y a la Tetralogía en particular ha aumentado mucho en España en los últimos tiempos: representaciones o versiones concertantes, publicaciones, foros de discusión en la red de Internet, fuerte incremento de la oferta fonográfica y en DVD, etcétera. Esto exige que una traducción como la presente -la cual, lo diré sin falsa humildad, es la más elaborada de todas las publicadas en castellano desde la época de Luis París hasta nuestros días y aspira a mantenerse como referencia, en su línea estilística, durante muchos años- se ofrezca no sólo limpia de aquellos defectos, sino también revisada y ajustada tanto como está al alcance de mi capacidad.Así, los principios rectores de la traducción, que fueron expuestos en aquellos Apuntes, han sido reforzados y seguidos todavía con mayor consecuencia: suma atención a los vocablos anticuados, desaparición de artículos y pronombres que no figuran en el texto de Wagner, renuncia a ‘embellecimientos’ y a ‘modernizaciones’, evitar la utilización de palabras y acepciones no conocidas en la mitad del siglo XIX, mayor respeto a la construcción de la frase escrita por Wagner cuando con ella no se fuerza demasiado la de nuestro idioma. Dos ejemplos aclaratorios, escogidos entre otros muchos: cuando Wotan comienza su despedida de su hija Brünnhilde -la página es conocida como los ‘adioses de Wotan’- siempre se traduce lo que él dice, Leb wohl, por ‘adiós’, y así lo hice yo también en 1986. Pero ésta es una expresión cristiana y Wotan es aquí el ‘dios’ mitológico. Los alemanes dicen todavía a veces Grüß Gott, que equivale a nuestro ‘con Dios’, que simplificadamente se convierte en ‘adiós’. Leb wohl significa ‘vive bien’ o, literariamente, ‘ve con bien’. En consecuencia, esta última es la expresión que he utilizado ahora. La misma página concluye con dos versos desafiantes, dirigidos altivamente al futuro; el genio de Wagner hace que la línea vocal y la orquesta invoquen el motivo de Siegfried, pues a él se refiere, inexpresado con palabras, el desafío. La traducción de 1986, correcta, era: ‘¡Jamás atraviese el fuego/quien tema la punta de mi lanza!’, que sonaba lógica y equilibrada. Pero ahora he preferido ceñirme a la expresión wagneriana, que en español es más dura que la anterior: ‘¡Quien de mi lanza la punta tema/no atraviese el fuego jamás!’, pues esta construcción se ajusta como el guante a la mano a la línea del motivo de Siegfried, el cual alcanza la nota más alta al oírse el verbo fürchtet, esto es, ‘tema’, sobre el que Wotan pone el acento de su reto. En resumen, la traducción no ha cambiado sustancialmente, pero contiene numerosas modificaciones de detalle.En cuanto a la presentación, hemos preferido ahora el volumen único y disponer en cada página a dos columnas el poema alemán y la traducción: esta ha obligado a dar las acotaciones escénicas, por supuesto completas, sólo en castellano, lo que realmente es casi otra mejora tanto editorial como para el lector. Se conservan los Apuntes de 1986, aunque también han sido revisados y corregidos allí donde era conveniente hacerlo. También se ofrecen de nuevo los Apéndices con los pasajes no compuestos y el muy útil dedicado a lugares, topónimos y nombres, que asimismo ha sido corregido -el poso dejado por nuevas fuentes- y ligeramente aumentado; y la Cronología, retocada, cierra otra vez la edición.Han desaparecido la Bibliografía y la Discografía. Hay que tener en cuenta que el lector interesado puede encontrar una Bibliografía bastante amplia tanto en mi Guía de Wagner, ediciones Península, 2001, como en la segunda edición -ligeramente posterior- de la gran biografía debida a Martin Gregor-Dellin: R. Wagner. Su vida. Su obra. Su siglo, Alianza Editorial. Reproducirlas parcialmente aquí no tiene ya justificación. En cuanto a la Discografía, dadas su movilidad y la posible evolución en los próximos años, que quizá verá imponerse el sistema DVD y la lenta desaparición del CD, tampoco tiene utilidad en esta segunda edición de mi traducción de El Anillo del Nibelungo: vuelvo a remitirme a mi Guía de Wagner, que contiene veintinueve páginas sobre discografía, comentada, de la Tetralogía hasta junio de 2001.Todavía, quiero rendir ahora homenaje a Federico Eguillor Mogrovejo, a quien daba gracias en los Apuntes por su inestimable ayuda. Federico se fue demasiado pronto y así me ha faltado ahora su consejo, pues él hubiera sido el primero que habría conocido la nueva traducción antes de darla a la imprenta. Mas por fortuna sí puedo y quiero manifestar aquí mi gratitud a las personas que se interesan por estas actividades mías, que me consultan y sugieren algo aquí o allá, y en particular a quienes llamo mis ‘corresponsales’, que personalizaré en Carlos Ginebreda y Joaquín Torrente. Por último, que el lector en general juzgue si el esfuerzo de revisión que aquí se le ofrece merece o no un mínimo de reconocimiento.

Este artículo fue publicado el 24/12/2003

Más información


El presente texto © 2003 by Ángel Mayo, ha sido cedido a Mundoclasico.com por su viuda Pilar Alesón, y se publica por cortesía de Turner Publicaciones S. L.

Compartir


Bookmark and Share


Envía un mensaje
Nombre:
Comentario:
Control:
Arrastra el nombre de MOZART hasta el contenedor naranja
  • Mozart
  • Brahms
  • Beethoven
  • Wagner