Francia

Mundoclasico.com » Criticas » Francia

Así también me caso yo

Saint-Jean-de-Luz, 11/06/2010. Eglise de Saint-Jean-Baptiste. Au temps de Lully. Henry Dumont, Nisi Dominus, y Magnificat. Jean-Baptiste Lully, Te Deum. Stéphanie Révidat (soprano), Vincent Lièvre-Picard (contratenor), Howard Crook (tenor), Jean-Claude Sarragosse (barítono). Coro de la Orchestre Régional Bayonne Côte Basque (Directora: Laetitia Casabianca). Orquesta Les Passions: Flavio Losco ( violín), Katia Krassoutskaia (violín), Guillaume Rebinguet (violín), Diana Lee Planes (violín), Joana Cambon (violín II/haute-contre de violon), Alexandra Delcroix (viola I/quinte de violon), Marie-Laure Besson (viola II/alto), Michele Zeoli (viola de gamba), Jeam-Paul Talvard (bajo/violone), Sébastien Wonner (clave, órgano), Fabienne Azéma (flauta), Aurélien Delage (flauta), Yanina Yacubsohn (oboe), Hélène Mourot (oboe), Chistophe Rostang (trompeta), Florian Léard (trompeta), Anthony Lafargue (timbales), Joana Pensec (bajón), Patrick Wibart (serpentón). Dirección musical: Jean-Marc Andrieu
imagen En la iglesia de San Juan Bautista, en San Juan de Luz, hay una puerta que el rey Luis XIV hizo sellar tras su boda con María Teresa de Austria, para que nadie, jamás, franqueara el dintel bajo el cuál ocurrió un momento tan sagrado. Por allí entró la real pareja, para que, con ese enlace, quedara firmada la Paz de los Pirineos, y con ella, la destitución de España como máxima potencia europea, tomando así Europa un giro diferente.

Con este gesto, inmortalizado en uno de los gobelinos del versallesco Le Brun, el rey Luis XIV, rey de Francia y Navarra se casaba con la Serenísima Infanta Maria Teresa de Austria teniendo ésta que renunciar a sus derechos a la corona española y acogiéndose en el seno francés a diferentes tierras españolas, entre las que estaba el Rosellón catalán. El Cardenal Mazarino, que ya había sido un duro negociante en la paz de Westfalia, consiguió que al final rivalizaran España y Francia hasta el momento histórico en el que nos encontramos siguiendo de cerca a los no muy enamorados novios cruzando la puerta de la iglesia, hoy sellada.

No quedan escritos sobre cuál pudo ser la música que amenizó aquel solemne momento, aunque sí es cierto que el Te Deum de Lully, compuesto en 1677, no pudo haberse interpretado, por haber sido compuesto posteriormente a la boda, que tuvo lugar el 9 de junio de 1660. Sí se sabe que Couperin era el organista de la corte y que participó en la ceremonia.

Al igual que en Versalles, la liturgia contaba con un gran motete (una nueva forma policoral que tendrá mucho éxito durante este siglo y que de alguna forma hacía paralelismos entre Dios y el Rey), un pequeño motete y otra obra que ensalzaba a Luis XIV, este concierto constaba de tres obras entre las cuales se encuentra un gran motete que es el Te Deum de Lully, himno de acción de gracias, el salmo Nisi Dominus, y un Magnificat de Dumont.



Enmarcada por unas hermosas galerías a ambos lados de la planta de la iglesia de Saint-Jean-Baptiste, se desarrolla la recreación sobre la música de la boda de Luis XIV, el Rey Sol. El concierto consta de dos partes dedicadas, cada una de ellas a un compositor diferente; la primera parte con música de Henry Dumont, a su vez, constaba de dos obras: su Nisi Dominus y su Magnificat. Y la segunda parte se dedicó al Te Deum de Lully para hacer honor al título que rezaba el programa.

Fue un gran concierto. Tanto Les Passions como la Orchestre Régional Bayonne Côte Basque tuvieron una fuerte comunicación y un empaste sublime, quedando los fortes muy amplios y los pianos aterciopelados llenando por completo de armonía homogénea y afinada el interior de la iglesia. Los cambios de intensidad no interrumpían el discurso musical que arrastraba a compartir con él la misma empatía que sentían los músicos. Tras el 'Beatus Vir' un cuarto de coro se traslada hacia el este del ábside dando más sensación de profundidad en la acústica de la iglesia, que poco sufrió en la reververación de los sonidos aun estando llena. En el 'Et misericordia', maestro y alumno (Howard Crook y Vincent Lièvre-Picard respectivamente) realizan un duo muy compenetrados y con mucha química. Las voces se adaptaban muy bien, pero en el caso de Crook, al hinchar los sonidos, empezaba la afinación desde abajo, forma expresiva de hacer crecer un sonido, pero en algún que otro momento no llegó a la afinación real. Aún así cantó de forma muy expresiva. Lièvre-Picard, bien enseñado por su maestro cantó con una voz muy impostada y con un timbre cálido. En el 'Superbos' el coro sonó realmente majestuoso con las vocales muy bien proyectadas. En 'Et Abraham' se notó mucha fuerza y en 'Et in terra pax hominibus' las anacrusas quedaban impetuosas y muy sonoras. Una primera parte fabulosa.

Hay que decir que aparte del cambio de compositor de la primera parte a la segunda hubo un cambio en la emocionalidad de la música: en el Te Deum hubo algún momento en el que el violín primero quedaba algo desacompasado con respecto del resto pero enseguida se coordinó todo como estaba sonando hasta entonces. Hacia el final de la obra, el coro aparecía algo cansado puesto que los fraseos no evolucionaban mucho aunque los apoyos seguían siendo consistentes, y en el 'Miserere Nobis' se echó en falta algo de suspiro. Sin embargo, el final llegó de forma apoteósica clausurando con enorme solemnidad la música de esta boda virtual.

El coro, muy bien preparado por Casabianca, se esforzó mucho en las trabajosas coloraturas y, a pesar de lo agotador que es el barroco para canto, no dejaron flojas las articulaciones de las células en ningún momento. La orquesta, muy expresiva se fundía con el timbre del coro quedando la sensación de estar participando de algo homogéneo y fluido. La dirección de Andrieu, muy acertada, obligaba a seguir escuchando este concierto que, desgraciadamente, se hizo corto. Como dato curioso, hay que decir que, aunque la tónica general sea el italianizar el latín cuando se cantan obras cristianas, por aquello del origen de los dos idiomas y así su cercanía etimológica, Andrieu entiende que estas obras tienen que ser en un latín afrancesado puesto que se compusieron en contacto con el francés y en en palabras de Andrieu, “no se pueden entender de otra manera”

Stéphanie Révidat, cantó con un timbre lleno de armónicos la pequeña intervención que tuvo, y Jean-Claude Sarragosse nos deleitó con un timbre profundo y tonificante.

Hay que hacer especial hincapie en el serpentón, instrumento descendiente de la corneta que ha caminado con Francia desde el Renacimiento hasta el s. XX acompañando diversos tipos de agrupaciones, como ésta.

Aunque anteriormente y en otros países hayan existido infinidad de agrupaciones, Lully es prácticamente el creador de la orquesta moderna que posteriormente se sometería a cambios para adaptarse a las nuevas orquestaciones e instrumentos. Como director, se le caracteriza con el bastón que en un ensayo clavó en su pie y que le costó, dicen, la vida por un mal golpe y una peor gangrena.



En definitiva, todo había sido muy interesante, pero no todo había terminado, cuando con harta pena, dejaba el Norte de Euskalherria para adentrarme en los terruños del Sudoeste. Paseando por última vez por San Juan de Luz tuve la gran suerte de encontrarme en el kiosko de la plaza de Luis XIV un ensayo del Ensamble Diatessaron con el ballet Erregelak y posteriormente en la Maison Louis XIV un teatro sobre la vida de este rey cuyo entorno, en apenas dos días me había hechizado.

Este artículo fue publicado el 01/07/2010

Compartir


Bookmark and Share

Comentarios:


Jugador de dardos 24/03/2012 18:10:41
Simplemente extraordinario.

eguzkilore 17/07/2010 9:49:40
mira que casualidad,era una forma de expresar mi admiracion por tanta sabiduria y tenacidad, por cierto sigue en pie la invitacion... un saludo

Ainhoa Uria 15/07/2010 16:57:20
Gracias, Eguzkilore por tu atención. Me alegro de que te haya gustado. Yo también soy violoncellista, así que, te diría que nunca te deshicieras de algo tan grande. Un saludo.

eguzkilore 11/07/2010 13:35:39
tus criticas son sencillamente sublimes,daria mi violonchelo por conocerte en persona,me fascina tu pasion por la musica y esa cultura que desprendes es deliciosa,de tu fan numero 1 un saludo


Envía un mensaje
Nombre:
Comentario:
Control:
Arrastra el nombre de MOZART hasta el contenedor naranja
  • Mozart
  • Brahms
  • Beethoven
  • Wagner