La Orquesta Sinfónica de Madrid [OSM], fundada en 1903, tras una primera primera temporada de rodaje en 1904, se presentó en el Teatro Real de Madrid el 16 de abril de 1905 bajo la dirección de Enrique Fernández Arbós (1863-1939), quien sería su director titular hasta su muerte y sería la causa de que esta formación recibiera el cariñoso nombre popular de Orquesta Arbós, que ha sobrevivido hasta la actualidad. A partir de 1909 y hasta 1936, la OSM repartió su actividad anual entre su temporada madrileña de abono y una larga gira peninsular que -además de mimar Barcelona y Lisboa- visitaba regularmente cada primavera -los profesores de la Orquesta Arbós denominaban este largo recorrido ferroviario "la excursión por provincias"- ciudades epañolas como Badajoz, Salamanca, Zamora, Vigo, Ourense, Oviedo, Gijón, Avilés, León, Palencia, Valladolid, Segovia, Burgos, Logroño, Lleida, Palma de Mallorca, Tarrasa, Reus, Valencia, Alcoy, Alicante, Albacete, Santiago de Compostela, Murcia, Yecla, Teruel, León, Ponferrada, etc.
Entre las ciudades en las que se convirtió una tradición la visita anual de la Orquesta Arbós ofreciendo tres programas, en los que a menudo se incluía un estreno de un compositor local, se cuentan A Coruña, Granada, San Sebastián y Santander, cuyos ayuntamientos distinguieron al director y a la OFM con diversos honores municipales con gran júbilo popular. Antonio Fernández Cid (1916-1995), maestro de periodismo musical en tiempos difíciles, relata sus propios recuerdos infantiles sobre estas "excursiones a provincias" de la Orquesta Arbós:
"En Orense la llegada de esta orquesta era siempre un acontecimiento. Lo que es un acontecimiento artístico en estas ciudades que no puede nunca compararse con lo que suponían los acontecimientos de signo deportivo, que siempre han arrastrado a mucho más público. Pero en el ambiente cultural de Orense era un tremendo boom. Era un asombro. Una de las cosas que nos sorprendía, a los niños y a los mayores, era la cantidad de estuches de violín o de cellos que se veían por la calle. La orquesta estaba presente en la calle, en la vida de la ciudad. La vida era muy diferente, la música podía ser menor, algo restringido, pero no había orquestas en España y la visita de una de ellas a una capital de provincias era un acontecimiento. Es muy diferente a la indiferencia con que se vive hoy en muchos sitios la visita de la ONE. Pero eso antes no era asi. Por ejemplo Canarias, lo que había antes en Tenerife era una orquesta de cámara floja y en Las Palmas una orquesta sinfónica mala. Entonces llegaba esta orquesta y era deslumbradora." (1973)
Noventa años después
El testimonio de Fernández Cid se refiere a 1923, el año del golpe de estado del general Primo de Ribera: un momento dorado del enamoramiento entre el público santanderino y la Orquesta Arbós. Aquel noviazgo dejó impronta en la memoria colectiva de la ciudad como uno de los grandes episodios de la rica tradición musical local. Ese es el motivo por el cual el concierto de la OSM tenía un importante valor simbólico dentro de la programación del Festival Internacional de Santander (FIS) de este año 2012, tal y como resaltaron la prensa cántabra y las notas de promoción de la organización. La escasa venta de localidades fue acaso una reacción lógica a la penosa intervención de la OSM en la final del Concurso Internacional de Piano de Santander, que había tenido lugar el día anterior y que había sido retrasmitida por la televisión, agravada por las inusuales altas temperaturas de esa jornada.
López Cobos eligió un programa adecuado al contexto, la Schola Cantorum y los compositores españoles que allí estudiaron, incluyendo una de las obras maestras del repertorio de la Orquesta Arbós, las Diez melodías vascas de Jesús Guridi que fueron estrenadas por la OSM, dirigida por Enrique Jordá, en el Monumental Cinema de Madrid el 12 de diciembre de 1941. La propia OSM tiene una grabación dirigida por Vicente Spiteri en el Teatro del Ministerio de Información y Turismo el 17 de enero de 1964, como parte de las conmemoraciones de los XXV Años de Paz.
Tan honorable e ilustre tradición fue mancillada por sus herederos con demostraciones de carencia de profesionalidad lindantes con la desvergüenza. El público de la sala y los oyentes de la Unión Europea de Radiotelevisión (UER) y de Radio Nacional de España-Radio Clásica -que retrasmitieron en directo el concierto- escucharon una orquesta desafinada, desajustada, abrupta, carente de matices y de fraseo, desatenta a las indicaciones del director y totalmente despreocupada de alcanzar los mínimos exigibles en la ejecución musical.
Recientemente el maestro López Cobos declaró que gracias a su trabajo como titular en el Teatro Real, la OSM -su orquesta residente- había logrado una mayor ductilidad y notables progresos. Por lo que he ido escuchando en el foso del Teatro Real de Madrid a lo largo de las últimas temporadas, así parece haber sido con las reservas que he expresado cada vez que he tenido que escribir sobre la OSM. Pero su rendimiento como orquesta sinfónica sigue siendo muy bajo, cuando tocan con honestidad y profesionalidad, lo cual no ha sido el caso en Santander. Por lo que parece, en esta ocasión la Sinfónica de Madrid decidió ir a Santander de excursión.
Este artículo fue publicado el 14/08/2012
Actualizando...
Comentarios:
Funcionario 15/08/2012 16:44:29
Bueno, cómo íbamos a indignarnos... si ya conocemos ese percal. Quien esperara de semejante orquesta algo decente en Santander es que no sabe de la misa la media. Esos soberbios músicos no van a sudar ni media gota por una ciudad de provincias. Para ellos es un bolo sin más interés que cobrar, y punto.
Lo alucinante es que nadie más diga nada, que ese 40% de asistentes se quedara tan contento [no saben distinguir? no es importante distinguir?], y sobre todo que el director se deje llevar por esa marabunta.
¿Cuándo se van a dar cuenta de que la música en España nunca va a funcionar con semejante calaña de individuos en los atriles? ¿con semejante sistema de producción que depende de eventos puntuales sin criterio, y que no sanciona fiascos como éstos porque al cabo de cuatro días vuelve a montarlos? ¿con semejante público que le da igual arre que so?
Estos músicos dosifican su esfuerzo con la precisión de un traficante de droga, y al final ya ni distinguen lo que está bien de lo que no. Hasta se les olvida tocar de tanto degradarse en sus infinitas idas y venidas a bolos diversos.
Extraño 15/08/2012 10:17:56
Me llama la atención la ausencia de comentarios a esta crítica, 3 días después de su publicación. Me esperaba un grito de indignación por parte de los melómanos por lo que, aparentemente fue una tomadura de pelo, otro grito de rabia por parte de los anti-subvenciones para la música, incluso algún susurro diciendo que no era para tanto, que un 40% de asistencia no está tan mal y que la próxima vez lo harán mejor los de la sinfónica de Madrid. Pero este silencio, la verdad es que no me lo esperaba. Sólo veo dos explicaciones: 1] los lectores de MC que habitualmente protestan por todo son miembros o familiares de la susodicha sinfónica, o 2] Todos los foreros están de vacaciones en la jungla sin acceso a internet.
Pues allí va mi grito de indignación: ¡VERGÜENZA DEBERÍA DAR A TODOS LOS IMPLICADOS! A LOS MÚSICOS POR ESTA ACTITUD, A LA ORGANIZACIÓN POR NO TOMAR NINGUNA MEDIDA Y AL DIRECTOR POR ACEPTAR PRESENTAR EN PÚBLICO SEMEJANTE FARSA.