Estados Unidos

Sara Coburn, Linda de Caramoor

Horacio Tomalino
miércoles, 19 de septiembre de 2007
Katonah, NY, sábado, 21 de julio de 2007. Venetian Theater. Linda de Chamonix. Version Semi-escenificada. Ópera Semiseria en tres actos con música de Gaetano Donizetti sobre un libreto de Gaetano Rossi basado en la obra La grâce de Dieu de Adolphe-Philippe d'Ennery y Gustave Lemoine. Estreno: Viena, Kärntnertortheater el 19 de mayo de 1842. Elenco: Sarah Coburn (Linda), Carla Dirlikov (Magdalena), Laura Vlasak Nolen (Pierotto), Barry Banks (Carlo), Jorge Garza (Intendente), Marco Nistico (Antonio), Ricardo Herrera (Marques de Boisfleury), Eric Jordan (Prefecto. St. Luke Orchestra. Will Crutchfield, director musical. Festival de Caramoor. Temporada 2007.
9,08E-05 Es tan poco probable escuchar la ópera Linda de Chamonix de Donizetti en Norteamérica que cualquier presentación de la ópera se convierte en si misma en un hecho relevante y convocante. El Festival de Caramoor ha tenido no solo el merito de programar una opera que lamentablemente ha sido tan maltratada en esta parte del globo sino que además ha logrado reunir para dicha empresa uno de los mas sólidos e interesantes elencos -ya sea tanto por sus prestaciones individuales como de conjunto- con el que pueda contarse hoy en día.

Si bien las voces fueron de una calidad superlativa y los cantantes conformaron un equipo muy buen trabajo, la soprano americana Sarah Coburn resultó de lejos la gran triunfadora de la noche. Su caracterización de la protagonista fue memorable y será difícil de olvidar tal exhibición de destreza vocal. Si su “O luce di quest’anima…” –que tuvo que ser bisado por la ensordecedora ovación del publico que no dejó que la orquesta continuase- destacó por la perfección técnica, la elegancia y el buen estilo de su interpretación, este fue sólo el preámbulo de una velada que la mostró pletorita de medios y totalmente desenvuelta frente a su parte.

El otro lujo de la noche fue el inspirado ‘Pierotto’ de la ascendente mezzo-soprano Laura Vlasak Nolen quien con graves robustos y aterciopelados dio al anodino rol huérfano ‘Pierrotto’ una relevancia poco habitual.

El tenor Barry Banks fue un ‘Carlo’ vocalmente correcto, de fraseo bien matizado y perfecto dominio del fiato a quien solo pareció preocuparle demasiado obtener el mejor efecto vocal en detrimento de una interpretación que resulto harto rígida e insuficientemente expresiva.

Como el ‘Marqués de Boisfleury’ el bajo barítono Ricardo Herrera no solo resulto vocalmente adecuadísimo para la parte sino que además dio rienda suelta a sus consumadas dotes histriónicas y deleito a lo grande en cada una de sus intervenciones.

Con voces plenas y redondas tanto bajo el bajo Eric Jordan como el barítono Marco Nistico cumplieron por demás con los requerimientos de las partes del prefecto y del padre de Linda respectivamente.

Al frente de la orquesta St. Luke el Mtro. Hill Crutchfield mostró un claro conocimiento de la opera que se tradujo en una lectura plena de inspiración, buen gusto y minuciosa concertación.

El coro del Festival volvió a demostrar su solidez y su profesionalismo y agregó calidad a uno de las mejores propuestas musicales de este verano neoyorquino.
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