Estados Unidos

Mundoclasico.com » Criticas » Estados Unidos

Una atenta dirección musical

Nueva York, 08/10/2011. Metropolitan Opera House. Lincoln Center for the Performing Arts. El Barbero de Sevilla. Ópera en dos actos con música de Gioachino Rossini (1792-1868) y libreto de Cesare Sterbini, basado en la comedia del mismo nombre de Pierre-Augustin de Beaumarchais. Estreno: Roma, Teatro Argentina, el 20 de febrero de 1816. Bartlett Sher, dirección escénica. Elenco: Isabel Leonard (Rosina), Javier Camarena (Conde de Almaviva), Peter Mattei (Fígaro), Maurizio Muraro (Doctor Bartolo), Paata Burchuladze (Don Basilio), Jennifer Check (Berta), John Moore (Fiorello). Coro y orquesta del MET. Maurizio Benini, director musical. Temporada 2011-12
imagen

Desde su estreno en el 2006 la producción de Bartlett Sher de El Barbero de Sevilla se ha ido afianzando hasta convertirse en un espectáculo fijo de cada nueva temporada del MET. Para esta nueva reposición de la ópera de Rossini, el MET ha convocado un conjunto vocal de jóvenes figuras que han sabido sacar adelante un espectáculo de muy buena calidad, divertido y que superó todas las expectativas.

Del sólido elenco, la sorpresa de la noche la dio el Conde de Almaviva del debutante tenor mexicano Javier Camarena, quien durante toda la representación hizo gala de gran afinidad con el repertorio rossiniano desplegando un canto elegante, de cuidado estilo y solida técnica que coronó con un interpretación llena de emoción y sentimiento del endiablado e interminable rondó final ‘Cessa di piu resistere…’, lo que le sirvió para meterse al público en el bolsillo y ganarse una merecida y ensordecedora gran ovación una vez caído el telón.

En su primer rol de primadonna en este escenario, la mezzosoprano americana Isabel Leonard concibió una caracterización graciosa y fresca de la parte de Rosina, personaje al cual cinceló con canto intencionado, ágil y de gran delicadeza.

Admirable artista de canto inteligente y de gran musicalidad, Peter Mattei -quien en varias oportunidades ha interpretado el rol de Fígaro en esta misma producción-, ha interiorizado a tal punto su personaje que se dio el lujo de ir siempre por más, logrando como resultado un barbero desopilantemente gracioso que hizo divertir a más no poder al auditorio.

Momento de la representación

© 2011 by Metropolitan Opera House

Por su parte, el bajo barítono italiano Maurizio Muraro delineó un Don Bartolo menos decrépito de lo habitual, que combinó con gran sapiencia el recitado y el canto para darle la mayor eficacia a su composición. Como los buenos vinos, el paso del tiempo no hace mas que acrecentar la riqueza de los ya de por sí ricos medios vocales del veterano bajo ruso Paata Burchuladze, quien concibió un Don Basilio rozando la perfección. Completó el elenco la correcta Berta de Jennifer Check, a quien intentar mejorar su dicción italiana le permitiría lucir mucho más su labor.

El coro respondió con gran profesionalismo de principio al fin.

Momento de la representación

© 2011 by Metropolitan Opera House

Si en la escena todo funcionó a la perfección, esto se debió en gran medida a la atenta dirección musical del siempre solvente director italiano Maurizio Benini, quien en un repertorio en el que se mueve como pez en el agua supo infundir desde el foso tanto el ritmo, como los tiempos y la concertación más adecuada para asegurar el éxito general de la representación sin traicionar en ningún momento el estilo del compositor de Pesaro.

La convencional puesta en escena de Bartlett Sher, con sus gags cómicos y los intérpretes desplazándose por una pasarela en la primera fila de la platea, no sólo sacó el mejor partido teatral de las situaciones contenidas en el libreto, sino que adicionalmente contribuyó a acercar la acción al público.



Este artículo fue publicado el 18/11/2011

Compartir


Bookmark and Share