España - Andalucía

Johann Sebastian y dos hijos muy alejados entre sí

José-Luis López López

miércoles, 23 de abril de 2014
Sevilla, lunes, 24 de marzo de 2014. Sala Joaquín Turina del Centro Cultural Cajasol. «Bach Family». Johann Sebastian Bach: Suite-Obertura nº 1 en Do mayor para cuerdas, dos oboes y b.c. BWV 1066; Concierto en Sol menor para violín, cuerdas y b.c., BWV 1056a. Carl Philipp Emanuel Bach: Sinfonía nº 5 en Si menor para cuerdas y b.c. Wq. 182; Concierto en Mi bemol mayor para oboe, cuerdas y b.c., Wq. 165. Johann Christian Bach: Sinfonía en Sol menor para cuerdas, dos oboes, dos trompas y b.c., Op. 6 nº 6. Akademie für Alte Musik Berlin: Georg Kallveit, violín solista, concertino y director; Thomas Graewe, Uta Peters, Erik Dorset, D¨Ñorte Wetzel, Stephan Mai y Gudrun Engelhardt, violines; Sabine Fehlandt y Clemens-Maria Nuszbaumer, violas; Jan Freiheit, violoncello; Walter Rumer, contrabajo, Xenia Löffler (solista) y Go Aral, oboes; Christian Beuse, fagot; Erwin Wieringa y Miroslav Rovenský, trompas; Raphael Alpermann, clave. XXXI Festival de Música Antigua de Sevilla (FeMÀS 2014). Ocupación: tres cuartos del aforo (unos 350 espectadores).
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La Akademie für Alte Musik Berlín (Academia de Música Antigua de Berlín), conocida también por el acrónimo «Akamus», fue fundada en 1982, y está considerada como una de las orquestas de cámara más importantes del mundo. Cada año da alrededor de 100 conciertos, en los principales centros musicales de Europa, y ha realizado giras por Asia, América del Norte y Latinoamérica. Sus miembros habituales alcanzan el número de 34, más numerosos invitados de primer nivel que se les incorporan frecuentemente. Su repertorio va desde pequeñas piezas de cámara hasta piezas sinfónicas de envergadura, bajo la dirección alternativa de sus cuatro concertinos: Bernhard Forck, Georg Kallweit, Stephen Mai y Midori Seiler. Desde 1994 es invitada habitual del Berlin Staatsoper Unter der Linden, y a partir de la temporada 2012-2013 tienen su propia sede de conciertos en el Prinzregententheater de Múnich.

Al FeMÀS 2014, dirigidos por Kallweit, han acudido 17 "músicas" y "músicos" (ellos mismos gustan de distinguir los géneros femenino y masculino de sus componentes, Musikerinnen y Musiker: por eso lo decimos), lo que supone la mitad de sus efectivos (entre ellos, como violín, otro concertino, Stephan Mai, y los primeros atriles de todos los instrumentos necesarios para esta actuación). Quiere decirse que, en este caso, no ha habido "economías" por parte de la organización: ni en el número de intérpretes, ni en el programa, «Familia Bach» (evidentemente, una breve, pero esencial, representación de esta enorme dinastía con diversas ramas y decenas de músicos registrados en la Historia, desde el "patriarca" Veit Bach, 1550-1619, hasta el "último Bach", Johann Philipp, organista y pintor, 1752-1846), constituido por el núcleo que forman el "Sol" Bach, Johann Sebastian, y dos de sus hijos, medio hermanos, "planetas" separados por 21 años de edad: Carl Philipp Emanuel (1714-1788), el "Bach de Berlín y de Hamburgo", hijo de Maria Barbara, y Johann Christian (1735-1782), el "Bach de Milán y de Londres", hijo de Anna Magdalena. Johann Christian fue acogido por Carl Philipp Emanuel en su casa de Berlín, y estudió con él entre 1750 y 1755.

En primer lugar, Akamus nos ofreció dos obras de Johann Sebastian: Suite-Obertura nº 1 en Do mayor para cuerdas, dos oboes y b.c., BWV 1066, (probablemente, escrita en los primeros años de Leipzig, hacia 1725). Esta suite para orquesta (como las otras tres posteriores) fue llamada Obertura por Bach, y está formada por dos partes, cada una de las cuales se escucha dos veces. Tras la obertura propiamente dicha, se suceden unas danzas animadas: Courante ‒ Gavotte I & II ‒ Forlane (danza rápida llegada a Francia desde Italia del Norte, de la que no hay otro ejemplo en toda la producción bachiana) ‒ Menuett I & II ‒ Bourrée I & II ‒ Passepied I & II. La presencia de cuatro danzas numeradas I y II, y tocadas "alternativamente" (es decir, con repetición de la 1ª después de la audición de la 2ª) es típica de esta Suite nº 1, sin duda la más seductora de las cuatro. La interpretación fue un prodigio de suntuosidad, empaste, claridad, precisión, elegancia, limpieza, relieve..., que mostraron toda la galantería afrancesada de esta obra deliciosa.

Y el mismo camino de perfección siguió la Akademie en el Concierto para violín, cuerdas y b.c. en Sol menor, BWV 1056a (en verdad, no sabemos con exactitud qué fue primero: si se trata de un arreglo del Concierto para clave en Fa menor, BWV 1056, o si este último procede de alguna composición anterior de la época de Cöthen dedicada al violín, o, tal vez, al oboe). Sea como fuere, el violín de Kallweit llevó a cabo una lectura precisa, límpida y bien articulada, más bien de austera expresividad, pero que se correspondió muy bien con la densidad y concisión de la obra, que sigue el modelo del concierto ritornello italiano en tres movimientos, cuya estructura procede de Vivaldi.

C. Ph. E. Bach (de cuyo nacimiento se han cumplido hace unos días el 300º aniversario) también estuvo doblemente representado: en primer lugar, por la Sinfonía nº 5 en Si menor, para cuerdas y b.c., Wq. 182, 5 ‒o H.661, según los catálogos de Wotquenne o Helm‒, que comienza en una atmósfera elegíaca (Allegretto) y desemboca en un impetuoso Finale (Presto) con violentos acordes, de la que el conjunto ofreció una interpretación ajustada, briosa, con atención a los contrastes y un vibrante énfasis en los ataques de la conclusión.

Mereció especial atención el Concierto para oboe, cuerdas y b.c. en Mi bemol mayor, Wq. 165 ‒H.468 ‒ (1765), también según el tipo de concierto italiano tripartito, aunque estamos ya al borde del modelo preclásico (forma sonata, texturas ligeras...). Exquisito y seductor el oboe solista de Xenia Löffler, que nos deleitó con esas aladas texturas, expuestas con entusiasmo y emoción.

Finalmente, la Sinfonía en Sol menor para cuerdas, dos oboes, dos trompas y b.c., Op. 6, nº 6, de Johann Christian Bach (que murió seis años antes que Carl Philipp Emanuel, pese a ser 21 años más joven), obra, probablemente escrita en 1769, en tres breves movimientos (Allegro ‒ Andante piu tosto adagio ‒ Allegro molto), es la única que nos legó en tonalidad menor. Su estructura, enrevesada armónicamente, le confiere una expresividad muy Sturm und Drang, especialmente en los movimientos extremos, dramáticos y tormentosos, que enmarcan un Andante de carácter lírico, magistralmente captados por el conjunto berlinés. Esta tempestuosidad enlazó perfectamente con el bis (el movimiento final de la Sinfonía nº 3 de F. J. Haydn) con que nos obsequiaron tras los abundantes y calurosos aplausos de un público que cada día disfruta con este intenso Festival.

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