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E. Rojas: los directores artísticos tenemos como los yogures fecha de caducidad

imagen Uno de los gerentes más prestigiosos de este país, Enrique Rojas, con una labor contrastada en las Sinfónicas de Tenerife y de Galicia ha arribado a Valladolid como el demiurgo que debe afrontar con escasos medios el tiempo que queda hasta la apertura del nuevo auditorio de la capital de Castilla y León, consolidar la orquesta después en dicho edificio y conseguir que ésta llegue de la mejor forma posible a toda la Comunidad y la trascienda.Pregunta. ¿Qué destacaría de su paso tanto por Canarias como por Galicia?Respuesta. Son dos proyectos totalmente distintos; de una parte porque la Sinfónica de Tenerife la cogí en el año 70, cuando era una orquesta de aficionados y en los años 80 se trató de convertirla en una orquesta profesional. No era fácil reconvertir una orquesta amateur en profesional, en una ciudad cuya formación había nacido en 1935 y en la que a ellos se les debía la existencia de una actividad sinfónica. Cuando se produjo el cambio en los ochenta este país estaba descubriendo qué era eso del mundo sinfónico.Por otra parte la orquesta de Galicia era un proyecto municipal, del Ayuntamiento de La Coruña, que en un momento determinado creyó imprescindible vertebrar la vida cultural de la ciudad y venderla, creando una orquesta sinfónica. Parece que la idea le viene al alcalde tras haber visto en Baltimore la celebración de un aniversario de una orquesta.Además, en los ochenta, son los años del Plan Nacional de Auditorios, de la restauración de teatros públicos, se crean las Comunidades y en el 92, el año del nacimiento de la Sinfónica de Galicia, el país es otro en todos los sentidos.Cuando yo entro en la Sinfónica de Galicia a finales del 92 la orquesta es sólo una orquesta y cuando me voy ya no es sólo eso, es el Festival Mozart, la escuela de práctica orquestal, el coro sinfónico, de niños, los conciertos de María Pita ...Profesionalmente mi paso por la Sinfónica de Galicia, aparte de ser maravillosa la etapa que pasé allí, significa mi mayoría de edad profesional dentro de esta actividad, y además paralelamente se crea la Asociación Española de Orquestas Sinfónicas y yo soy su primer presidente.He tenido la suerte de poder trabajar en tres proyectos totalmente distintos y curiosamente llego a la OSCyL cuando ésta adquiere la mayoría de plantilla, que es la misma que tienen las de Tenerife y Galicia. He trabajado con tres orquestas de una plantilla de 85 profesores, con unos repertorios y unas posibilidades iguales, pero claro, no es lo mismo una isla que Castilla y León, que es la región más grande, no sólo de España, sino de toda Europa.P. ¿Por qué dejó ambos proyectos?R. Bueno, yo salté de Tenerife a Galicia por dos razones: una de tipo personal y otra porque estaba tentado a probar otro espacio. Yo creo además que los directores artísticos tenemos como los yogures fecha de caducidad.Por otra parte la oferta económica de Galicia era el doble que la de Tenerife y cuando en La Coruña me explicaron el proyecto no tuve ninguna duda.¿Por qué surge este tercer proyecto?. Yo volví a Tenerife por el tema del nuevo Auditorio, significaba regresar a una orquesta que ya conocía, con una persona como Víctor Pablo y sacar adelante un proyecto como el Auditorio de Calatrava, que era un cambio tremendo en la ciudad, en una zona nueva, que estaba algo alejada y deprimida. Era también la vuelta a mi tierra, pensando jubilarme ya allí, pero, claro, surge un cambio desde mi óptica personal en los objetivos del auditorio y entonces ahí me encuentro incómodo El puerto de llegada y las estaciones en el camino que vislumbro no me acaban de convencer. Yo siempre he pensado, que profesionalmente, si se puede, uno debe estar en aquel sitio que le apetecería estar. Estaba en una situación incomoda y empecé a ver cómo andaba el mercado, que para personas como yo es todavía bastante amplio, y entré en contacto con Valentina Granados, que ya pensaba en marcharse, y empecé a estudiar el proyecto.P. ¿Por qué la Orquesta Sinfónica de Castilla y León?R. Yo ya la conocía desde sus inicios, porque mantengo una amistad con Max Bragado y Carlos Rubio, y cuando Joan Oller estuvo allí hablamos de la OSCyL y la hice un seguimiento. A Valentina Granados la conozco desde hace años y tengo también con ella una buena amistad. Me enteré cuando estuvo a la búsqueda de un nuevo director para la orquesta- Alejandro Posada- por lo tanto no es para mí una desconocida.Fruto de todo esto acudo a Valladolid a tener unas entrevistas con la nueva Consejera de Cultura de la Junta, Silvia Clemente, y me trasmite cuales son los objetivos que se plantea para la orquesta, y a mi ese reto profesional me parece interesante. He tardado en darlo forma lo que me ha llevado terminar mi relación profesional con Tenerife, que se produjo el día antes de que yo tomara posesión aquí.El proyecto que se me explicó es interesante, aunque tiene sus inconvenientes, pues el estar al servicio de una Comunidad tan grande obliga a unos planteamientos orquestales distintos a otras orquestas.P. ¿Cómo ha encontrado a la OSCyL?. ¿Cómo va solventar hasta la inauguración del Auditorio problemas como el contar con una deficiente sala de ensayos, un teatro con grandes limitaciones acústicas y una Comunidad con escasas instalaciones para una orquesta sinfónica?R. La situación actual, las condiciones en que la orquesta trabaja a diario, realiza sus conciertos en su sede de Valladolid, no son las adecuadas, pero tampoco hay que dramatizarlo en el sentido de que si tomamos como base esas condiciones la orquesta jamás saldría del agujero. Mi experiencia personal en Tenerife es que logramos escalar los mejores puestos de calidad en un medio que no era el más adecuado.Es importante la buena búsqueda de profesores para la orquesta, el ambiente que se crea, las posibilidades de estar en aquellos sitios que ilusionan y dan prestigio, como los eventos de máximo nivel, así como las batutas que van a dirigirla, el repertorio y los solistas.La tarea que a mi juicio vamos a tener en esta Comunidad está dividida en un antes del auditorio y un después del auditorio; porque, aparte de darle gracias públicas al Ayuntamiento por la cesión del teatro Calderón, todos sabemos que no está pensado para este tipo de actuaciones y a pesar de las reformas que se hayan hecho, pues la verdad, no es el sitio más adecuado, es un sitio seco en donde la música no fluye como debería.En esta primera etapa, pese a que las condiciones en que se va a trabajar no son las óptimas, yo creo que todos vamos a sacar buenos frutos. Hay que ahondar en la idea de traer buenos directores, buenos solistas y unos programas que den aire nuevo a la programación de la orquesta, para que el público vaya abriéndose a nuevas obras, aunque haya muchas que habrá que dejar para el auditorio, pues sería absurdo hacerlo en las actuales condiciones.Hay que conseguir también la presencia de la orquesta en eventos nacionales del mayor nivel posible, contactos que ya estoy empezando a realizar. Esto para empezar ilusiona a cualquier profesional, y luego el hecho de que la orquesta esté en eventos importantes tiene que llenar de orgullo a la ciudadanía y además esto debe servir para vender turisticamente la comunidad.Una vez que lleguemos al auditorio habrá que empezar a fabricar el sonido propio de la orquesta.P. ¿Qué planes tiene como responsable del área de Música de la Fundación Siglo?. ¿Va a realizar nuevos ciclos y mantener los que existen?R. En principio yo llego a primeros de 2004 y los presupuestos ya están hechos, luego no puedo presentar algo nuevo. Presupuestariamente está previsto el Otoño en Clave, que no va a desaparecer en ningún caso, y lo que se llama Allegro, que este año va a estar dedicado a la figura de Isabel la Católica y se va a hacer en Medina del Campo, Segovia y Ávila.Evidentemente me estoy empapando de cómo funciona la ciudad con respecto a las actividades que se programan y en función de eso veré que estrategias se pueden seguir, sobre todo de cara al auditorio, pues su apertura debe irse preparando.P. Castilla y León es una Comunidad que no posee un teatro de ópera. ¿Qué piensa al respecto?R. Esto es cierto, es evidente. No sé exactamente cuantas personas caben en el foso del Calderón. Mi primera experiencia con este teatro va a ser ahora con Marina.Vamos a ver, en este tema de la ópera yo me he encontrado con que la orquesta participa en unas funciones, pero no lo hace en el apartado artístico y quien decide los títulos y las producciones es el teatro. Evidentemente el auditorio nos va a permitir a hacer sólo óperas en versión concierto.Para tener un teatro capaz de absorber la plantilla orgánica para hacer Wagner o Strauss hay que tener un ‘tronco de teatro'. Yo creo que Tenerife pese a haber hecho ese maravilloso auditorio, por ahora no va a poder hacer ni Strauss ni Wagner. Desde mi punto de vista es un error, al haber hecho la inversión y ya que se decidió hacer ópera, no haber hecho el foso adecuado.Aquí en Castilla y León yo no sé si el tema de la ópera está ampliamente debatido o no, lo cierto es que en Valladolid el tipo de ópera que se puede hacer tiene limitaciones. Y podremos escuchar Traviata o Tosca, evidentemente que sí, aunque no podamos tener la cuerda que nos gustaría tener. Si analizamos un país con una tradición operística tan grande como Italia, al contar ‘Toscas' y ‘Traviatas' con una orquesta completa en el foso te sobran los dedos de una mano.Yo creo que sería bueno que una ciudad como Valladolid contara en el futuro con un teatro de ópera, pero es un tema a debatir con tranquilidad y sin apasionamientos. El Calderón puede servir para ir consolidando una afición y sería mejor tener más títulos.P. ¿Cómo cree que debe ser la relación director gerente?R. Es como lo de dónde está el limite del político. No es él el que tiene que señalar si se toca a Mozart o a Beethoven, pero también puede ocurrir que a alguien se le ocurra este tipo de intromisiones. La frontera, la linde, es difícil de definir, es necesario la comprensión, formar un buen equipo, pero la frontera es difusa y sólo la seriedad profesional de esas dos personas va a hacer que la frontera sea nítida. Yo en estos años que he pasado con Víctor Pablo he discutido, he hablado mucho, le he dado opiniones musicales, pero el que decidía era él.Lo que ocurre es que la programación tiene repercusiones en taquilla. Una programación mal enfocada puede hacer peligrar la presencia del público en un futuro y esto si son responsabilidades del gerente. Si se inaugura una temporada con un programa poco atractivo yo voy a vender pocas entradas. Hay que buscar el equilibrio entre lo que podríamos llamar los “cuarenta principales” y la vida artística de la orquesta.Lo malo es cuando el director se mete a gerente y quiere manejar los presupuestos y saber como van o cuando el gerente se mete a director y quiere intervenir y decidir en el programa.P. Teniendo en cuenta que hay una tendencia a la congelación de presupuestos, ¿cómo ve el futuro de las orquestas españolas?, ¿cuál es el modelo de gestión que más le gusta?.R. Yo no soy pesimista en absoluto. Yo lo veo bien atendiendo a datos tremendamente objetivos. Las orquestas de nuestro país están creciendo tremendamente en cuanto al público. Pese a que no hay estadísticas oficialmente publicadas, los datos que yo manejo muestran que todas las orquesta españolas han crecido exponencialmente. El crecimiento está garantizado, lo que es necesario es la implicación del patrocinio del mundo privado.Nosotros hemos puesto en este país un sistema de orquestas vinculadas a las administraciones, que son las que llevan el peso.El modelo que a mi me gusta es que la orquesta dependa sólo de un organismo público, que luego reciba ayudas más o menos sustanciales de otros organismos y que se busquen fórmulas jurídicas que permitan participar al capital privado.El futuro por tanto lo veo bien, y en el caso concreto de la OSCyL no me cabe la duda de que la Junta va a seguir apoyando a la orquesta. Espero y deseo que den el do de pecho necesario, presupuestariamente hablando, en las próximas temporadas para poner a la orquesta en su sitio. El presupuesto anda cojo en algunos aspectos pero eso habrá que irlo construyendo con minuciosidad. La Junta ha hecho un esfuerzo tremendo para pasar a 85 profesores y ahora tendremos que estudiar a fondo otros aspectos de la vida de la orquesta, de las infraestructuras humanas y técnicas y de la otra actividad que se va a generar, pues no olvidemos que el año próximo o en el 2006 vamos a tener una nueva casa.En cuanto al Auditorio, cuando la orquesta no esté, en teoría esos días va a estar cerrado, pero no puede estarlo, hay que procurar que permanezca abierto y que haya una actividad diaria. Si el auditorio fuera a ser sólo la orquesta quedaría muy pobre. No va a ser únicamente para la música clásica, sino para todas las músicas que precisen un edificio así. Vamos a tener un espacio cultural en el que tenemos que hacer lo imposible para que se dinamice y sea un espacio vivo y eso también significa tener una buena cafetería, un buen restaurante, en fin, tener vida.

Este artículo fue publicado el 06/02/2004

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