Ópera y Teatro musical

El bronce del marqués

Pedro Coco
miércoles, 31 de octubre de 2001
0,0001786 El destino quiso que la vida artística del gran intérprete italiano Ettore Bastianini finalizara con uno de los personajes que más enriqueció a lo largo de sus trece años de carrera como barítono, el Marqués de Posa del Don Carlo de Verdi. Cuando hablamos de Rodrigo no podemos olvidar su voz de bronce y terciopelo, que la crítica estadounidense, con motivo de su debut neoyorkino definió como 'un diamante en bruto, pero sin aristas cortantes'. La Staatsoper de Viena, La Scala o el Met lo acogieron como uno de sus principales intérpretes hasta que desapareciera desafortunadamente con una gravísima afección en su instrumento, que llevó en secreto hasta el final.Bastianini desarrolló en la década de los cuarenta una carrera de bajo, antes de adquirir reconocido prestigio como barítono, cantando ya en los principales teatros de Italia, el Liceo de Barcelona, la ópera de Caracas y El Cairo papeles como Il Re d'Egitto, Don Basilio, Mefistofele, Colline o Timur. Fue por entonces compañero de reparto de figuras de la talla de Titto Gobbi, Gino Penno, Virgnia Zeani, Fedora Barbieri o Suzanne Danco, de la mano de la cual debutó en la Scala de Milán. Decidió replantearse su carrera como barítono a comienzos de los cincuenta, gracias a una recomendación de su maestro Luciano Bellanni, del que durante muchos años recibió clases a crédito. Bellani aseguraba que su talento le permitiría remunerarle hasta la última lira invertida, y no se equivocó.El debut llegó en 1952 como Germont, en su Siena natal, pero no fue hasta mediados de ese año, y tras un arduo trabajo para poder sentirse cómodo en la zona aguda, cuando obtuvo el esperado triunfo que lo catapultara al estrellato. Virginia Zeani de nuevo fue su compañera de reparto en una Traviata que aun recuerdan los más veteranos del Teatro Comunale de Bologna. En diciembre ya interpretaba ese mismo papel en el Met, junto a Licia Albanese y Richard Tucker.A partir de ese momento se abrieron ante Bastianini las puertas de una década gloriosa, que lo llevó a participar en veladas memorables como la Traviata de la Scala que dirigió Giulini y firmó Visconti, con Maria Callas y Giuseppe di Stefano o la original representación del oratorio 'Hercules' de Handel, con Corelli, Barbieri y Schwarzkopf en un homenaje que el mismo teatro hizo al cumplirse el bicentenario de la muerte del compositor. También formó parte del póquer de ases en esa memorable Adriana Lecouvreur del San Carlo de Nápoles, en 1959, a la que ya dedicó unas líneas Paco Bocanegra en esta misma sección.En 1960 abrió la temporada de la Scala con Poliuto, preparada para la reaparición de Callas en Milán, y cerró la misma temporada como Posa. Un año después le fue diagnosticado un cáncer de garganta que quiso y supo llevar en silencio. Su familia y el matrimonio Corelli fueron los únicos en saber que una carrera que tan alto le había llevado desde 1952, se vería truncada de un modo cruel y paradójico: la deuda adquirida con el instrumento que tantísimo le dio durante más de quince años podría saldarla únicamente con su muerte.'Vivremo insiem e morremo insiem!'. Rodrigo, Marqués de PosaEn Posa encontramos gran parte del idealismo romántico que tanto utilizó el primer Verdi en sus óperas. Si observamos la fecha del estreno de Don Carlo, podríamos llegar a la muchas veces usada calificación de fuori moda de un personaje que a pesar de tener el mayor número de partes solistas, no consigue la profundidad psicológica de los otros principales de la ópera.Como bien apunta John Tyrrell, se trata de elegantes números de Kavalierbariton, y en esta ocasión suponen el estandarte de los ideales entusiastas que normalmente Verdi confería a los tenores. Dada la obligatoriedad de ofrecer la cuerda de tenor al personaje del infante, el barítono, utilizado normalmente por el compositor para los personajes negativos (no siempre malvados) se convierte aquí en una excepción de la que no muchos cantantes saben extraer el máximo.Ettore Bastianini supo deslumbrar desde sus primeras apariciones con un Rodrigo que fue elogiado extensamente por gran parte de los especialistas de todo el mundo. Podemos apuntar que quizás sea el primer barítono 'moderno' que ha sabido resolver el conflicto que plantea el personaje desde el punto de vista musical y dramático. El idealismo y la nobleza (de espíritu y estirpe) del Marqués de Posa quedan patentes en Bastianini gracias a una luminosidad extraordinaria, un color asombrosamente homogéneo y una de las líneas más elegantes que el que suscribe ha encontrado jamás.Mucho se ha hablado de su dúo con Carlo y de su muerte, y no tanto de su escena con Elisabetta y Eboli o el magnífico dúo con el Rey. En el terzetto con las dos protagonistas encontramos resuelta de modo impecable una dualidad que pocas veces se expone con tanta claridad. Las inflexiones de la voz son muy importantes en un pasaje en el que se mezclan el galanteo y la frivolidad con la princesa de Eboli y la preocupación y el amor por Carlo cuando se dirige a la Reina. En la romanza consigue momentos brillantes, con un legato impecable que alcanza su máximo en la frase 'del suo bel cor fa vizzo il fior'.La enemistad entre Posa y Filippo no es la típica del teatro verdiano, pues aunque defienden intereses y posturas opuestas, no podríamos considerar a un 'malo' y un 'bueno', y por tanto, como escribe Michelangelo Zurletti, la admiración recíproca que se profesan nos da como resultado un dúo que no tiene precedentes en la música del de Roncole. En Boris Christoff y Cesare Siepi, Bastianini encontró los perfectos intérpretes de Filippo para dejarnos momentos, en lo musical y en lo extramusical, absoltamente redondos.El 11 de diciembre de 1965, en la última temporada del antiguo Metropolitan, junto a Martina Arroyo, Biserka Cvejic, Bruno Prevedi y Jerome Hines, Ettore Bastianini se despidió de su público con este personaje.El Marqués de Posa de Bastianini en disco1955 Con Eleanor Steber, Richard Tucker, Jerome Hines y Blanche Thebom. Orquesta y Coro del Met, dirigidos por Kurt Adler. Nueva York, 5/3/1955. MYTO1956 Con Anita Cerquetti, Angelo Lo Forese, Cesare Siepi y Fedora Barbieri. Orquesta y Coro del Maggio Musicale Fiorentino, dirigidos por Antonino Votto. Florencia, 16/6/1956. CETRA DOCUMENTS1958 Con Sena Jurinac, Eugenio Fernandi, Cesare Siepi y Giulietta Simionato. Orquesta y Coro de la Opera de Viena, dirigidos por Herbert Von Karajan. Salzburgo, 26/7/1958. DG1960 Con Sena Jurinac, Eugenio Fernandi, Boris Christoff y Regina Resnik. Orquesta y Coro de la Opera de Viena, dirigidos por Nello Santi. Salzburgo, 1/8/1960. MELODRAM / GALA1961 Con Antonieta Stella, Flaviano Labò, Boris Christoff y Fiorenza Cossotto. Orquesta y Coro del Teatro alla Scala, dirigidos por Gabriele Santini. Milano (única grabación de estudio). DG
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