Argentina

Dido y Eneas se amaron en el Manuel de Falla

Eduardo F. Casullo
martes, 16 de octubre de 2001
Buenos Aires, martes, 2 de octubre de 2001. Conservatorio Superior de Música Manuel de Falla. Dido y Eneas ópera trágica en tres actos de Henry Purcell con libreto de Nanun Tate sobre su propio poema 'Brutus of Alba' inspirado en un pasaje de 'Aeneida' de Virgilio. Director: Rubén Ramos. Elenco: Dido: Marina Aranda Pedemonte, Eneas: José Luis Sarré, Belinda: Rosana Risé, Hechicera: Gladys Albicoro, Segunda Dama: Eugenia Varas, Primera Bruja: María Ebley Gonzalez, Segunda Bruja: Alejandra Argañarás, Espíritu: Adriana D'Onofrio, Marinero: Francisco Poppe, Orquesta del Conservatorio Superior Manuel de Falla y Coral 3 dirigidos por Mario Konikoff. Días 2 y 16 de octubre de 2001
0,0001203 Dentro de la obra de Purcel, Rey Arturo y Dido y Enéas son tal vez las obras líricas mas destacadas, quedanto Dido como una joya de la obra operística inglesa. Recordemos que los ingleses, tanto cuantitativa como cualitativamente estuvieron muy por debajo del resto de los países que se dedicaron a la producción de ópera.Si tenemos en cuenta que la representación tuvo lugar en un espacio poco convencional para una ópera, con una iluminación muy cruda y que los medios con que se realizó estuvieron acordes con la grave crisis que el país vive, considero que fue realmente magnífica.Si tenemos en cuenta que la representación tuvo lugar en un espacio poco convencional para una ópera, con una iluminación muy cruda y que los medios con que se realizó estuvieron acordes con la grave crisis que el país vive, considero que fue realmente magnífica.Podemos marcar detalles que tienen que ver con los problemas típicos de este tipo de emprendimientos, donde todo el mundo (incluida la orquesta) trabajan en forma gratuita y que, obviamente darían lugar a una crítica dura. (Es ridículo pretender juzgar esta puesta con los mismos parámetros de las que se realizan en los teatros oficiales.)No creo que este sea el mejor ángulo para apreciar este espectáculo que mostró valores muy destacables, especialmente en la calidad de la Hechicera interpretada por Gladys Albicoro. También es alabable el trabajo de Mariana Aranda Pedemonte que conformó una excelente Dido.La dirección de Mario Konikoff quien debutaba como director de orquesta y en consecuencia como director de ópera completa fue buena, aunque por momentos parecía no tener claro a quien marcar las entradas lo que generó algún retardo entre el coro y la orquesta.El coro trabajo con alta calidad tanto sonora como escénica siendo muy agradable el timbre final logrado.La puesta en escena de Rubén Ramos (conocedor en profundidad de la obra) estuvo por demás acorde al espacio en que se realizó.En definitiva, considero que esfuerzos de este tipo deberían ser imitados por otras escuelas, llámese Conservatorio Nacional de Música que permaneció y permanece inexplicablemente alejado de la ópera.Sintesis Argumental (según Jorge Stornelli)Acto IDido, reina de Cartago, padece por el amor despertado en ella por Eneas, príncipe de Troya, quién se ha detenido en este país para aprovisionarse en su largo viaje a tierra italiana, donde se dirige a fundar la nueva Troya por mandato de los dioses. Este también se ha enamorado de la reina y demora su partida de Cartago.Al comenzar el primer acto, Belinda y los cortesanos intentan distraer a Dido de su dolor, pero, ésta los interrumpe hablándoles de su inconfesable pena. Belinda le dice que su amor es correspondido por el héroe y habla de los beneficios que para ambos imperios traería su unión. Llega Eneas y en tono heroico solicita a la reina que ceda a sus requerimientos amorosos por el bien de ambos. La escena culmina con cánticos al amor y sus dones.Acto IIEscena 1Aparece la Hechicera, poderoso ser del mal pero digna rival de la noble Dido, invocando a sus brujas secuaces y a sus espíritus. Esta les dice que deben destruir a Dido y a su imperio antes de que se ponga el sol, para esto enviará a su elfo quién tomando la forma de Mercurio le dirá a Eneas que Júpiter le ordena seguir su viaje esa misma noche. Las brujas y los espíritus se retiran para iniciar sus hechizos.Escena 2La corte ha salido de caza. Belinda agradece a los dioses por esos prados tan bellos y tan propicios para el amor. Eneas ofrece a Dido un trofeo de caza cuando una tormenta interrumpe la escena y obliga a todos a refugiarse en la ciudad, pero el príncipe es detenido por el espíritu enviado por la Hechicera, que le ordena partir esa misma noche para no provocar la cólera de Júpiter. Eneas apesadumbrado acepta la partida pero se lamenta por su amor por Dido a quién no sabe como decirle que debe abandonarla.Acto IIIUn marinero llama a la partida a los hombres de Eneas, todos comienzan los preparativos para la misma. Entra la Hechicera con sus dos brujas y disfrutan el éxito de su plan, la reina será abandonada y Cartago quedará en ruinas. Llega Dido y sorprendida comprende lo que ocurre, Belinda viendo que Eneas se acerca, trata de convencerla de su fidelidad. Este, con gran tristeza, anuncia su partida. Dido lo llama mentiroso e hipócrita y Eneas desafiando a los dioses decide quedarse, pero la reina lo echa diciéndole que es demasiado tarde, pues ya pensó una vez en abandonarla. Eneas parte y Dido pidiéndole la mano a Belinda, muere solicitándole que la recuerde pero que olvide su destino.Esta obra presenta el amor de la Reina Dido con quién los Dioses le encomendaron la fundación de Roma, Eneas. Amor truncado por el deber de Eneas de partir hacia su destino, postura romántica que permite darle a la obra un trágico final.
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