España - Castilla y León

Ávila a Tomás Luis de Victoria

Judith Ortega

miércoles, 28 de marzo de 2001
Ávila, martes, 13 de marzo de 2001. Iglesia de San Juan Bautista. Carlos Mena, contratenor y Juan Carlos Rivera, vihuela. Programa: Alma Redemptoris Mater: T. L. de Victoria/Anónimo; Clamabat autem mulier: P. Escobar/A. Mudarra; Senex Puerum portabart: T. L. de Victoria/Anónimo; Durmiendo iba el Señor: A. Mudarra; Tres diferencias sobre O gloriosa Domina (vihuela): L. de Narváez; Et Iesum: T. L. de Victoria/Anónimo; Israel mira tus montes: A. Mudarra; O quam gloriosum est regnum: T. L. de Victoria/A. Denns; A la muerte de la serenísima Princesa Doña María: A. Mudarra; Triste estaba el rey David: A. Mudarra; Ne timeas, Maria: T. L. de Victoria/Anónimo; Benedictus de la Misa Mille regretz: C. de Morales/M. de Fuenllana; Mille regretz (vihuela): J. Desprez/L. de Narváez; Agnus Dei de la Misa Mille regretz: C. de Morales/M. de Fuenllana; Domine non sum dignus: T. L. de Victoria/A. Denns; Salve Regina: T. L. de Victoria/Anónimo.
La presentación y el concierto se celebraron en un entorno privilegiado, la Iglesia de San Juan Bautista, uno de los numerosos y magníficos edificios sacros que existen en la ciudad castellana. Tomás Luis de Victoria, cumbre de la polifonía del dieciséis español, recibió un homenaje de la ciudad castellana que vio nacer a uno de los músicos más importantes, homenaje patrocinado por la Caja de Ahorros de AvilaEl acto comenzó con la presentación del libro 7 Obras adaptadas para Láud (Caja de Ahorros de Avila, 2001). Pepe Rey, responsable de la transcripción es autor también de un excelente estudio introductorio, y Alfonso de Vicente es el coordinador editorial e impulsor del proyecto. Este libro recoge algunas de las obras de Victoria que fueron adaptadas para laúd y que se conservan en bibliotecas extranjeras, en concreto en la British Library de Londres y en la Biblioteca Estatal de Múnich. El libro contiene, además de la transcripción, la reproducción facsímil de las obras editadas.Tradicionalmente se había mantenido la imagen de que la música de Victoria no había sido objeto de este tipo de adaptaciones, contribuyendo así al perfil del compositor ligado exclusivamente a la producción religiosa, cuya obra ha merecido la más alta consideración y alejado, por tanto, de otros círculos más populares. Estas adaptaciones para laúd solo o voz y acompañamiento de laúd, contribuyeron a la difusión de la obra de muchos compositores por un medio más accesible, y fueron muchos los que vieron adaptadas sus obras como Orlando di Lasso, Cristóbal de Morales o Josquin Desprez. Este repertorio que hoy se recupera brinda una nueva faceta de Victoria, que, en gran medida, ha pasado desapercibida, y que ofrece una nueva manera de acercarse a la música del prestigioso compositor, más alejada de la imagen del modelo de gran polifonista religioso alejado de lo popular, que ha prevalecido hasta ahora.Aunque estas obras que ahora se publican aparecían en los catálogos de las instituciones donde se conservan (British Library y la biblioteca Estatal de Múnich), apenas se les había dedicado atención. El lugar de conservación de estas fuentes, y algunas otras del mismo género, reflejan la importancia de la recepción de sus obras fuera de nuestras fronteras, en países como Inglaterra o Alemania.En el concierto se interpretaron las siete obras que contiene el libro, además de otras pertenecientes al repertorio de la melodía acompañada de laúd o vihuela (términos que se refieren al mismo instrumento), repertorio que gozó de importante tradición durante el s. XVI español, y que en gran parte fueron recogidas en libros con diversas obras adaptadas y otras originales.La preciosa voz de Carlos Mena fue un extraordinario vehículo para la recuperación de este repertorio, la naturalidad de la emisión y el precioso timbre de su voz fueron una delicia. Juan Carlos Rivera, intérprete de vihuela y laúd, se mantuvo en su papel de acompañante, no excesivamente ayudado por la limitada sonoridad del instrumento que interpretaba, y viéndose opacado por la voz en un recinto grande; en sus dos intervenciones en solitario, en cambio, pudimos disfrutar mejor su buen hacer como intérprete. El acontecimiento nos acercó un repertorio de carácter doméstico más que propiamente concertístico, pues el instrumento tiene una sonoridad pequeña que no se adapta óptimamente a recintos grandes.Para un acontecimiento semejante, fueron muchos los abulenses que asistieron al concierto homenaje y presentación que abarrotaban la iglesia. El privilegio de contar con un músico tan importante debe servir de impulso para la recuperación de su música y el estudio de su figura, que deseamos poder seguir celebrando en el futuro.

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