Discos

Un paso más para terminar un redescubrimiento

Matthias Range

viernes, 7 de marzo de 2008
Marc-Antoine Charpentier, Messe & Te Deum à huit voix [H3 y H145]. Le Concert Spirituel; Hervé Niquet. Producción: Dominique Daigremont; ingeniero: Manuel Mohino. Un disco compacto de 79’53’’ minutes, grabado en septiembre de 2005 en la Église de Notre Dame du Liban (París). Glossa Music GCDSA 921611. Distribuidor en España : Diverdi
Marc-Antoine Charpentier es uno de esos compositores nunca olvidados del todo a los que estudiosos, intérpretes y públicos han prestado atención de manera incrementada en los últimos diez a quince años. En la actualidad, un buen número de sus obras están disponibles en buenas grabaciones. No obstante, el presente registro encaja bien en la discografía, al presentar dos piezas que no habían sido llevadas al disco previamente. Según consta en el libreto, las ediciones usadas en esta producción han sido preparadas por el Centre de Musique Baroque de Versailles (la Misa) y por los propios intérpretes, el Concert Spirituel (el Te Deum). Ciertamente, a Charpentier se le conoce sobre todo por su gran estilo ceremonial con trompetas y timbales (como en su famoso Te Deum H146), o por el tono sombrío de su música para el funeral de Marie Thérèse, la esposa de Luis XIV, el Rey Sol.

Las piezas aquí grabadas nos muestran una faceta diferente del compositor. No se trata de composiciones para una compleja ceremonia en la corte, sino que fueron escritas para los jesuítas en la iglesia de Saint-Louis en París. Charpentier había pasado alrededor de cinco años en Italia, y a su vuelta se convirtió en un colaborador habitual en los servicios de los jesuítas, desde 1670 hasta aproximadamente una década después. En las notas de la carpetilla que acompaña al presente CD, Thomas Leconte explica cómo desde aquel momento Charpentier incorporó su experiencia con la música italiana a sus composiciones. Globalmente, las notas de Leconte (en francés, con traducción al inglés y al alemán) están muy bien escritas y tienen interés; de hecho, constituyen un pequeño ensayo de investigación rigurosa acerca de las piezas aquí grabadas, y en general sobre los jesuítas durante el reinado de Luis XIV. Las notas incluyen referencias completas, lo cual es algo (demasiado) raro en la carpetilla de un disco.

De acuerdo con su diferente finalidad, las piezas de este CD presentan una instrumentación menos grandiosa que en las composiciones de Charpentier para acontecimientos estatales o cortesanos; y sin embargo Leconte dice de la Misa para ocho voces que es ‘incuestionablemente…la más espléndida de las composiciones de Charpentier’ – ‘tras quizás la Misa para cuatro coros’, según él mismo se limita. Este esplendor reside en la complejidad de la composición, construída a base de coherencia interna y riqueza de armonías más que a base de sonidos grandes y mayestáticos, como en otras piezas. Al fin y al cabo, se diría que la Misa a ocho voces y el Te Deum contienen ‘más música’ que cualquiera de las piezas de música sacra más representativas de Charpentier.

Las grabaciones de música del barroco francés por parte de otros directores -como Minkowski o Jacobs- propenden al amaneramiento, y la voluntad de ser diferente resulta a menudo demasiado evidente. Hervé Niquet, sin embargo, es refrescantemente diferente: no se preocupa demasiado por intentar ‘sonar francés’ –simplemente suena francés, y lo hace con mucha naturalidad. Toda su interpretación respira el aire de la normalidad, y todo parece estar en su sitio: por ejemplo, las elaboradas ornamentaciones y los ritmos punteados no se emplean para subrayar el carácter francés de la música, sino que se añaden del modo más convincente; ciertamente, encajan tan bien en la ejecución que uno apenas se da cuenta de que están ahí. El coro y la orquesta tocan muy bien empastados, e incluso en las secciones a ocho partes el canto es claro y diferenciado.

Todos los solistas ofrecen interpretaciones competentes. Aunque lamentablemente no siempre es posible decir quién y cuándo está cantando. La lista de los intérpretes consta de cuatro coros: ‘Petit Chœur’ I y II con un cantante por cuerda en cada uno, y después ‘Chœur’ I y II con dos cantantes por cuerda en cada uno. Pero el listado de las pistas del disco no indica cuándo canta cada uno de los coros, y las notas simplemente afirman que el Te Deum está escrito para ‘dos coros de voces e instrumentos’. De modo que es imposible distinguir separadamente a los intérpretes, lo cual resulta especialmente curioso porque están específicamente indicados en la contracubierta del CD.

Los cedés del sello Glossa están agradablemente diseñados en caja de cartón. Un inconveniente, no obstante, es el hecho de que el libreto está adherido en la parte interior de la cubierta: esto hace que la lectura resulte un poco incómoda al no poderlo separar de la caja. En otros cedés del mismo sello el libreto está adherido en la parte interior de la contracubierta, lo cual facilita su utilización, de modo que parece un pequeño libro de tapas duras. Cabe preguntarse si se pretendía que el libreto de este CD fuera colocado en el otro lado de la cubierta. De todos modos, en la página 43 hay un bonito hallazgo: una reproducción de un retrato en acuarela de Charpentier recientemente descubierto, y que ahora se encuentra en la Biblioteca de la Universidad de Frankfurt am Main (Alemania).

En resumen, éste es un CD muy recomendable para quienes pretenden ampliar su conocimiento de la música baroca francesa en general; y, en particular, constituye un paso más para terminar el redescubrimiento de la música de Marc-Antoine Charpentier.

Este disco ha sido enviado para su recensión por Diverdi

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