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El Festival de Lucerna en Verano: cuestión de fe

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‘Fe’ es el hilo conductor del Festival de Lucerna en Verano para esta edición de 2012, que se celebrará desde el 8 de agosto y hasta el 15 de septiembre. La relación entre música y religión será explorada desde tres ángulos distintos. Por una parte, la serie de conciertos «Credo», que abarca diversos mundos espirituales: desde la Iglesia ortodoxa rusa –Sofia Gubaidulina es compositora residente este año, y su música se escuchará en nada menos que catorce ocasiones-, el judaísmo –se dará en versión de concierto Moisés y Aarón de Schoenberg-, el luteranismo de Bach, el catolicismo de Bruckner o de Messiaen, y hasta el budismo tibetano de la mano de Namgyal Lhamo; por otra, la serie «Obras finales, palabras finales», en la que se presentarán las Novenas sinfonías de Beethoven, Mahler y Bruckner, o el Concierto para violín de Alban Berg; y finalmemte la serie «Cielo e infierno», bajo cuya rúbrica se interpretará el Requiem de Verdi o el Cuarteto para el fin de los tiempos de Messiaen.

En este marco, el Festival contiene como atractivo fundamental veintinueve conciertos sinfónicos en el espectacular auditorio del KKL. Como es costumbre abren fuego Claudio Abbado y la Lucerne Festival Orchestra, quienes darán –y repetirán- dos programas (en uno continúan el ciclo mahleriano con la gigantesca Octava Sinfonía –con los coros de Radio Baviera y de la Radio de Suecia, y con solistas entre los que se cuentan Sara Mingardo o René Pape-; y en el otro el Tercer concierto de Beethoven –con Radu Lupu- y la Primera Sinfonía de Bruckner). Alternándose con ellos, el núcleo principal de la orquesta –es decir, la Mahler Chamber Orchestra- actuará en otros tres conciertos más, con Daniel Harding (Música religiosa de Schubert y Schumann) con Lang Lang (El Concierto «Emperador» de Beethoven), y en un programa con cantatas de Bach.

Orquestas residentes –tres programas cada una- este año serán la Filarmónica de Viena con Vladimir Jurowski (Manfredo de Chaicovski) y Bernard Haitink (Sinfonía alpina de Strauss y Novena de Bruckner); y la City of Birmingham Symphony, cuyo titular -Andris Nelsons– es este verano «Artista estrella» del Festival, y se las verá con tres obras totémicas como son la Sinfonía Resurrección de Mahler, la Leningrado de Shostakovich y la Novena de Beethoven. Dos programas cada una ofrecerán la Cleveland Orchestra y Franz Welser-Möst (Cuarta de Bruckner y Mi Patria de Smetana), la del Concertgebouw de Amsterdam y Mariss Jansons (Primera de Mahler y Sinfonía de los Salmos de Stravinski), y la Filarmónica de Múnich -¡debutante en el Festival!- con su nuevo titular Lorin Maazel (Tercera de Bruckner y Novena de Mahler).

Una única función darán cada una la Gewandhaus de Leipzig con Riccardo Chailly, la London Symphony con Valeri Gergiev (La cenicienta de Prokofiev en versión íntegra), la de los Campos Elíseos con Philippe Herreweghe, la Filarmónica de Berlín con Simon Rattle (atractivísimo programa que va del Preludio de Lohengrin a la Cuarta de Sibelius, pasando por las Atmosphères de Ligeti), la Gustav Mahler Jugendorchester con Daniele Gatti, la orquesta y coro de La Scala con Daniel Barenboim (el mentado Requiem de Verdi), la St. Louis Symphony –también primeriza en Lucerna- con David Robertson, y la de la Radio de Baden-Baden con Sylvain Cambreling (Moisés y Aarón).

El otro pilar del Festival de Lucerna es la Academy que dirige Pierre Boulez, en la que se estudiarán e interpretarán piezas del segundo compositor residente este verano, Phillipe Manoury, así como de Tristan Murail, de Jonathan Harvey, amén de obras clave como la Erwartung de Schoenberg o la Cuarta sinfonía de Charles Ives. Dos presencias españolas a señalar aquí: Manuel de Falla y su Retablo de Maese Pedro (con el «Ensemble» de la Academy que dirigirá Clement Power), y el granadino Pablo Heras-Casado, que se pondrá al frente del Ensemble Intercontemporain en un programa Shepherd-Manoury-Jarrell. Y a lo largo de sus cinco semanas se darán hasta ocho estrenos mundiales, debidos a autores tan variopintos como Wolfgang Rhim, Salvatore Sciarrino, Thomas Amann y, por supuesto, Phillipe Manoury.

Maurizio Pollini –setenta primaveras este año- va camino de convertirse en el tercer pilar del Festival, con su serie «Pollini perspectives», combinando como es su costumbre Beethoven (tres últimas sonatas) con Lachenmann y con Sciarrino. En el apartado de música de cámara, y como ya es tradicional, habrá varios conciertos a cargo de diversas agrupaciones de los miembros de la Orquesta del Festival; y los doce chelistas de la Filarmónica de Berlín presentan para celebrar su cuadragésimo aniversario un concierto variadísimo que va de Julius Klengel a Astor Piazzolla. Como siempre, también hay multitud de actuaciones en las calles, proyecciones cinematográficas, exposiciones, charlas, foros, y conferencias.



Este artículo fue publicado el 04/05/2012

Más información


El programa detallado puede consultarse en la página web del Festival www.lucernefestival.ch, y las entradas se venden ya por correo ordinario (Lucerne Festival, Postfach, CH-6002 Luzern, Suiza), por correo electrónico en la página mencionada; y por teléfono (+41 (0) 41 226 44 80)

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