Italia

Un conflicto entre religiones, política y poderes

Massimo Viazzo

martes, 23 de junio de 2009
Milán, viernes, 29 de mayo de 2009. Teatro Alla Scala de Milán. Assassinio nella cattedrale, ópera en dos actos y un intermezzo de Ildebrando Pizzetti. El libreto es una adaptación del compositor de la traducción italiana de la obra Murder in the Cathedral de T.S. Elliot. La obra fue estrenada en la Scala de Milán el 1 de marzo de 1958. Puesta escénica, dirección y vestuarios: Yannis Kokkos. Iluminacion: Gianni Mantovanini. Elenco: Ferruccio Furlanetto (L´Arcivescovo Tommaso Becket), Antonello Ceron (un araldo), Gianluca Sorrentino (Primer sacerdote de la catedral), Davide Pelissero (Segundo sacerdote de la catedral), Armando Gabba (tercer sacerdote de la catedral), Salvatore Cordella (primo tentatore), Angelo Veccia (segundo tentatore), Raffaella Angeletti (prima corifea) y otros. Orquesta y coro del Teatro alla Scala de Milan. Director Musical: Donato Renzetti
La obra maestra de Ildebrando Pizzetti vuelve al Teatro alla Scala después de medio siglo de su estreno el 1 de marzo de 1958. En aquella ocasión en el podio se encontraba Gianandrea Gavazenni, y al propio Gavazenni, a quien “tenne a battesimo” o se estrenó siempre en Milán con otras obras del compositor de Parma, le fue dedicada toda la producción por la Scala.

Assassinio nella cattedrale (con libreto del propio Pizzetti, trata sobre Murder in the Cathedral de Thomas S. Elliot) cuenta el dramático evento del Arzobispo de Canterbury Thomas Becket, quien retornó a suelo inglés después de un exilio de siete años en Francia, y fue asesinado en 1170 por parte de cuatro caballeros del rey de Inglaterra, a la sombra de un conflicto entre religiones, política y poderes.



© 2009 by Fondazione Teatro alla Scala de Milán

hay una verdadera acción, pero en la cual domina el complejo y violento monologo interior del protagonista. El director de escena griego diseño una escena casi desnuda, oscura, severa y muy eficaz, revivida en el final (en el emocionante Intermezzo en el cual Becket enuncia su predicar natalicio) de sugestivos y luminosos tiras de vidrio coloridas.

Donato Renzetti condujo con mano segura a la Orquesta del Teatro alla Scala apostando por el valor de la partitura, exaltando la solemnidad, y el lento paso teatral sin desdeñar la descubierta cantabilidad toda italiana. (casi pucciniana se podría decir). También el entonadísimo y compacto coro, al cual se le confiaron muchos de los episodios mas exitosos de la opera, supo superarse.



© 2009 by Fondazione Teatro alla Scala de Milán

Pero el verdadero triunfador o “one man show” de la velada fue sin duda Ferrucio Furlanetto. Toda la opera giró en torno a la figura del Arzobispo de Canterbury y así Furlanetto pudo poner en juego su indiscutible carisma escénico y vocal. En una obra donde predomina el declamado “gregorianeggiante” gregoriano. El celebre bajo italiano hizo valer su proverbial capacidad de esculpir la palabra unida a una ejemplar claridad en la dicción. El bellísimo arioso ‘Trent’anni fa cercai tutte le strade’ que cierra el primer acto unió elocuencia y vigor. Pero toda su prestación fue enmarcada por la escena culminante de un asesinato de escalofrió! Bravo por todos los comprimarios entre los cuales señalaría la Prima Corifea muy intensa y apasionada, pero poco agraciada en los agudos de Raffaella Angeletti, y el segurísimo Araldo de Antonello Ceron.

Al final hubo grandes aplausos para Ferruccio Furlanetto y para el maestro Donato Renzetti.

Comentarios

Para escribir un comentario debes identificarte o registrarte.