Ópera y Teatro musical

La relación música-drama desde la composición (2). Música en función del Tiempo.

Aitana Kasulin

viernes, 12 de octubre de 2001
Como en el caso del espacio, aquí también es necesario hablar de distintos aspectos de la dimensión temporal: el tiempo histórico, el transcurso del tiempo y su percepción, etc.El tiempo históricoCorresponde a la época en que se desarrolla el drama en sus coordenadas históricas. En la ópera habitualmente esta situación se resuelve con la escenografía y en caso de ser necesario se refuerza con un comentario textual a cargo del coro, Es interesante ver como este concepto tan propio de la ópera es utilizado en la película Alexander Nevsky, con música de Prokofiev, para dar referencia a la época y el lugar donde se desarrolla la acción utilizando al coro para situar la historia.Otra posibilidad es la del personaje que asume el papel de narrador, caso típico Il Trovatore. En este caso la música poco aporta, salvo en situaciones puntuales, por ejemplo en Tannhäuser donde sirve como referencia de una supuesta música medieval, y en estos casos si sitúa en determinado tiempo. Este recurso es mucho mas explotado en el cine, aunque se debe hacer la salvedad de que en la mayoría de los casos, sobre todo hasta los años 60, nunca se esperó un rigor histórico en la reconstrucción musical de una determinada época, bastaba con que respondiera a lo que colectivamente se imaginaba como música de esa época. De hecho, lo mismo que sucedió en la ópera anteriormente.Transcurso del tiempoEl transcurso del tiempo entre distintas partes de una ópera no necesariamente debe ser aclarado. En el caso de Madame Butterfly, por ejemplo, han transcurrido tres años entre el primer y segundo acto, y ahí la música no influye. Hasta ahora no he encontrado ejemplos en los que la música denote sin ambigüedad el transcurso del tiempo en la ópera, aunque este sea un recurso ampliamente usado dentro del lenguaje cinematográfico.El tiempo de espera es un caso muy particular, porque para percibirlo como tal y que sea realmente efectivo, o sea que se cargue de ansiedad, debe haber ausencia total de acción. Esta espera debe ocupar todo. La forma de resolverlo más efectiva tal vez sea la utilizada por Puccini en Madame Butterfly, donde queda solo la orquesta sin ningún movimiento escénico más que el coro con 'boca chiussa'.El lenguaje musical y la percepción del tiempoDentro de un lenguaje musical tonal el oyente puede predecir direccionalidad y cadencia. Esto puede ser utilizado a fin de dar temporalidad a una imagen estática, recurso muy usado en el cine, porque permite prever la duración de esa imagen y, en algunos casos, incluso predecir el curso que puede llegar a tomar. Una imagen estática y un crescendo orquestal pueden llegar a inducir la espera de un desencadenante. Por el contrario un decrescendo nos llevará a pensar en la conclusión o en una disminución de la iluminación. La música es aquí la que marca duración y direccionalidad.La suma de estos medios más un determinado movimiento escénico es lo que Chion denomina en cine 'doble anticipación temporal', donde hay un movimiento cuyo recorrido se puede predecir , a lo que se suma la música que sirve para reafirmar ese movimiento.El aspecto de el sonido en relación con el tiempo, entendiendo por sonido aquello distinto de la música, ha sido muy trabajado en el cine, pero no así en la opera, por lo que no haré referencia a estos elementos en relación con la ópera y simplemente citaré los distintos puntos que ya han sido abordados en los estudios referentes al tema:1. Las condiciones para una temporalizacion de las imágenes por el sonido dependen de la naturaleza de las imágenes y de los sonidos relacionados. En una imagen fija sin animación temporal, el sonido puede introducir una temporalidad. En otros casos la imagen tiene una animación temporal propia, o bien la temporalidad del sonido se combina con la existente.2. La temporalización depende del tipo de sonido. El valor añadido del sonido opera sólo bajo ciertas condiciones culturales, estéticas y afectivas, por una interacción de todos los elementos. El sonido hace ver la imagen de un modo diferente, y viceversa. El valor narrativo de un sonido es impreciso y puede connotar de distintas formas. En general los fenómenos sonoros tienden a ser fácilmente vectorizables en el tiempo.Esto se relaciona además con las características de la percepción del sonido. Un sonido liso y continuo provoca menos animación que un sonido sostenido de modo accidentado. Una nota prolongada es menos tensa que una nota con tremolo. Efectos sonoros de tensión dramática como el trémolo de cuerdas pueden ser remplazados por sonidos con características similares y se logra un efecto análogo.Una secuencia irregular e imprevisible pone en constante alerta al oído. Pero un tiempo demasiado regular y cíclico, por su parte, puede crear también un efecto de tensión, porque esta regularidad nos mantiene expectantes ante la posibilidad de una fluctuación. En general la animación temporal de la imagen será más rápida si el ritmo es inestable que si es rápido y regular, y un sonido agudo o rico en frecuencias agudas creará una percepción más atenta, más activa.La temporalización depende también de los puntos de integración entre sonido e imagen, y de la distribución de los puntos de sincronización. El sonido activa una imagen según introduzca puntos de sincronización mas o menos previsibles o imprevisibles, variados o monótonos.

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