Estados Unidos

Irritación escénica, consuelo musical

Alberto Rosas
martes, 8 de enero de 2008
San Francisco, California, domingo, 2 de diciembre de 2007. War Memorial Opera House. Macbeth, opera en cuatro actos y diez cuadros con música de Giuseppe Verdi y libreto de Francesco María Piave y Andrea Maffei. Director de escena: David Pountney y Nicola Raab, Diseñador de escenografía: Stefanos Lazaridis, Diseñador de vestuario: Marie Jeanne Lecca, Iluminación: Jürgen Hoffmann. Coreografía: Vivienne Newport. Elenco: Thomas Hampson (Macbeth), Alfredo Portilla (Macduff), Georgina Lukács (Lady Macbeth), Raymond Aceto (Banquo), Elsa Van den Heever (Mujer), Noah Stewart (Malcolm), Jeremy Galyon (Doctor). Orquesta y coro de la Opera de San Francisco. Director del coro: Ian Robertson, Director musical: Massimo Zanetti. Temporada 2007-2008 de la Opera de San Francisco
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La Ópera de San Francisco presentó dentro de su Temporada 2008-2009 la ópera de Giuseppe Verdi Macbeth, obra que fue estrenada en el Teatro della Pergola de Florencia el 14 de marzo de 1847 y que está basada en la tragedia homónima del escritor ingles William Shakespeare.

El propio Verdi señaló en alguna ocasión que esta -su décima ópera- era la obra que más amaba entre todas sus óperas. Sin embargo, el éxito que tuvo Macbeth en su estreno fue relativo, y eso se debió a que Verdi intentó construir un verdadero drama musical que no seguía las esperadas y tradicionales convenciones de la ópera italiana. Es decir, aquella que contenía: arias, recitativos, y números concertantes, entre otras cosas, pero como Verdi admiraba profundamente a Shakespeare (en su extensa producción para la música escénica Verdi compuso tres óperas basadas en obras teatrales del celebre dramaturgo ingles), Macbeth representó un paso importante en la transformación de la ópera italiana.

La ópera fue revisada por Verdi para ser estrenada en Paris en 1865, pero en aquella ocasión la ópera tuvo aun menos éxito. Si bien en la época actual no una de las óperas mas populares del repertorio ni aparece tan frecuentemente en las carteleras de las temporadas de los teatros del mundo, Macbeth es considerada como una joya de alto valor musical, teatral, melodramático, clásico y de profundidad psicológica.

Sobre el escenario de San Francisco, uno de los mas importantes en Norteamérica a la par del Metropolitan de Nueva York y la Ópera Lírica de Chicago, la ópera Macbeth sólo fue escenificada cinco ocasiones desde su estreno en la temporada de 1957, siendo la última, la que se realizó en la temporada de 1994 con el bajo James Morris en el papel estelar, al lado de la soprano inglesa Dame Gwyneth Jones como ‘Lady Macbeth’ y el bajo Robert Lloyd como ‘Banquo’.

El personaje de ‘Lady Macbeth’ debió ser cantado en este teatro en la temporada de 1957 por María Callas, quien el día de la función canceló su participación por enfermedad. Anecdóticamente se recuerda, a propósito de esta reposición, que la soprano Leonie Rysanek, quien había cantado en la función de estreno de aquella temporada el papel de ‘Turandot’ y alrededor de esos días debía cantar el de ‘Ariadne’ en Ariadne auf Naxos, reemplazó de ultimo minuto a Callas debiendo interpretar el personaje de ‘Lady Macbeth’ una noche y el de ‘Ariadne’ la noche siguiente.

La ópera fue repuesta en esta ocasión con la controvertida realización escénica concebida por Stefanos Lazaridis y dirigida por David Pountney que situó la acción en una época moderna, aunque en un tiempo indeterminado, que se sirve de una brillante y abigarrada iluminación blanca, deslucidos vestuarios y efectos surrealistas que pretenden resaltar la tensión del drama, pero cuyo fin no es mas que el de provocar e irritar al espectador, ocasionando, como en la mayoría de este tipo de puestas en escena, confusión y un claro desfase entre lo visual y lo musical. En estas escenografías, hacía falta la atmosfera tenebrosa de un castillo escocés, y en su lugar, la habitación de 'Macbeth' era un cubo blanco, frío, con muros de espejos, iluminado por luces fluorescentes y al que se le abrían puertas acristaladas.

La producción fue traída de la Ópera de Zurich, donde se estrenó en el 2001, donde además el barítono Thomas Hampson, estrella de la función que nos ocupa, agregó a su repertorio el papel del atormentado ‘Macbeth’. De aquellas funciones existe una grabación en DVD en la que aparece, como ya se mencionó, Thomas Hampson, la soprano italiana Paoletta Marrocu como ‘Lady Macbeth’, el tenor argentino Luis Lima como ‘Macduff’ y Roberto Scandiuzzi como ‘Banquo’.

En esta ocasión en San Francisco, el barítono Thomas Hampson confirió a ‘Macbeth’ -personaje que interpretaba por primera ocasión en un teatro norteamericano- elegancia, dramatismo y notable autoridad escénica en su accionar artístico y un solido relieve vocal. Su voz barítonal es considerablemente lirica y posee una amplia gama de matices.

El exigente papel de ‘Lady Macbeth’ fue cantado por la soprano húngara Georgina Lukács con dramatismo vocal, fácil proyección y buena emisión de agudos, aunque en su prestación escénica no supo dosificar sus recursos actorales, por lo que su actuación fue fría e irrelevante Por su parte, el bajo Raymond Aceto dio vida a un digno y respetable ‘Banquo’ con su voz sonora. Destacable fue la participación del tenor mexicano Alfredo Portilla que cantó con calidez, emotividad y buena línea de canto a ‘Macduff’. Muy aplaudida fue su aria ‘A la paterna mano’, y escénicamente se mostró entregado y comprometido con su papel. El resto del elenco se mostró en un nivel satisfactorio.

Cabe señalar que de la partitura original se omitió la cabaletta ‘Or tutti sorgete’ del primer acto de ‘Lady Macbeth’, y del segundo acto la música de ballet compuesta para la versión parisina de 1865. En el podio, el joven maestro italiano Massimo Zanetti dirigió una entonada orquesta con temperamento, agradable sonoridad, fuerza dramatica y control, acompañando con esmero a los solistas y al coro.

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