Costa Rica

Mundoclasico.com » Criticas » Costa Rica

Clase mundial

San José de Costa Rica, 17/07/2012. Teatro de Bellas Artes de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Costa Rica (UCR). Cuarteto de cuerdas José White. Integrantes: Silvia Santa María Guerrero, violín I (Yuri Kachirov, Aguascaliente, 1993); Sandra Díaz Roqueta, violín II (Yuri Kachirov, Aguascalientes, 1993); Sergio Carrillo Monárrez, viola (Ivan Stankov, Kazanlak, Bulgaria, 2000); Orlando Espinosa Roque, violoncello (Luthfi Becker, Querétaro, 1994). Eddie Mora, Cuarteto N° 2. Dimitri Shostakovich, Cuarteto No 7, en fa sostenido menor, opus 108. Silvestre Revueltas, Cuarteto No 4, Música de Feria. Ludwig van Beethoven, Cuarteto N° 11, en fa menor, op. 95, 'Serioso'.
imagen

¡Clase mundial! Ese fue el calificativo que empleó un crítico renombrado y exigente en los Estados Unidos, al comentar la presentación en la ciudad de Cleveland del Cuarteto de Cuerdas José White. Es una opinión que comparto por entero después de escuchar el recital que el conjunto mexicano ofreció, el martes, en el teatro de Bellas Artes de la Universidad de Costa Rica (UCR).

El recital formó parte de una serie de presentaciones y talleres que la agrupación desarrolló durante su estadía en el país por invitación del decanato de Bellas Artes, con el auspicio del Instituto de México.

El Cuarteto reside en la ciudad de Aguascalientes, capital del homónimo estado, y el nombre del grupo honra la memoria de un violinista y compositor afrocubano famoso en la segunda mitad del siglo XIX y principios del siglo XX. Tres de sus integrantes, las violinistas Santamaría y Díaz y el violonchelista Espinosa, son músicos cubanos que emigraron a México; el violista Carrillo es mexicano de nacimiento. La fundación del Cuarteto data de 1998.

Programa

El repertorio ofrecido en el recital constó del estreno nacional del Cuarteto N° 2, del costarricense Eddie Mora (n.1965), compuesto en el 2008; el Cuarteto No 7, en fa sostenido menor, opus 108, del ruso-soviético Dimitri Shostakovich (1906-1975), escrito en 1960; el Cuarteto No 4, Música de Feria, del mexicano Silvestre Revueltas (1899-1940), que data de 1932, y el Cuarteto N° 11, en fa menor, op. 95, conocido como Serioso, de Ludwig van Beethoven (1770-1827), terminado en 1810.

© 2012 by La Nación

Interpretaciones

Los excelentes atributos técnicos e interpretativos del Cuarteto de Cuerdas José White fueron de inmediato notables, al inicio, mediante la cohesión y los tonos lustrosos con que forjaron la lectura honda, intensa y depurada del Cuarteto Serioso. La obra se caracteriza por su concisión y fuertes contrastes expresivos, envueltos en una atmósfera evocadora de un ímpetu improvisador. Si el opus 95 concluye el período medio de la producción beethoveniana, también entreabre el portal que, tres lustros después, conducirá a los sublimes cinco últimos cuartetos del gran músico

A continuación, las tonalidades tenues e inusitadas, ambiente misterioso, síncopas rítmicas y dramatismo de la pieza de Mora se oyeron admirablemente obtenidos y comunicados por el Cuarteto José White.

Asimismo lo fueron el lirismo y delicadeza del Cuarteto de Shostakóvich, en particular los compases doloridos del segundo movimiento, marcado Lento, una especie de canto luctuoso en recordación de la primera esposa del compositor, a quien dedicó la obra.

El recital del Cuarteto de Cuerdas José White terminó con la ejecución vivaz y estimulante de Música de feria, último de los cuartetos de cuerdas de Revueltas y, como los demás, de duración breve. La pieza evoca el jolgorio de una fiesta pueblerina, de las que en Costa Rica llamamos “turnos”, por medio de la traslación a un lenguaje musical culto de elementos rítmicos y melódicos del folclore mexicano.

El público recibió las interpretaciones con aplausos calurosos y, fuera de programa, el Cuarteto White complació con una pieza corta de Dvorák. Es de notar la substancial mejora de la acústica en el renovado teatro de Bellas Artes

Una acotación

Permítaseme un comentario extramusical: la función se grabó para la televisora universitaria. Me parece muy importante que la UCR mantenga un registro visual y sonoro de eventos de alto valor cultural, como en el caso presente.

Sin embargo, se trataba de un concierto con público y, por lo tanto, había que tomar en cuenta el derecho de los asistentes a escuchar la música sin distracciones molestas.

Eso no ocurrió en esta oportunidad, debido a la filtración continua del cuchicheo del director de cámaras dando instrucciones a los camarógrafos, que omitieron atenuar el volumen de los audífonos a un nivel conveniente para las circunstancias.



Este artículo fue publicado el 27/07/2012

Más información


Esta crítica y fotografía interior se publican por cortesía del diario 'La Nación' de Costa Rica

Compartir


Bookmark and Share