Alemania

Manon en la pasarela

María Santacecilia

viernes, 16 de diciembre de 2011
Bonn, domingo, 4 de diciembre de 2011. Ópera de Bonn. Giacomo Puccini: Manon Lescaut. Drama lírico en cuatro actos, basado en la novela de Prévost. Christine Mielitz, dirección escénica. Hartmut Schörghofer, decorados. Corinna Crome, vestuario. Max Karbe, iluminación. Galina Shesterneva (Manon Lescaut), Mark Morouse (Lescaut), Zurab Zurabishvili (Renato des Grieux), Kurt Gysen (Geronte de Ravoir), Mark Rosenthal (Edmond). Coro de la Ópera de Bonn, Orquesta Beethoven de Bonn. Christopher Sprenger, dirección musical

Funciona muy bien el drama lírico de Puccini concebido alrededor de una pasarela, una especie de finger sobre el que se desarrollan los cuatro actos. Actualiza las aventuras de la coqueta Manon y sirve como metáfora perfecta tanto de sus vicisitudes como de la vida misma. La pasarela es la transformación sufrida por la protagonista desde la inocencia hasta el desgarro final, pero también es la huida con su amante, la plataforma desde la que exhibe su belleza, sus vaivenes emocionales, el viaje de deportación y finalmente la muerte. No cabe sino alabar el trabajo de la experimentada Christine Mielitz.

No se puede decir lo mismo del movimiento actoral, sobre todo por la actitud desapasionada entre los amantes, que en rara ocasión se encuentran a menos de un metro de distancia, incluso cuando el libreto alude a momentos de mayor intimidad. De no ser por el texto, sería complicado saber de quién está Manon realmente enamorada. Al margen de esta frialdad gestual y de la planificación actoral, el elenco de cantantes, como es habitual en Alemania, se mostró muy profesional. Sobre todo la protagonista, Galina Shesterneva, una soprano versátil y cumplidora que configuró una Manon creíble y segura. Destacó sobre todo el bajo Kurt Gysen, que imbuyó de personalidad y energía propias el papel de Geronte de Ravoir.

Momento de la representación

© 2011 by Ópera de Bonn

Mención aparte merece el extraordinario Coro de la Ópera de Bonn, de mejores mimbres que la Orquesta Beethoven. Esta cuenta con el problema adicional de un foso demasiado elevado, que tapa continuamente a los cantantes, sobre todo cuando se sitúan en el fondo del escenario. Por momentos, la densa escritura orquestal ideada por Puccini inundó el teatro sin dar una vía de salida a las voces. Una lástima, porque restó intensidad al drama y, lo que podría haber sido una cálida velada operística, acabó convirtiéndose en un espectáculo por momentos mortecino.

Momento de la representación

© 2011 by Ópera de Bonn

Comentarios

Para escribir un comentario debes identificarte o registrarte.