Argentina

Misatango de Palmeri en Córdoba

Juan A. Smith

miércoles, 5 de diciembre de 2001
Córdoba (RA), sábado, 24 de noviembre de 2001. Teatro del Libertador. Martín Palmeri: 'Misatango'. Solistas: Silvia Lallana (soprano), Pedro Martos (bandoneón). Coro de Cámara de Córdoba, Orquesta de Música Ciudadana de Córdoba. Director: Carlos Flores. Obras de Rodolfo Mederos, Julián Plaza, Astor Piazzolla y Horacio Salgán. Intérpretes: Román Carballo (guitarra), Octavio Brunetti (piano), Coro de Cámara de Córdoba (director: Carlos Flores).
El Teatro del Libertador de Córdoba, que bajo la guía del profesor Carlos del Franco, su director general, viene programando meritoriamente óperas, ballets y conciertos siempre con un nivel de calidad muy alto (y muy inusual, hasta sólo un par de años atrás) hizo un acto de estricta justicia artística al presentar al público cordobés la Misatango de Palmeri.El maestro Martín Palmeri es un joven compositor, pianista y director coral argentino. Sus obras, generalmente muy influenciadas por el estilo del célebre Astor Piazzolla, son sumamente meritorias y ya han sido escuchadas en numerosos centros musicales de nuestro país y aún del exterior (San Petersburgo, Matera y próximamente Palermo).La Misatango o Misa a Buenos Aires (estrenada en el año 1996) es una magnífica pieza, finamente escrita y de un melodismo que no deja de sorprender al oyente; el orgánico vocal e instrumental para el que está compuesta prevé una cantante solista, coro polifónico y un grupo orquestal que incluye piano, tres bandoneones y cuerdas.La versión que se escuchó en el Libertador, sin llegar al nivel de calidad que tuvieron en su momento las interpretaciones de los directores argentinos Benzecry y Álvarez (que, según hemos visto, la llevó al disco en una grabación realizada en Europa y editada en la Argentina por ConArte de Buenos Aires), fue más que digna.El Coro de Cámara de Córdoba es un conjunto suficientemente afiatado y la Orquesta de Música Ciudadana de la Provincia - cuyo titular es el maestro Carlos Nieto - viene demostrando hace tiempo que es un ensamble de referencia a la hora de interpretar el tango argentino.Carlos Flores, quien es el actual director titular del Coro de Cámara, en esta oportunidad empuñó también la batuta de director de orquesta y brindó una pulcra lectura de la obra, demostrando una vez más que no es necesario recurrir a maestros foráneos para dirigir en el primer coliseo de Córdoba. Por el contrario, el desempeño apenas correcto del primer bandoneonista, Pedro Martos, despertó nuestro deseo de ver a otro músico en el primer atril.Lo más criticable de la velada fue la elección de la soprano Silvia Lallana para intervenir como solista vocal; atroz y perennemente desafinada, con un estilo más cercano al de una balada popular que al adecuado para lo que, en definitiva, es una obra sacra, Lallana hechó a perder sin remedio todos los fragmentos en los que le tocó intervenir. Ojalá no se repita.En la primera parte del programa, y a modo de informal 'festival' (otra decisión artística más que criticable), algunos intérpretes locales se alternaron en la interpretación de breves obras de compositores de tango.El Coro interpretó - muy meritoriamente, por cierto - No habrá sino recuerdos de Mederos y Milonga de marfil negro de Plaza. Luego fue el turno del correcto guitarrista Román Carballo, que tocó Veraño porteño de Piazzolla, y del pianista Octavio Brunetti, que brindó una excelente versión de Grillito de Salgán.En resumen, una muy interesante velada que nos deja con el deseo de escuchar en Córdoba más obras de Martín Palmeri, sin duda uno de los mejores y más promisorios compositores argentinos de la nueva generación.

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