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El sentido del decoro de una gran artista

Las Palmas de Gran Canaria, 11/01/2012. Auditorio Alfredo Kraus. Mojca Erdmann, soprano. Alberto Rosado, piano. Bamberger Symphoniker. Jonathan Nott, director. José Manuel López López, Gustav Mahler, Sinfonía nº 4 en sol mayor. Concierto para piano y orquesta, estreno absoluto [Obra encargo de Radio France en coproducción con el XXVIII Festival de Música de Canarias]. 28 Festival de Música de Canarias. El programa se repite por los mismos intérpretes en el auditorio de Santa Cruz de Tenerife el 13 de enero. Asistencia: 85 % del aforo
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El segundo programa de la Bamberger Symphoniker en el Festival de Música de Canarias 2012 estuvo protagonizado por la Cuarta Sinfonía de Mahler, el compositor icono de la orquesta y su director titular. Si la influencia de Haydn en Mahler resulta evidente en su producción anterior a 1900, alcanza niveles paródicos en la Sinfonía en sol mayor, tanto en la retórica formal y armónica como en los constantes recursos a onomatopeyas y humoradas grotescas. Jonathan Nott trabaja sistemáticamente la base orquestal gravitando sobre los graves, obteniendo los mejores resultados de su espléndida sección de cuerdas, lo que le permite desplegar libremente la imaginación y hacer cualquier diablura en los registros medio y agudo -incluyendo las peculiares estridencias mahlerianas- con la mayor naturalidad y fluidez. Este sistema de trabajo de Nott enlaza directamente con la tradición haydniana, a quien se puede considerar el pionero en la utilización en el uso de los "anillos", si bien la grafía actual (corchete y flecha abarcando la sección que se repite, la inventó Benjamin Britten, otro gran haydniano). La interpretación de la Sinfonía en sol mayor derivó en una fiesta sonora para absoluto deleite del público, con su cénit en el Adagio, en el cual la Bamberger Symphoniker exhibió la fascinante policromía que le ha ganado las reputación como una de las grandes orquestas del siglo XXI.

Lamentablemente, la soprano Mojca Erdmann se estaba recuperando de una viriasis respiratoria desde hacía diez días y no se encontraba todavía en plenas facultades para cantar. Cuando este hecho -y la consiguiente petición de clemencia al público- se notificó por megafonía, un espectador replicó que lo razonable hubiera sido sustituir la soprano o cambiar el programa, en vez de pedir clemencia. Al terminar el concierto, Mojca Erdmann no salió a saludar hasta que Jonathan Nott la forzó a hacerlo, y el público la acogió cariñosamente, no por clemencia sino en reconocimiento de una primorosa interpretación de La vida celestial en la cual Mojca Erdmann tuvo ocasión propicia de lucir tanto su enorme musicalidad como su hermoso timbre, además de conseguir bastante más que una ejecución técnicamente impecable. Así lo supo reconocer el público y quede aquí el testimonio de ni homenaje al sentido del decoro de una gran artista.

En la primera parte tuvo lugar el tradicional encargo político del Festival a un compositor español. Este año el encargo se realizó a José Manuel López López, quien fue el director del Auditorio Nacional de Música de Madrid el cual organizó el homenaje que se realizó hace tres años al compositor grancanario Juan José Falcón Sanabria. El Concierto para piano y orquesta de López López fue estrenado por Alberto Rosado, un pianista cuya competencia y profesionalidad pude comprobar una vez más en esta dura prueba, sometido a situaciones no siempre cómodas ni necesarias desde la perspectiva idiomática. La partitura orquestal es una serie de muestras de procedimientos muy conocidos de ataques no tradicionales en diversas familias instrumentales de la orquesta, desde los pizzicatti alla Bartók hasta los golpes con la palma de la mano en la boquilla de la trompeta, pasando por los glissandi en las láminas. Nada, en resumen, que no se pueda consultar en un manual reciente de instrumentación en alemán o inglés.

El Concierto para piano y orquesta de López López es una obra que podría servir como ejercicio escolar notable pero que resulta una manifiesta falta de respeto a los comitentes y al público del Festival de Música de Canarias. Son bien conocidas las condiciones de los encargos nominativos en España, la falta de transparencia y la muy discutible ética de los mismos, así como que la concesión de los encargos se realiza demasiado a menudo siguiendo criterios políticos, lo cual equivale a decir que los encargos son un modo de censura. Pero una vez realizado y aceptado el encargo, considero que el artista creador tiene la obligación de cumplimentarlo de forma óptima y con decoro. Entregar una obra apenas esbozada como ha hecho López López es una falta de respeto a los mecenas, a los intérpretes y al público. Asímismo revela unas muy preocupantes carencias en el propio artista, no sólo de autocrítica y de ética, sino también de sentido del decoro.

Escribe López López en el programa de mano que su Concierto para piano y orquesta "es una gran polifonía de partículas que representa una visión nueva del hecho musical, en cuya base está el pensamiento pionero de Horacio Vaggione. Esta polifonía es en realidad una manifestación de estados de tiempo y energía que cohabitan, con voluntad de trascender los conceptos tradicionales de armonía, contrapunto, ritmo, orquestación ... revisados en base al conocimiento actual del sonido, de las técnicas extendidas de los instrumentos acústicos, de la espacialización, como también de la forma y de la microforma."

Esta descripción del propio autor es ampliada por el mencionado Horacio Vaggione en el mismo programa de mano bajo el título Estados energéticos emergentes más allá del equilibrio: "El Concierto para piano y orquesta de José Manuel López López, no se basa más directamente en entidades espectrales desplegadas más o menos estáticamente en el tiempo, como era el caso del concierto para violín [sic]: se ha dado entre estas dos obras una mutación que alcanza los fundamentos mismos del estilo del compositor. [...] Podemos decir que en esta obra asistimos a un pasaje entre los últimos avatares de la resonancia pitagórica (basada en el postulado del oscilador armónico) y una manifestación multi-escala de eventos singulares: [sic] de una energía que deriva de un planteo granular, en el cual una pluralidad de sonidos breves asocian sus coloraciones y sus atributos morfológicos, aglutinándose en figuras musicales de diversos tamaños."

Muchas veces hemos publicado en Mundoclasico.com una reivindicación de las notas al programa por tratarse de los textos musicales con mayor difusión sobre un público sensible, susceptible y con un efecto inmediato. Tras leer los textos de López Löpez y de Vaggione me pregunto acerca del sentido de publicar textos crípticos en las notas al programa. ¿A quien van destinados? ¿Cuál es su función? ¿Cuál es su objetivo? Evidentemente ni van destinados al público, ni pretenden informar acerca de la obra que se estrena ni, mucho menos, proporcionar una información clara, asequible y comprensible acerca de la misma. Haciendo caso omiso -por irrelevante para el caso- del intercambio de bombos mutuos entre López López y Vaggione, semeja haber un bucle perverso del tipo: usted no puede disfrutar de la música porque no es capaz de entender este texto, y a la inversa.

Pero el caso es que los textos no son complejos, por el contrario carecen de sentido, no dicen absolutamente nada. Tras de su aparente complejidad ocultan la mayor carencia retórica. Que nadie piense, por favor, que estoy calificando los discursos de López López y Vaggione de sofistas. He pasado por la Facultad de Filosofía y no podría incurrir en semejante error. Los sofistas eran unos maestros de la retórica. El discurso López López y Vaggione es circular, confuso, mediocre, torpe y vago. Como el de cualquier vendedor de fruslerías, por ejemplo aire embotellado.

El Concierto para piano (2003-2005) es un arreglo de la pieza pianística Un instante anterior al tiempo (estreno: 2005) con acompañamiento orquestal. López López ha realizado otro arreglo de esta misma pieza para klaviertrio, dotando la pieza pianística de un acompañamiento obligatto de violín y violonchelo en su obra Trío III (2008), compuesta con el mecenazgo de la Fundación Ernst von Siemens por encargo del Trío Arbós. A pesar de ser entregado por su autor como el resultado de un encargo del 28 Festival de Música de Canarias y un estreno absoluto, el Concierto para piano y orquesta de José Manuel López López está grabada por Alberto Rosado y la Deutsches Symphonie Orchester Berlin bajo la dirección de Johannes Kalitzke, en noviembre de 2099, para el sello Kairos con el mecenazgo de la Fundación Caja Madrid. [leer crítica]



Este artículo fue publicado el 13/01/2012

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