
Esta reposición de
Don Pasquale de Donizetti que se está llevando a cabo en el Teatro Argentino de La Plata demuestra palmariamente la vigencia de la música de la obra y las infinitas posibilidades del texto con esa temática tan cercana del hombre mayor que quiere casarse con una mujer joven.
En este sentido el traslado de la acción a las décadas del ’20 o ’30 del siglo pasado funciona perfectamente. Alberto Félix Alberto en la dirección escénica de los cantantes trazó una acción fluida, creíble y coherente. En algunos momentos la acción principal era complementada por escenas de filmaciones de diversas películas de la época como
El pibe de Chaplin, solución que no molestó pero que tampoco agregó nada a la obra. Quizás la idea del director escénico fue de la mostrarnos diversas filmaciones en paralelo y que la acción de
Don Pasquale era una de esas películas. En todo caso la idea resultó confusa.
Razonable, aunque pequeño y perdido en el enorme escenario platense, el marco escénico de Raúl Bongiorno y entre correcta y anodina la iluminación diseñada por el mismo artista.
En perfecto estilo, interesente gama de colores, buen diseño y mejor confección el vestuario creado por Sergio Massa.
Los cantantesRicardo Ortale en un repertorio que no es el habitual del barítono, encarnó con buenos recursos y adecuado histrionismo a ‘Don Pasquale’. El descuidado balance entre el foso y la escena responsabilidad del director musical perjudicó al artista en algunos momentos.
Paula Almerares como ‘Norina’ brilló y deslumbró en todo momento. Es un rol que le sienta a la perfección y en el que demostró seguridad, estilo, homogeneidad vocal y brillantez en los agudos y coloraturas. Con una actuación desenvuelta y creíble; redondeó una tarde de triunfo en su La Plata natal.
Víctor Torres como el doctor Malatesta resultó un verdadero lujo que aunó calidad y belleza vocal a una actuación natural e histriónica.
Carlos Natale cumplió adecuadamente con la parte de Ernesto, correcto resultó Carlos Iaquinta en su breve papel del Notario así como el Coro Estable que dirige Sergio Giai.
La versión musicalEl maestro Javier Logioia Orbe, que tiene sus mayores antecedentes en la música sinfónica, condujo la Orquesta Estable del Teatro Argentino con solvencia, en una obra que parece alejada de su sensibilidad. Lamentablemente para un título como
Don Pasquale no alcanza con ser solvente, hay que buscar matices, equilibrios, refinamientos. Logioia Orbe comenzó la obertura en forma confusa, luego utilizó tiempos demasiados lentos para recién en los
tutti encontrar el tiempo adecuado. Ya en el cuerpo de la ópera no buscó el adecuado balance entre el foso y la orquesta cosa que perjudicó mayoritariamente a Ricardo Ortale, sus
tutti fueron descontrolados y faltó el necesario refinamiento y la búsqueda de matices.
En suma: a pesar de algunos puntos menos logrados, un
Don Pasquale que vale la pena presenciar.
Este artículo fue publicado el 14/05/2008
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