Discos

Mucho más que un concierto

Javier Suárez-Pajares

viernes, 23 de noviembre de 2001
Madrid, viernes, 23 de noviembre de 2001. Joaquín Rodrigo. 100 años. Edición conmemorativa del Centenario, 1. Concierto de Aranjuez. Fantasía para un gentilhombre. Concierto de estío. Sones en la Giralda. Manuel Barrueco, Agustín León Ara, Ieuan Jones. Orquestas Philharmonia, Sinfónica de Londres y Sinfónica del Estado de México. Dirs.: Plácido Domingo, Enrique Bátiz. 2. Concierto serenata. Concierto pastoral. Concerto in modo galante. Nancy Allen, Lisa Hansen, Robert Cohen. Orquestas Philharmonic y Sinfónica de Londres. Dir.: Enrique Bátiz. 3-4. Concierto para una fiesta. Concierto madrigal. Concierto andaluz. Los Romero. Academy of St. Martin in the Fields. Dir.: Sir Neville Marriner 5. Concierto como un divertimento. Zarabanda lejana y villancico. Cançoneta. Dos miniaturas andaluzas. Aria Antigua. Tres viejos aires de danza. Julian Lloyd Webber. Orquesta Filarmónica de Londres. Dir.: Jesús López Cobos. Orquesta de Cámara Joaquín Rodrigo. Dir.: Agustín León Ara. 6. Pavana Real. Palillos y panderetas. Juglares. Dos piezas caballerescas. Orquesta Sinfónica del Estado de México. Dir.: Enrique Bátiz. 7. Concierto para piano. A la busca del más allá. Per la flor del lliri blau. Adagio para instrumentos de viento. Joaquín Achúcarro. Orquesta de Valencia. Dir.: Manuel Galduf. 8. Dos esbozos. Rumaniana. Capriccio. Set cançons valencianes. Sonata pimpante. Agustín León Ara, Eugene de Canck. 9. Ausencias de Dulcinea. Música para un códice salmantino. Himnos de los neófitos de Qumrán. Cántico de San Francisco de Asís. Gerard Quinn. Coro Exeter Philharmonic. Orquesta Royal Philharmonic. Dir.: Raymond Calcraft. 10. Cuatro madrigales amatorios. Tríptico de Mossén Cinto. Retablo de Navidad. Coplas del pastor enamorado. Canción del grumete. Concierto de Aranjuez (versión arpa). Victoria de los Ángeles, Montserrat Caballé. Miguel Zanetti, Nicanor Zabaleta. Orquestas. Dirs.: Rafael Frühbeck de Burgos, Antoni Ros Marbà. 11. El hijo fingido. Miguel Ramón, María Rodríguez, Lola Casariego, María José Suárez, Emilio Sánchez. Coro y Orquesta de la Comunidad de Madrid. Dir.: Miguel Roa. 11 compactos ADD y DDD de 668 minutos de duración. Producción: EMI-Odeon S.A. Emi DJO 7243 5572372 7
EMI, con el auspicio de la Comisión Nacional formada para celebrar el Centenario del nacimiento de Joaquín Rodrigo, lanza al mercado un estuche con 11 Cd's de música del maestro. Es la primera entrega de la integral de Rodrigo que se va a distribuir este año, a precio muy asequible, para mostrar que el Concierto de Aranjuez, aun siendo una obra excepcional, no es la única composición del maestro Rodrigo.En este año dedicado tan intensamente a celebrar el Primer Centenario del nacimiento de Joaquín Rodrigo, hay un proyecto que se ha destacado notablemente entre el sinfín de conciertos y actos más o menos efímeros y convencionales -no menos necesarios, no obstante- celebrados por todo lo largo y ancho de este mundo: la grabación de la integral de su obra cuya primera entrega tenemos aquí el gusto de introducir.Lo primero que debemos indicar al respecto es que resulta muy alentadora la sensibilidad que han demostrado los responsables de esta magna conmemoración al promover y auspiciar una empresa de estas características porque, en definitiva, es esto lo que va a quedar para el futuro. Pero también este proyecto de grabación demuestra cuál ha sido quizá el principal empeño de la Comisión Nacional organizada para celebrar este centenario y comisariada por Áurea Roldán con una dedicación y una solvencia muy poco comunes en la gestión musical española: se trataba de dar a conocer la obra de Rodrigo, pero la obra en sentido plural y no la Obra en singular que todo el mundo conoce. Para ello, había que empezar creyendo en esa obra, confiando en su interés y en su calidad, y eso no era nada fácil porque, desde la osadía que blinda a toda ignorancia, no han dejado de surgir voces críticas con argumentos falsos y delirantes que cuestionaban que Rodrigo fuese, creativamente, algo más que su Concierto de Aranjuez. Esta idea estaba tan enquistada que sólo ha podido ponerse en crisis con el fabuloso despliegue de medios realizado durante este Año Rodrigo. La agitación ha sido de tal calibre, se han hecho, dicho y escrito tantas cosas, se han aglutinado tantos esfuerzos, que casi podemos decir que este año Rodrigo ha vuelto a nacer, y lo ha hecho como lo que verdaderamente fue: un compositor torrencial y, sin lugar a dudas, con los hermanos Ernesto y Rodolfo Halffter, el compositor español más importante de la segunda mitad del siglo XX, el periodo en que se hicieron fruto las últimas floraciones de la España de los años 20 y 30, la España progresista, plural, culta, moderna, radical, apasionada y creativa que fue aplastada por la guerra civil y, sobre todo, estrangulada poco a poco por las décadas de franquismo y autarquía que siguieron a la guerra.Creo, entonces, que la primera valoración que podemos hacer de esta primera entrega de la grabación integral de la obra de Rodrigo es que supone la sanción de la nueva visión de Rodrigo resultante de este año conmemorativo. Este es un primer acierto y lo es más porque se ha hecho bien: se han seleccionado interpretaciones que están entre lo bueno y lo excepcional. Por ejemplo, con las obras más interpretadas (masivamente interpretadas) como son el Concierto de Aranjuez y la Fantasía para un gentilhombre, no se han corrido riesgos: EMI ha sacado del cajón unas grabaciones antológicas realizadas en 1997 por Manuel Barrueco con la Orquesta Philharmonia sensiblemente dirigida por Plácido Domingo en una versión que equilibra la precisión con la expresión y que resulta, finalmente, muy comunicativa. Toda la obra violinística se encomienda a Agustín León Ara, que es el yerno del compositor y, como tal, tuvo un acercamiento privilegiado a estas obras, muy sustanciales y complejas, del repertorio rodriguero.Peor resuelta está la papeleta del chelo con el Concerto in modo galante interpretado por Robert Cohen con la Sinfónica de Londres dirigida por Enrique Bátiz, y el Concierto como un divertimento tocado por Julian Lloyd Webber bajo la dirección de López Cobos con la Filarmónica de Londres. López Cobos hace lo que puede, pero Webber, para quien Rodrigo escribió este concierto, no consigue dar a esta obra la dignidad de españolada que, sin embargo, el cuarteto de guitarristas Los Romero sí da a la obra que fue su modelo: el Concierto andaluz para cuatro guitarras y orquesta.El mismo empaque con el que Los Romero interpretan su Concierto andaluz, la obra que más pasearon por el mundo, se lo dan Ángel y Pepe Romero, unido a un toque de elegancia y muchos de brillantez, al Concierto madrigal para dos guitarras. Y Pepe Romero solo interpreta su Concierto para una fiesta, una obra realizada especialmente para él por Rodrigo y que Pepe Romero adoptó como su propio Concierto de Aranjuez. Yo creo que ya hay en el mercado versiones capaces de hacer sombra a todas estas interpretaciones de Los Romero que, no obstante, siempre retendrán su aire de clásico y que, tarde o temprano, terminarán siendo grabaciones históricas como terminará siéndolo también la de Webber del Concierto como un divertimento.De hecho, el volumen de esta colección de cd's titulado Grabaciones históricas, I, presenta registros más antiguos (de los años 60 y 70) pero definitivamente menos históricos. A mi juicio este es uno de los puntos débiles de la producción porque el disco no deja de parecer una especie de cajón de sastre con el que se parchean algunos descosidos. En cualquier caso, sí es indiscutiblemente histórica y notabilísima la interpretación de Victoria de los Ángeles del Tríptic de Mosén Cinto que le dedicó Rodrigo en 1946 y presentado aquí en una grabación de 1962. Y también tiene interés la grabación que se presenta aquí del Concierto de Aranjuez en transcripción para arpa e interpretación de Nicanor Zabaleta porque vale bien para demostrar hasta qué punto esta música es sólo y exclusivamente guitarrística y se resiste a cualquier tipo de adaptación. La verdad es que hubiera tenido más interés histórico y no histórico el presentar el Concierto serenata para arpa en la interpretación excepcional que Zabaleta realizó para Deutsche Grammophon, en lugar de la que se presenta en esta colección interpretada por Nancy Allen.Y, claro, dentro de lo verdaderamente histórico resultan imprescindibles muchas cosas que se echan en falta. En esta primera entrega, como complemento, sin duda, haría falta la primera grabación del Concierto de Aranjuez con Regino Sainz de la Maza bajo la dirección de Argenta que es muy reveladora y, también, la polémica grabación que realizó Gaspar Cassadó del Concerto in modo galante. Por lo menos esto y, en la próxima entrega prevista para febrero del año próximo, que aún alberga bastantes misterios, serían imprescindibles algunas interpretaciones del propio Rodrigo.La mayor parte de la obra orquestal está interpretada por un especialista en Rodrigo como Enrique Bátiz dirigiendo a la Orquesta Sinfónica del Estado de México en versiones correctas en general y bien conocidas, porque para muchas de estas obras son las únicas opciones disponibles en el mercado desde los años 80 y 90. Gran diferencia, no obstante, con lo que desde mi punto de vista es la joya de la colección: el disco dirigido por el hispanista, verdadero especialista en Rodrigo, Raymond Calcraft dirigiendo a solistas y Philharmonic Choir de Exeter y a la Royal Philharmonic Orchestra y descrubriéndonos músicas en las que Rodrigo puso lo mejor de su empeño creativo, como los Himnos de los neófitos de Qumrán y el Cántico de San Francisco de Asís, una de las últimas grandes obras de Rodrigo, firmada en 1982 y dedicada precisamente a Calcraft.Pero aún más interesante que estas novedades discográficas es la presentación de lo que cada día más gente considera la obra cumbre de Joaquín Rodrigo: su poema sinfónico Ausencias de Dulcinea. De momento, este disco es la gran producción realizada para completar la integral de Rodrigo presentada aquí.También hay que significar en este capítulo la grabación de la zarzuela El hijo fingido dirigida por Miguel Roa y el disco de la Orquesta de Valencia dirigida por Manuel Galduf en la que se presenta un programa unitariamente pomposo: el tremendo Concierto heroico, una de las piezas concertantes más interesantes de Rodrigo, interpretado en este caso por Joaquín Achúcarro, los poemas sinfónicos Per la flor del lliri blau y A la busca del más allá y el Adagio para instrumentos de viento.Diez discos (uno de ellos doble) presentados en una caja en cuya poradase lee: Joaquín Rodrigo. 100 años. Edición conmemorativa del Centenario, 1. No obstante, una vez fuera de la caja, los discos no tienen apenas sentido de colección y, en cuanto a las notas que acompañan cada grabación, resultan bastante convencionales, como para salir del paso. Se desaprovecha así la oportunidad de una presentación científica y crítica de la integral como tal, que hubiera sido importante realizar así como hubiera servido para dar una mayor cohesión y un mayor sentido a la colección. Esperamos con fruición la segunda y última entrega de esta integral.

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