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Estética y dramatismo

Los Ángeles, 29/10/2007. Opera de Los Ángeles. Dorothy Chandler Pavillion. Fidelio, opera en dos actos de Ludwig Van Beethoven con libreto de Joseph Sonnleithner y Georg Friedrich Treitschke, basado en el drama Leonore, ou lámour conjugal de Jean Nicolas Bouilly. Director y diseñador: Pier´Alli. Iluminación: Guido Levi. Diseño de proyeccion: Sergio Metalli. Coreografo: Nicola Bowie. Elenco: Greg Fedderly (Jacquino), Rebekah Camm (Marzelline), Matti Salminen (Rocco), Anja Kampe (Leonora), Eike Wilm Schulte (Don Pizarro), Robert MacNeil (primer prisionero), James Creswell (segundo prisionero), Klaus Florian Vogt (Florestan), Oleg Bryjak (Don Fernando). Director de Coro: Stuart Canin. Orquesta y Coro de la Opera de Los Ángeles. Director musical: James Conlon. Aforo: 100%
imagen La Ópera de los Ángeles inauguró su temporada 2007-2008 con el estreno local de Fidelio, única ópera compuesta por Ludwig Van Beethoven. La decisión de programar esta opera corresponde a James Conlon, director musical de la compañía, quien ha tenido una activa participación en la elección de la mayoría de los títulos que conforman el presente ciclo lírico en este teatro.

Particularmente, ha elegido óperas que el mismo dirigirá desde el podio y que fueron extraídas del repertorio italiano de Verdi, del alemán y contemporáneo, obras, que como el mismo ha llegado a señalar: “conoce profundamente y con las cuales lo une una afinidad especial”. Entre las operas que la compañía representará este año bajo la batuta de Conlon se encuentran Fidelio de Beethoven, Jenufa de Janacek, Tristan und Isolde de Wagner, Otello de Verdi, y la doble cartelera compuesta por El Jarro Roto de Víctor Kullman y El Enano de Alexander Zemlinsky, ambas en carácter de estreno local, y que pertenecen al ciclo de ‘Voces recobradas’ mediante el cual Conlon se ha propuesto rescatar y reponer en este escenario las obras de aquella generación de compositores que fueron afectados por el régimen nazi.


Matti Salminen, Klaus Florian Vogt y  Anje Kampe
Fotografía © by Robert Millard, cortesía de LA Opera


Como ya se mencionó, Fidelio fue la única ópera compuesta por Beethoven, cuya maestría se encontraba en el mundo sinfónico no así en el dramático. Beethoven, que siempre ansió componer una ópera, lo pudo lograr gracias a un encargo que le hizo el teatro Theater An-der-Wien. El tema lo enfocó en la valentía y devoción de una mujer y su inspiración provino de Leonora o el Amor Conyugal, de Bouilly obra que ya había dado origen a una opera-comique francesa y a otra ópera a la italiana, compuesta por Paer, un compositor que en 1807 acompañó a Napoleón a Varsovia. Fue precisamente una representación de la opera de Paer lo que le dio la idea a Beethoven de crear Fidelio.

Beethoven compuso su única ópera en el momento cumbre y de mayor madurez de su carrera, y le imprimió sus propias convicciones e ideales de dignidad humana, fidelidad y amor, así como los de la idealización del matrimonio y las virtudes femeninas. El estilo de Fidelio es el de un drama serio pero ligero en su tema y con gran influencia del singspiel alemán, por su inclusión de diálogos hablados. Fidelio fue estrenada en el teatro Kaerntnerthor Theatre de Viena el 20 de noviembre de 1805.



Eike Wilm Schulte, Anja Kampe, Matti Salminen and Klaus Florian Vogt
Fotografía © by Robert Millard, cortesía de LA Opera

Para esta función, se importó la realización escénica del Palau de les Arts Reina Sofía de Valencia, España, teatro que con solo un año de existencia se ha dado el lujo de exportar las escenografías del primer montaje escénico de su historia. Placido Domingo, que tuvo la suerte de estar presente en la inauguración del Palau de les Arts y quedo impactado por la belleza plástica y el dramatismo del montaje, inmediatamente recomendó que el teatro de Los Ángeles, del cual es director general, adquiriera los derechos para representarla en su escenario.

La producción es obra del diseñador italiano Pier´Alli, quien además se ha ocupado de la dirección escénica, y contiene conceptos avant-gardistas que con la ayuda de proyecciones de video y una brillante y radiante iluminación -concebidas por Guido Levi y Sergio Metalli-, creó efectos tridimensionales y animados de gran estética plástica sin mengua del dramatismo con la que se desarrolla la historia. El primer acto se desarrolla frente a un enorme muro que simula la entrada de una prisión, y el segundo acto, el de mayor impacto visual, se desarrolla en un calabozo subterráneo, que ayudado por la proyección de videos de unas escaleras crean la sensación de que la acción se desarrolla en las profundidades de una prisión. Por su parte, los coordinados y sobrios vestuarios dan la impresión de situar la obra en los inicios de siglo XIX. La producción fue bien recibida y muy aplaudida por el público de Los Ángeles.


Escena final de Fidelio
Fotografía © by Robert Millard, cortesía de LA Opera


Otro aspecto importante de la función fue, como ya se mencionó, la presencia de de James Conlon en el podio, quien aprovechó el amplio conocimiento que posee de esta partitura para dar un resultado ampliamente satisfactorio, ya que su lectura estuvo cargada de precisión y claridad con la que extrajo las sutiles armonías que se desprenden del armonioso texto musical. Como es costumbre en esta ópera, se interpretó la tercera obertura de Leonora, intercalada entre las dos escenas del segundo acto, y con la cual Conlon redondeó una emotiva y entusiasta ejecución. Cabe también mencionar la activa y puntual participación del coro, que dio voz al amplio grupo de prisioneros y con los que concluyó, o con la que Beethoven proclama la gloria a la bondad.


Anja Kampe
Fotografía © by Robert Millard, cortesía de LA Opera


El elenco vocal contó con la participación de la soprano alemana Anja Kampe, que encarnó el papel de ‘Leonora’ con amplio sentido teatral, elegancia y brillantez en su canto y en toda la extensión de su voz de las notas graves a las agudas. El carcelero ‘Rocco’ se benefició de la imponente presencia escénica y la nobleza en el acento y la línea de canto del bajo Matti Salminen, El papel del violento y enérgico ‘Don Pizarro’ fue interpretado adecuadamente por el barítono Eike Wilm Schulte y el de ‘Florestan’ por el tenor Klaus Florian Vogt con timbre lírico de color oscuro y expresividad. El reparto vocal lo complementaron el bajo Oleg Bryjak que cumplió dando vida a un seguro ‘Don Fernando’, por la soprano Rebekah Camm como ‘Marzelline’, de agradables notas agudas, y por el experimentado tenor Greg Fedderly de excelente cualidades en su voz de tenor lírico.


Este artículo fue publicado el 13/11/2007

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