Reportajes

Inauguración de la nueva sede de la Escuela Superior de Música Reina Sofía

Juan Krakenberger
lunes, 29 de septiembre de 2008
0,0001947 En presencia de Su Majestad la Reina, se inauguró el 17 de septiembre de 2008 la nueva sede de la Escuela Superior de Música Reina Sofía, situada en pleno centro de Madrid, con vistas al Palacio Real y la vistosa Plaza de Oriente. El teatro Real está a dos pasos. Se trata de un sitio inmejorable. El edificio tiene nueve niveles, seis en elevación y tres subterráneos. Desde la terraza de la biblioteca, situada en el 6º piso, hay una vista sobrecogedora hacia la sierra y el centro de la capital.

La biblioteca ya está funcionando: hay muchas estanterías llenas de LPs (vinilos), CDs, libros y material didáctico. A ambos lados de esas estanterías hay mesas individuales, cada una con su respectivo ordenador y reproductor de discos, donde alumnos -con sus auriculares puestos- pueden escuchar las músicas que les interesan o realizar otros trabajos

Los pisos 3º,4º y 5º están dedicados a aulas -cada una dotada de su piano de cola- y cabinas de estudio individuales, que tienen grabadoras para que los alumnos puedan controlarse, y pantallas donde se pueden visionar, por ejemplo, lecciones del programa Magister Musicae, con clases magistrales en relación a determinadas obras. Por supuesto, todas estas aulas y cabinas se hallan debidamente insonorizadas, de manera que lo que suena en una, no moleste a otra vecina. Un progreso notable, comparando con lo que había en los chalets de Pozuelo, hasta ahora.

En el 2º piso se halla instalado la administración, el departamento de prensa, y todos los demás servicios encargados de hacer funcionar la escuela. En todo el edificio, lo que predomina son paredes de madera lo que da al conjunto una calidez muy apropiada.

El nivel uno sirve naturalmente para el vestíbulo de entrada pero allí también hay salones grandes, que pueden adaptarse para todos los fines: conferencias, juntas del patronato, cursos, etc., etc.

Los tres niveles inferiores están destinados primordialmente a una preciosa sala de conciertos, con un aforo de 450 plazas, la mayoría en la platea, y el resto en un balcón semi-circular. El escenario es amplio, y puede acomodar una pequeña orquesta sinfónica. Se halla coronado por un órgano del célebre constructor Grenzing. Este órgano queda escondido cuando se baja una enorme pantalla en la cual se puede visionar videos, o -como en este caso- la reunión del patronato con presencia de la Reina. Los sótanos dan cabida a camerinos y otros servicios laterales, como el almacén de pianos, con un elevador neumático para colocarlos sobre el escenario. En fin, todo muy funcional pero al mismo tiempo estéticamente cuidado.

Para el acto se reunió el mayor número de profesores posible, y hablé con algunos: todos coincidieron que hasta ahora no habían visto una escuela superior de música comparable en ninguna parte del mundo, y eso, que todos ellos han viajado mucho, porque se trata de músicos de fama internacional. Madrid, en particular, y España, pueden estar orgullosos de poseer una escuela superior de música de semejante calidad, equipada con los últimos adelantos de la técnica. Y lo bueno es que en este caso no se trata, como tantas veces en España, de un magnífico marco pero con poco contenido. No, todo al contrario, en este caso el marco ha sido concebido para un contenido ya existente, y que ha de florecer aún más. Un pequeño ejemplo: ya se han abierto tres nuevas cátedras. A la de oboe y trompa se han agregado las de flauta, clarinete y fagot, para completar el grupo de maderas de la orquesta sinfónica. Cuando visitábamos el edificio, antes de la ceremonia de inauguración, ya había clases funcionando en sus respectivas aulas.

El acto de inauguración se inició momentos después de las 12 horas, en las aceras del edificio, donde tras breves palabras de Paloma O’Shea, saludando a la Reina, y de agradecimiento a todos aquellos que colaboraron en la realización de la obra, se descubrió una placa conmemorativa. Para celebrar la llegada de S. M. la Reina, cuatro trompas tocaron allí mismo la breve Fanfarria de la Suite Homenajes de Manuel de Falla.

Posteriormente, los invitados, profesores y periodistas se ubicaron en la Sala de Conciertos, mientras que S.M. la Reina y Paloma O’Shea presidieron una reunión del Patronato de la Escuela, que se transmitió en directo al auditorio, con breves palabras de Paloma, la Reina y autoridades asistentes. Al término de esa reunión, los integrantes del Patronato tomaron asiento en los balcones del auditorio y se inició un breve concierto para poner a prueba la acústica de la flamante sala.

Desde la pequeña plataforma para el organista, Radovan Vlatkovic y Pablo Lagos, trompas, y Enrique Bernaldo de Quirós, tocaron la Suite en fa mayor de Telemann, una pieza en forma A-B-A, con sendos Maestosos para empezar y terminar. Esto sonó gloriosamente bien, siendo lo interesante que las dos trompas tenían asignados los pasajes forte y el órgano se mantuvo más bien en un nivel sonoro discreto.

Luego el Consort de Violas de la escuela interpretó el 1º movimiento del Concierto de Brandenburgo Nº 6 de Bach, con Diemut Poppen y Ewelina Bielarczyk como solistas de viola. También este conjunto -dos grupos de tres violas cada uno, un violoncello, un contrabajo y clave- dejaron patente la excelente acústica. Hay una reverberación discreta, la justa, que contribuye a la transparencia de lo que se interpreta. En este caso la nitidez del bajo continuo aumentó el placer de la escucha. La profesora de viola y su alumna reeditaron la buena versión que ya les escuchamos la temporada pasada en el Auditorio Nacional.

Y para terminar, los movimientos II y III del Doble concierto para oboe y violín, cuerda y bajo continuo de Bach, con nada menos que Hansjörg Schellenberger y Zakhar Bron como solistas. El conjunto orquestal, de formación 4-3-2-1-1 acompañó con destreza a los dos solistas, con contrastes dinámicos muy logrados. Una fiesta para el oído: excelente música excelentemente tocada. Cálidos aplausos obligaron a los solistas a saludar repetidas veces.

La sala será oficialmente inaugurada el próximo 2 de Noviembre, tocando la orquesta de la escuela bajo la dirección de Zubin Mehta.

Luego, todos los asistentes, rodeando a S. M. la Reina, se reunieron en el vestíbulo para un cóctel, que se prolongó hasta pasadas las 14 horas.

En resumen: un acto digno para la inauguración de una joya arquitectónica que pondrá a Madrid en la cabecera del mundo en cuanto a enseñanza superior de calidad se refiere. Ahora solo falta que aumente el número de alumnos españoles, que -sobre todo en cuerdas altas- son víctimas de una pedagogía obsoleta, y no pueden competir con jóvenes extranjeros al optar por una plaza.
Comentarios
Para escribir un comentario debes identificarte o registrarte.