España - Madrid

Rigoletto Álvarez o la crónica de como un regista puede 'cargarse' a un tenor

Teresa Núñez Marcos

martes, 9 de octubre de 2001
Madrid, jueves, 4 de octubre de 2001. Teatro Real. Rigoletto, ópera en tres actos de Giuseppe Verdi con libretto de Francesco Maria Piave, basado en el drama de Victor Hugo 'Le Roi s'amuse'. Director de escena: Graham Vick. Escenógrafo y figurinista: Paul Brown. Iluminador: Mattew Richardson. Elenco: Giuseppe Sabbatini, El Duque de Mantua; Carlos Alvarez, Rigoletto; Isabel Rey, Gilda; Askar Abdrazakov, Sparafucile; Enkelejda Shokosa, Maddalena; María José Suarez, Giovanna; Soon-Won Kang, El Conde de Monterone; José Manuel Díaz, Marullo; José Ruiz, Matteo Borsa; David Rubiera, El Conde de Ceprano; Adela López, La Condesa de Ceprano; Michail Romanovsky, Un ujier y Rosa María Caballero, Un paje. Coro de la Orquesta Sinfónica de Madrid. Orquesta Sinfónica de Madrid. Dirección musical: Daniel Lipton. Nueva producción del Teatro Real de Madrid en coproducción con el Gran Teatre del Liceu de Barcelona, el Teatro del Maggio Musicale Fiorentino y el Teatro Massimo de Palermo. Aforo completo.
Con el Teatro Real lleno hasta la bandera, Carlos Alvarez salió a hombros, para continuar con el símil taurino. Sin embargo, su impecable interpretación del jorobado, sobre todo en el segundo acto, no impidió que este Rigoletto dejase una sensación agridulce, el regusto amargo de que, una vez más, se había dejado escapar una oportunidad de oro para entusiasmar al público con una ópera muy conocida, de las de repertorio puro, que entre otras maravillas, tiene en el tercer acto un cuarteto bellísimo, del que en esta ocasión no pudimos disfrutar porque el tenor estaba ausente.Y el tenor, Giuseppe Sabbatini, estaba fuera de la representación porque no pudo soportar la presión de tener al público en contra desde mucho antes de levantarse el telón. El italiano no es un mal cantante, pero no pudo con el papel y a medida que pasaban las escenas y los actos la irregularidad de su voz iba alcanzando niveles peligrosísimos. Su descenso a los infiernos se hizo irreversible cuando tuvo que cantar La donna e mobile... Estoy segura de que hubiese deseado que se lo tragase la tierra de lo mal que estuvo. Así que llegados a ese punto, el magnífico cuarteto se quedó en terceto más alma en pena y, claro, en esas condiciones, el Bella figlia dell'amore se escuchó realmente descafeinado.La causa última de la ausencia del tenor hay que atribuírsela a Graham Vick, que vetó a Aquiles Machado de manera arbitraria y condenó de paso a quien lo sustituyese, a salir a cantar contra todo y contra todos. Sabbatini no tenía, desde luego, la culpa de las pintorescas decisiones del director de escena, pero no supo saltar por encima de ellas y su imagen en el escenario era la de alguien que quería salir de allí como fuese. Además, su bonita voz, que la tiene, no está curtida en este tipo de papeles y aunque el rol del Duque está bastante próximo a los papeles mozartianos que tan acostumbrado está a cantar, lo cierto es que, aunque parezca una obviedad, Verdi no es Mozart.En contraposición a Sabbatini, la interpretación de Carlos Alvárez, maravillosamente caracterizado hasta hacerlo irreconocible, iba ganando puntos a medida que pasaban los compases. Como sé que muchos de ustedes son conscientes de mi admiración por el barítono malagueño, que no niego; quizás se sientan tentados a poner sordina a mis halagos. Sería comprensible, pero les aseguro que estuvo magnífico, en plenitud de voz y con una presencia escénica que hizo del final del segundo acto el momento más conmovedor de toda la ópera. En ese final, se mide a un buen Rigoletto, porque el cantante tiene que pasar de la angustia a la ira y, finalmente, a la desolación y a la súplica desesperada. No es fácil expresar todos esos sentimientos con la voz y hacerlos creíbles y fue ahí, cuando Alvarez se llevó los mayores aplausos de la noche y cuando consiguió romper las distancias entre el público y el escenario.Isabel Rey cantó muy correctamente y con gran técnica el papel de Gilda. Su voz es muy bonita, no lo voy a descubrir yo ahora, pero siempre tengo la impresión de que se queda un punto por debajo de lo que realmente puede dar. Tal vez sea que le falta un poquito de pasión y le sobra un gramo de academicismo. Usa muy bien sus recursos estilísticos y si en el Caro nome se paseó sin aparente dificultad por las zonas más altas de su tesitura, en el último acto supo imprimirle la madurez y el dramatismo que necesita el personaje a esas alturas de partitura.La actuación del resto de cantantes fue muy desigual. La albana Enkeljada Shkosa cantó una Maddalena sin pena ni gloria y tanto Abdrazakov - Sparafucile - como Soon- Won Kang - Monterone - no pasaron de cumplir con el expediente. María José Suarez tampoco estuvo especialmente brillante en el papel de Giovcanna y el coro, cumplió con lo escrito sin estridencias.Otra cosa fue la dirección musical, a cargo de Daniel Lipton. El maestro ha sido nombrado por la revista Opera, de Londres, como mejor intérprete de Verdi. Yo le escuché en Madrid, en el ya lejano año 82, dirigiendo a Caballé en un Forza... y tengo que decir que no me disgustó en absoluto, pero en este Rigoletto ha tenido momentos muy poco afortunados y ha pecado de excesiva irregularidad en los tempos. No fue de los más aplaudidos de la noche, desde luego.He dejado para el final al Sr. Vick, que organizó una Corte de Mantua absolutamente libertina y depravada, con voyeurs incluidos en el segundo acto. Nada que objetar porque algo así debió ser en la realidad, pero lo cierto es que el artilugio circular en el que montó toda la ópera - Kupfer debería comenzar a pedir derechos de autor, si no lo ha hecho ya - estaba bastante desajustado y chirriaba, literalmente, bastante. Eso por no hablar del bonito follón que se montó en los cambios de cuadros del primer acto en el que escuchaban los ruidos procedentes del escenario desde todo el teatro, o el movimiento de un ventilador enorme que colgaba del techo del dormitorio el Duque en el segundo acto y que distraía una barbaridad.Si tengo que quedarme con algo, me quedo con la desnudez del final de la ópera y con eso ya lo he dicho todo. Ni me gustaron los escenarios, ni me gustó el ambiente camorrista de los cortesanos. Yo no estoy en desacuerdo con las innovaciones escénicas, lo aclaro porque cuando dices cosas como éstas, te suelen replicar que sigues prefiriendo las caídas de telones de hace cuarenta años. Pues no, pero forzar las situaciones escénicas de los personajes hasta el ridículo me parece una insensatez. Y esta regie me pareció bastante pobre y muy poco imaginativa. Muy poco brillante para un director de escena tan laureado y reconocido.Pese a todo, el público dedicó cálidos aplausos a los intérpretes al final de la representación, que se transformaron en clamorosas aclamaciones cuando Carlos Alvarez salió a saludar. Y es que escucharle, señores, sigue siendo un placer.Referencias discográficasPara ser una ópera tan representada y tan popular, lo cierto es que Rigoletto no ha sido grabada tantas veces en los últimos años, como lo demuestra el hecho de que el registro más moderno del que tengo noticia, data ya de 1994. Creo recordar que, a finales de los ochenta, Pavarotti y June Andersson hicieron una grabación para el sello DECCA, que dirigió Chailly, pero no he podido encontrar la referencia exacta y por eso, no la he incluido.Entre las que aquí les refiero hay grabaciones muy notables y de referencia, como la de EMI de 1971 con Kraus, para mi sin duda alguna el mejor Duque de Mantua de la historia, pero por motivos sentimentales - fue la primera ópera que yo escuché en mi vida - me quedo con la grabación, también de Kraus , del año 1960.El orden de los personajes es el siguiente: El Duque de mantua, Rigoletto, Gilda, Sparafucile, Maddalena y el Conde de Monterone.1994 Alagna, Bruson, Rost, Kavrakos, Pentcheva y Giuseppine. Coro e Orchestra del Teatro alla Scala, Milan. Riccardo Muti. SONY.1993 Leech, Agache, Vaduva, Ramey, Larmore y Miles. Welsh National Opera Orchestra & Choir. Carlo Rizzi. TELDEC.1992Pavarotti, Chernov, Studer, Scandiuzzi, Graves, y D'Arcangelo. The Metropolitan Opera House, Orchestra & Chorus; New York. James Levine. DEUTSCHE GRAMMOPHON.1985 Shicoff, Bruson, Gruberova, Lloyd, Fassbaender y Rydl. Coro e Orchestra Orchestra dell' Accademia Nazionale di Santa Cecilia, Roma. Giuseppe Sinopoli. PHILIPS.1983 Davies, Rawnsley, Field, Tomlinson, Rigby y Bailey. English National Opera Orchestra & Choir. Mark Elder. CHANDOS.1980 Domingo, Cappuccilli, Cotrubas, Ghiaurov, Obraztsova y Moll. Wiener Staatsopernchor; Wiener Philarmoniker. Carlo Maria Giulini. DEUTSCHE GRAMMOPHON.1971 Kraus, Milnes, Sills, Ramey, Dunn y Ramey (Samuel Ramey canta los papeles de Sparafucile y Monterone). Ambrosian Opera Chorus & Philharmonia Orchestra. Julius Rudel. EMI.1971 Pavarotti, Milnes, Sutherland, Talvela, Toureangeau y Grant. Ambrosian Opera Chorus & London Symphony Orchestra. Richard Bonynge. DECCA.1967 Gedda, MacNeil, Grist, Ferrin, di Stasio y R. Raimondi . Coro e Orchestra dell' Opera di Roma. Francesco Molinari - Pradelli. EMI.1964 Bergonzi, Fischer-Dieskau, Scotto, Vinco, Cossotto y Testi. Coro e Orchestra del Teatro alla Scala, Milan. Rafael Kubelik. DEUTSCHE GRAMMOPHON.1963 Kraus, Merrill, Moffo, Flagello, Elias y Ward. Coro e Orchestra della RCA Italiana. Georg Solti. RCA.1961 Cioni, Macneill, Sutherland, Siepi, malagú y Corena. Coro e Orchestra Orchestra dell' Accademia Nazionale di Santa Cecilia, Roma. Nino Sanzogno.1960 Kraus, Bastianini, Scotto, Vinco, Cossotto y Maionica. Coro e Orchestra del Maggio Musicale Fiorentino. Gianandrea Gavazzeni. RICORDI - BMG CLASSICS.1956 Björling, Merrill, Peters, Tozzi, Rota y Monreale. Coro e Orchestra dell'Opera di Roma. Jonel Perlea. RCA.1955 Di Stefano, Gobbi, Callas, Zaccaria, Lazzarini y Clabassi. Coro e Orchestra del Teatro alla Scala, Milan. Tullio Serafin. EMI.1954 Del Monaco, protti, Güden, Siepi, Simionato y Corena. Coro e Orchestra Orchestra dell' Accademia Nazionale di Santa Cecilia, Roma. Alberto Erede. LONDON.1953 Tagliavini, Taddei, Pagliughi, neri, Colansanti y Zerbini. Coro e Orchestra della RAI, Torino. Angelo Questa. FONIT CETRA.1945 Björling, Warren, Sayao, Cordon, Lipton y Hargrave. The Metropolitan Opera House, Orchestra & Chorus; New York. Cesare Sodero. NAXOS HISTORICAL.1935 Jagel, Tibbett, Pons, Lazzari, Olheim y Gandolfi. The Metropolitan Opera House, Orchestra & Chorus; New York. Ettore Panizza. NAXOS HISTORICAL.

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