Italia

Bartoli: ¿soprano o mezzo-soprano? He aquí la cuestión

Anxela Carballo Alonso

viernes, 30 de noviembre de 2001
Roma, domingo, 25 de noviembre de 2001. Accademia Nazionale di Santa Cecilia. Orchestra dell'Academia Nazionale di Santa Cecilia. Myung-Whun Chung (director) Cecilia Bartoli (mezzo-soprano). Obras. L. Cherubini: Obertura de Demophon; C. W. Gluck: Di questa cetra in seno de la ópera Il parnaso confuso; Se mai senti spirati sul volto de la ópera La clemenza di Tito; Quel chiaro Rio de la ópera La Corona; Vincenzo Bellini: Obertura de Capuleti e Montecchi; Care compagne... ...Come per me sereno… ...Sovra il sen la man mi posa de la ópera La sonámbula; G. Rossini: Obertura de Guglielmo Tell. Asistencia: 100 % del aforo.
cLa soprano romana Cecilia Bartoli fue recibida por el impaciente público que abarrotaba la Academia de Santa Cecilia con un corto pero intenso aplauso. El espectáculo era un acontecimiento muy esperado dado que Bartoli actuaba para su publico, en su ciudad natal y en la Academia donde realizo sus estudios de canto.El recital comenzó con un frío Di questa cetra in seno de Gluck, pero pronto esta frialdad inicial quedó atrás con el aria 'Se mai senti inspirati sul volto' de La Clemenza di Tito, que sirvió para que Bartoli se metiera al publico en el bolsillo, ofreciendo una versión mucho mas cercana y cálida.Para cerrar la primera parte, la soprano o mezzo-soprano interpretó un espectacular Quel chiaro Rio que dejo a todo el publico boquiabierto. Era increíble ver con que facilidad resolvía los adornos complicadísimos, sin perder en ningún momento la naturalidad del fraseo distribuyendo el aire a su antojo, con un resultado verdaderamente sorprendente. Con esto llego el publico al delirio y casi no la dejo acabar. El aplauso final de la primera parte fue interminable y la soprano tuvo que salir a saludar en repetidas ocasiones.Se dedicó la segunda mitad a Bellini en el año del segundo centenario del nacimiento del compositor catanés y se comenzó con la Obertura de Capuleti e Montecchi a la que siguió La Sonnambula representada por el recitativo 'Care compagne...', gracias al que Bartoli puso los pelos de punta a todo el aforo. Siguió el aria 'Come per me sereno' en la que ofreció detalles infinitos, mostró una pasmosa facilidad para alcanzar el agudo y un fiato que parece no terminar jamás. Las escalas fueron en todo momento clarisimas y emitidas sin dificultad, a juzgar por la sencillez con la que fluyó el fraseo. Para terminar, cantó la escena con la cabaletta 'Sovra il sen la man mi posa', de la que hay que decir que sirvió para que poder afirmar que la capacidad vocal de La Bartoli es simplemente impresionante. Así, demostró que por algo esta considerada como una de las más grandes del momento.Después de quince minutos de aplausos, la soprano romana regaló a su publico el bis de La sonnambula.El concierto fue especialmente atractivo para los maniáticos de los discos por que lo que escucho el domingo en Roma era perfecto como si hubiera sido registrado en un estudio de grabación. La voz de Bartoli carece, sin embargo, de volumen suficiente para enfrentarse a la acústica de la sala y fue ésta la única nota negativa.La orquesta dirigida por el maestro Myung-Whun Chung acompañó a Bartoli de forma acertada, pero no brillante. Debe destacarse negativamente la plana versión escuchada de la Obertura de Guillermo Tell de Gioaocchino Rossini.

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