Italia

Devia, reina de reinas

Alejo Palau

miércoles, 28 de noviembre de 2012
Bérgamo, lunes, 12 de noviembre de 2012. Teatro Donizetti. Maria Stuarda, ópera seria en tres actos con música de Gaetano Donizetti y libreto en italiano de Giuseppe Badari. Estrenada el 30 de diciembre de 1835 en el Teatro de La Scala de Milán. Nueva producción del Festival Donizetti. Federico Bertolani, director de escena. Reparto: Mariella Devia (Maria Stuarda), Maria José Lo Monaco (Elisabetta), Giuseppe Valentino Buzza (Roberto), Mirco Palazzi (Talbot), Marzio Giossi (Guglielmo Cecil), Diana Mian (Anna Kennedy). Coro y Orchestra del Bergamo Festival Donizetti. Antonino Fogliani, director musical. Festival Donizetti 2012. Ocupación: 100%

Tras dos años apartada del rol, Mariella Devia ha vuelto a convertirse en Maria Stuarda, uno de los personajes más complejos del extenso repertorio donizettiano y parte de la Trilogía Tudor (junto a Anna Bolena y Roberto Devereux), las óperas que Donizetti compuso en torno a la figura de Isabel I de Inglaterra. La soprano italiana, una de las principales voces del bel canto internacional, sigue, con 64 años, sorteando el paso de los años y fue capaz de afrontar una Stuarda propia de la calidad a la que tiene acostumbrado al público. Fiel a sus infalibles agudos, se mostró cómoda con un papel que conoce más que nadie y al que, sin duda, hace más que justicia. Filatos perfectos, fiato de infarto (impresionante en 'Deh! Tu di un umile preghiera') e incluso dotes interpretativas, algo menos común en Devia, que siempre opta por mantenerse estática, fueron muestra de una forma de cantar que parece tener en ella a su última gran representante.

Junto a la soprano pudimos escuchar la Elisabetta de la joven José Maria Lo Monaco, una mezzo con un timbre impactante que resolvió, con convicción en el centro y cierta presión en el registro más alto, el intenso papel de la reina inglesa. Giuseppe Valentino Buzza abordó al fiel Roberto. Buzza es un tenor de voz pequeña pero interesante, que comprende a la perfección las exigencias de un rol de estas características y que logró convencer al público. Lo mismo cabe decir del exultante Mirco Palazzi que, con 25 años y un timbre aterciopelado de gran belleza, es una de los bajos italianos con mayor proyección. Su Talbot, de gran elegancia vocal y escénica, fue un gran ejemplo interpretativo que el público bergamasco supo apreciar.

© 2012 by Festival Donizetti 2012

 

En este sentido, no podemos dejar de nombrar al veterano Marzio Giossi, cuyo Lord Guglielmo Cecil no dejó indiferente a nadie por su solemnidad y belleza sonora. Diana Mian cantó magistralmente el papel de Anna Kennedy. Un rol demasiado insignificante para una voz de la riqueza y la suntuosidad de la suya.

Paralelamente, la batuta de Antonino Fogliani fue exacta de principio a fin, logrando la intensidad que requieren pasajes como la fabuloso sexteto que cierra el primer acto, la ya mencionada plegaria o la fastuosa cabaletta final. Lamentablemente, para la función se prescindió del Preludio, una de las más notables piezas sinfónicas de Donizetti, pero no por ello dejamos de disfrutar de una Orchestra del Bergamo Musica Festival formada exclusivamente para dar cuerpo a la obra del genio autóctono.

© 2012 by Festival Donizetti 2012

 

Gran parte de la ovación fue también para el Coro, que logró un trabajo excepcional y calibrado bajo la dirección de Fabio Tartari. Especial mención requiere el emocionante 'Vedeste?...Vedemmo…Qual truce apparato!' que consiguió una atmósfera especialmente emocionante.

En último lugar, el montaje escénico, una nueva producción firmada por Federico Bertolani, no convenció, en una mezcla de vestuario clásico y decorado minimalista, articulado en el centro por paneles que movían vertical y horizontalmente. Si bien funcionó y sirvió de telón de fondo para una velada realmente histórica.

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