Reportajes

Great Britten en Aldeburgh

Agustín Blanco Bazán
viernes, 17 de mayo de 2013
0,0003951

Great Britten”, proclama la leyenda sobre el perfil del compositor en el botón de solapa distribuido por doquier en Aldeburgh, la pequeña ciudad al borde de una playa de cántaros y mar turbio donde vivió y murió Benjamin Britten. “Britten lives here” proclama el dossier entregado a la prensa como anuncio del 66 Festival de Aldeburgh (7 al 23 de junio) , coincidente con el centenario del nacimiento del creador del ya mítico Peter Grimes. Ciertamente, el mismo Britten fue claro sobre el cordón umbilical que lo ató a la ciudad, hasta el punto de hacerlo volver de los Estados Unidos en medio de la segunda guerra mundial: “me gusta hacer nuevos amigos, enfrentarme a nuevas audiencias y escuchar nueva música. Pero, pertenezco a mi tierra natal, allí, en Aldeburgh. He tratado de llevarle música en la forma de nuestro Festival local: y toda la música que escribo viene de allí”. No muy diferente de lo que canta el perturbado pescador Grimes: “Soy nativo, enraizado aquí en este terreno familiar de pantanos y arena, de calles ordinarias y de viento avasallante.”

Mas avasallante que nunca soplaba el viento cuando algunos periodistas fuimos convocados a la playa este invierno junto al Scallop, la gigantesca instalación de Maggi Hamlin, una gran vieira metálica a través de cuyas formas curvas y sinuosas el viento se infiltra con silbidos que evocan otra frase de Peter Grimes grabada al pie de la escultura: “ I hear those voices that will not be drawn” (Escucho esas voces que no serán ahogadas).

Benjamin Britten y Peter Pears en 1969, enfrente del Snape Maltings Concert Hall

No sólo en el Snape Maltings, el campus educativo musical y sala de conciertos creado por Britten y Peter Pears junto a los pantanos cerca de Aldeburgh tendrá lugar el Festival 2013. Todo Aldeburgh se convertirá en un parque evocativo del compositor y su compañero de vida que tan reticentemente los prejuiciosos ciudadanos recibieron sobre fines de la segunda guerra. Como el inolvidable Peter Grimes, Britten, el marginado que comprendió a Aldeburgh mejor que nadie, será celebrado con indicaciones conmemorativas de sus paseos por la ciudad y los lugares que frecuentaba y también la exclusiva Red House donde Britten y Pears vivieron sus últimos años abrirá sus puertas luego de un reacondicionamiento que le permitirá servir como centro de archivos.

Luego de la bienvenida junto al Scallop, los periodistas caminamos por la playa hasta otro lugar emblemático, la Moat House, uno de los edificios Tudor mejor conservados de Inglaterra y aún hoy un centro de vida cívica, donde Britten ubica el proceso que abre Peter Grimes. Allí Colin Matthews, uno de los responsables artísticos del Festival, y el afamado director de escena Tim Albery nos dieron pormenores de la producción de “Peter Grimes on the beach”.

Tim Albery y Jonathan Reekie presentan los decorados para la representación de 'Peter Grimes' prevista en Aldeburgh en  junio de 2013

Si, no solo se trata de hacer Turandot en Pekin, Tosca en Roma o Rigoletto en Mantua. También Peter Grimes parece inspirar a los empeñados en asociar la ficción narrativa con una realidad física. Albery nos mostró su maqueta con cascos de botes verdaderos que servirá para montar la obra de Britten sobre la playa. El espectáculo, programado para el 17, 19 y 21 de junio comenzará sobre el atardecer y culminará con la visión del bote de Grimes llevando a su dueño a la muerte, esta vez con el fondo de un mar verdadero. Pero ¿y la acústica? ¿no interferirá ese peculiar sonido de marea infiltrándose a través del pedregullo precisamente con la caracterización musical del mismo sonido que abre el primer preludio de Peter Grimes?

Los organizadores aseguran que no. Ya han hecho allí conciertos y el abrupto declive de la playa hacia la línea de marea garantiza una cierta protección acústica. Por lo demás, el hecho de que un britteniano como Steuart Bedford haya aceptado hacerse cargo de la dirección orquestal garantiza buenos resultados. El tiempo, que en este rincón de Suffolk es decididamente mas aleatorio que en la Arena de Verona, presenta un desafío mayor, que en principio los organizadores anticipan afrontar no trasladando la representación a un ámbito interior sino postergándola para el día siguiente. De cualquier manera, quienes no quieran arriesgarse a inclemencias meteorológicas, podrán asistir a la versión de concierto de la obra en el Snape Maltings el 7 y 9 de junio.

La playa de Aldeburgh

El Festival incluirá participaciones de su director musical Pierre Laurent Aimard (piano) y su hermana Valerie (cello) en obras de Britten, Kúrtag y Shostakovich, y momentos estelares, como la Pasión según San Mateo con Mark Padmore, Peter Harvey y Matthew Brook bajo la dirección de John Elliot Gardiner (16 de junio) al frente de la orquesta y coros Monteverdi que también se pondrán a las órdenes de su maestro en un programa de cantatas de Bach dos días antes. Sandrine Piau cantará Les Illuminations bajo la dirección de Ryan Wigglesworth al frente de la Britten Sinfonia y también participaran conjuntos de cámara como el Quatuor Mosaique, y el cuarteto de Tokio y solistas de la talla de Christian Zacharias y Mark Padmore. El 22 de junio Aimard, Oliver Knussen y miembros del Birmingham Contemporary Music Group presentarán un tributo a Elliot Carter y al día siguiente el Festival finalizará con una gran fiesta con temas de Albert Herring que culminará con The Young Person´s Guide to the Orchestra a cargo Mark Elder y la orquesta de Halle. Los mismos artistas cerrarán el festival esa noche con un estreno mundial de Wolfgang Rihm, El Príncipe de las Pagodas y Our hunting fathers de Britten cantado por Emma Bell. También habrá estrenos de obras de Birtwistle, Charlotte Ray, Magnus Meredith, Thea Musgrave y Judith Weir.

Y hay mucho, mucho mas. Como en tiempos de Britten, la iglesia de Orford volverá a albergar las famosas parábolas para iglesia (Curlew River, The Prodigal Son y The Burning Fiery Furnace). Ian Bostridge y Julius Brake darán clases magistrales sobre las canciones de Britten y el compositor Jonathan Harvey verá incluida su obra en dos conciertos a cargo del cuarteto Arditti y la City of Birmingham Symphony Orchestra bajo la dirección de Illian Volkov. La conferencia anual Princesa de Hesse (una gran amiga y mecenas de Britten) estará a cargo de Adam Roberts que en evocación de Britten como el objetor de consciencia que se negó a ir a la guerra, disertará sobre “Pacifismo en tiempos de Britten y en la actualidad”.

Aún mas que en otros años, el Festival dedicará un tiempo substancial a la creación musical en ocasión del festival, con ocho nuevas canciones de cabaret que se agregan a las de Britten, compuestas por Conor Mitchell. Las cuatro primeras son con textos de Auden inicialmente descartados por Britten y las restantes tienen letra del autor de teatro Mark Ravenhill. Guy Barker ha compuesto una pieza de 70 minutos para orquesta sinfónica y orquesta de jazz sobre el cuento The Jolly Corner de Henry James agregando así una tercera obra a los dos cuentos de James que inspiraron a Britten a escribir La vuelta de Tuerca y Owen Windgrave.

Aldeburgh Music y Snape Maltings Concert Hall al otro lado del río Alde

Luego de visitar las tumbas de Britten y Pears y admirar nuevamente los vitrales de John Piper sobre las Church Parables en la iglesia de Aldeburgh, los periodistas fuimos al Snape Maltings para caminar por las pasarelas en medio de los pantanos y admirar las esculturas allí instaladas antes de asistir a una sesión de composición de lied donde varios jóvenes cantantes y compositores intercalaban frases entonadas para construir un todo. Finalmente, Aldeburgh nos despidió con algo típicamente britteniano, las Canciones del viernes a la tarde que niños de las escuelas locales ensayaban divertidísimos en la gran sala del Snape. Britten compuso doce canciones para la escuela de Prestatyn donde su hermano era director. El propósito fue inspirar a los niños a anticiparse al esparcimiento del fin de semana haciéndoles ensayar canciones fáciles, de suprema ingenuidad y desopilante humor, y apoyadas en un maravillosamente expresivo acompañamiento pianístico. El próximo 23 de noviembre, cien mil alumnos en toda Gran Bretaña homenajearan el centenario del nacimiento su Gran Britten cantando las Canciones del viernes a la tarde.

Comentarios
Para escribir un comentario debes identificarte o registrarte.