Opinión

Otras voces: la agrupación Sonoridades Alternativas

Daniel Varela

viernes, 30 de abril de 2010
Alrededor del compositor Luis Zubillaga. Quizá de esa forma podría definirse el espíritu en los conciertos de la agrupación Sonoridades Alternativas. Zubillaga (1928-1995) es un compositor aún no suficientemente programado en Argentina y ha formado parte de la generación que se desarrollara entre los años 60 y 70s y que fuera influida por Juan Carlos Paz, el gran introductor de las músicas de vanguardia en el país.

Interesado en los manejos sensibles del serialismo, más tarde en las músicas abiertas y aleatorias y con interés en variadas músicas étnicas y el jazz, Zubillaga también fue cultor de una práctica musical interesada en valores comunitarios y en formas de difusión no competitivas. De allí su insuficiente conocimiento en los espacios de difusión oficial de conciertos en Argentina, pero por la misma razón que desestimado por unos, otros músicos han mantenido una respetuosa actitud de redescubrir su obra.

La agrupación Sonoridades Alternativas fue fundada en 1997 por los compositores Enrique Gerardi (1926), Luis Mihovilcevic (1958) y Pablo Loudet (1969) a quienes más tarde se sumaron Raúl Fiorino y Luis María Solare, éste último residente en Alemania. Esta agrupación mantiene cierta continuidad conceptual con otro colectivo de compositores fundado por el propio Zubillaga entre otros, la agrupación Cultrun, principalmente activa en las décadas de los ochenta y noventa.

Sonoridades Alternativas realizó su concierto número 151 (el 7 de noviembre de 2009, en el centro cultural Domus Artis) a modo de homenaje a Luis Zubillaga. En él, participaron músicos y compositores que lo conocieran junto a otros de más jóvenes generaciones. El concierto tuvo variadas alternativas, destacándose la improvisación controlada basada en la obra de Zubillaga Paisaje en Fluctuación (1962) en un trío formado por Luis Mihovilcevic (piano), Carolina Rovira (contrabajo) y Matías Novele (percusión). Paisaje… es una pieza con cambios de metrónomo, aunque más bien lenta y de gran expresividad. Sus armonías suspensivas, con disonancias abiertas le confieren un especial carácter evocativo (como buena parte de la música de Zubillaga). Los intérpretes se inspiraron en el interés del compositor por el jazz ulterior al bebop y crearon una improvisación fluída, con ritmos discontínuos pero serenos y con cierto perfume al jazz noir propio de las épocas de la Nouvelle Vague. Luis Mihovilcevic interpretó al piano sus Seis miniaturas dedicadas a Juan Carlos Paz en las que recurrió a una concentración nuclear de micromodos atonales mientras que Abran Cancha… Zubi Llega (2009) es reminiscente del atonalismo libre y con fraseos o gestos heredados del tango y el jazz post-bop y free. Película Uno (2009) de Carlos Cutaia (1941) tambien hace referencias al tango ulterior a Astor Piazzolla con una serie de figuraciones repetitivas y armonías bartokianas. Cutaia participó en actividades del legendario Instituto DiTella en experiencias interdisciplinarias de teatro de vanguardia, conicidente con una época en que los happenings eran parte del paisaje cultural de Buenos Aires.

Otro partícipe de esa época, Rubén De León (1943) brindó una performance dedicada a la memoria de Zubillaga en la que un cuenco tibetano sirvió de marco sonoro para una lectura en que se cruzaron referencias surrealistas, beatniks y existenciales. De León ha formado parte del grupo de compositores Cultrun, período en el que compuso llamativas obras gráficas como Ojo Rojo (1989) , para saxo y cornetas indeterminadas y Ratara, para clarinete, piano, percusión y actores basada en un poema de Antonin Artaud. Del propio Zubillaga se escucharon Ambientes (1967), una pieza para piano con notación proporcional con acciones en el teclado y en el interior de la caja. Una obra de alta sensibilidad, con clima evanescente y un delicado equilibrio entre lo escrito y los sonidos indeterminados. Capítulo aparte merece su obra de 1970 Cuando Estamos… Cuando No Estamos, una exploración en el uso de formas abiertas que incluye módulos con notas escritas y grafismos que indican acciones a los instrumentos. Contrabajo, platillos, piano tocado en su interior, clarinete y cítaras son el heterogéneo instrumental enfocado a la exploración tímbrica. Hay instrucciones sobre improvisaciones “en estilo de jazz moderno” -Zubillaga y otros estaban atentos a los nuevos desarrollos del jazz y en ocasiones incorporaban una abstracción del mismo en sus composiciones-. Cuando Estamos… fue concebida para el grupo de improvisación de La Plata y contó en esta ocasión con la interpretación en saxo alto solista de Ramiro Larraín, músico que formó parte de aquél mítico grupo y que estrenó la obra hace casi cuarenta años.

Siguió a este evento otro concierto realizado el 6 de marzo de 2010 en el centro cultural Manufactura Papelera del barrio de San Telmo. Un concierto no estrictamente en la órbita de Sonoridades Alternativas, pero con alguno de sus integrantes. Allí tomó protagonismo la interpretación pianística de Luis Mihovilcevic, quien realizó una improvisación cercana al free jazz en la que un adecuado balance de gestos equilibró forma y contenido: la disonancia controlada heredera del atonalismo vienés en cruce con el gesto brutalista de Cecil Taylor. Tambien presentó su obra Seis Minutos, un ejercicio de disonancias distribuídas por tercios irregulares de tiempo en los registros medio, grave y extremo agudo del piano. La pieza de Juan María Solare (1966) Regresión (2008) toma una simple sucesión de las notas cromáticas del piano a la manera de un acto Fluxus, retomando la sucesión de notas en diferentes registros del teclado.

El foco central de la velada fue Ludwig Van (1970) , de Mauricio Kagel para un grupo instrumental -el Ensamble S- con piano, corno, saxo tenor, flauta traversa, flauta dulce alto y bajo eléctrico. La versión fue dirigida nuevamente por Luis Mihovilcevic (quien mantuviera un fluido contacto con Mauricio Kagel). Se trata de una obra en la que Kagel pone de manifiesto su relación con la historia musical en la época “correcta”. Siendo un modernista crítico, Kagel anticipa cuestiones que -con muy diferente actitud- serían rescatadas por la cultura posmoderna bastante tiempo después.

Cuando en 1970 se cumpliera el bicentenario del nacimiento de Beethoven, Kagel sorprendería una vez más al pensamiento musical europeo con la composición y el filme Ludwig Van, en los cuales se vale de un collage inaudito de música de Beethoven que a su vez empapela una réplica de la sala de música del genio de Bonn. El film muestra a un Beethoven que extrañado vuelve a su casa y en el camino se sorprende por el culto de que es objeto. La película cuenta con notables participaciones de Joseph Beuys, Dieter Rot y otros artistas referentes ineludibles del arte más avanzado de aquellos años. Fuera del circuito oficial de conciertos (que en 2008 recordaron muy tardíamente a Kagel y del que surgieron oportunistas “expertos” en la materia), Mihovilcevic continúa en un austero (sincero) homenaje permanente al gran compositor argentino- alemán.

El viernes 17 de abril tuvo lugar el concierto 152 de Sonoridades Alternativas, en esta ocasión en la asociación cultural argentino-alemana Pestalozzi. En él destacaron piezas como A Dziga Vertov, una toccatta para piano compuesta en 2005 por Luis Mihovilcevic y en la que el autor pone de manifiesto su interés por las vanguardias históricas del primer siglo XX. Allí se cruzan el pianismo scriabiniano con el futurismo de Mossolov y Roslavets.

Tambien interpretó Rondeña de Rrrrr… (1981-82), de Mauricio Kagel, un breve juego de armonías simples, abiertas con una extraña direccionalidad enmarcada en acordes graves a modo de pedal. Luego se sumaron la contrabajista Carolina Rovira y el saxofonista Ramiro Larraín para una improvisación en trío y más tarde pudo escucharse ¿Adonde vas? (2010), de Raúl Fiorino (1960-), una performance con lacónicas frases que cruzan el silencio junto a los sonidos largos de un contrabajo. Tambien se programó la audición de Figura-Fondo (1970) de Enrique Gerardi, en su grabación original para guitarra eléctrica, percusión, pintor y cinta. Obra en que la búsqueda aleatoria se enriquecía por la participación en vivo de un artista visual al modo de una pintura de acción, Figura-Fondo es parte de la producción de Gerardi en su período del grupo de improvisación de la ciudad de La Plata.

De su discípulo, Pablo Loudet se escuchó Música sobre Poema del cante jondo de Federico García Lorca (2005) una serie de breves escenas para guitarra con lectura de poemas por el propio Loudet. Con una estética más tradicional aunque delicada, las piezas recurrieron a las armonías de la música española e impresionista. Hacia el final, una nueva versión de Cuando Estamos… Cuando No Estamos de Luis Zubillaga. Con algunas diferencias respecto de otras presentaciones, se trata de una obra que por su carácter abierto siempre depara nuevos colores y juegos de resonancias. El concierto contó con la siempre atenta presencia de Elda Cerrato, artista visual y viuda del compositor, y del hijo de ambos, Luciano Zubillaga, cineasta residente en Londres de paso por Buenos Aires.

Con escasez de presupuesto y con algunas limitaciones de espacio para conciertos, Sonoridades Alternativas y sus integrantes continúan realizando una tarea de difusión de la música contemporánea que, sin apoyo de grandes organizaciones (léase sin aportes económicos) persiste con esmero en una tarea siempre difícil en Buenos Aires.

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