España - Madrid

La imagen de Joaquín Rodrigo

Leticia Martín Ruiz

viernes, 14 de diciembre de 2001
Madrid, miércoles, 21 de noviembre de 2001. Exposición Joaquín Rodrigo. El hombre, el músico, el maestro. Ficha Técnica: Comisaria de la Comisión Nacional del centenario del nacimiento de J. Rodrigo: Áurea M. Roldán Martín. Comisaria técnica: Marisa Oropesa. Comisario Científico: Javier Suárez-Pajares. Centro Cultural Conde Duque, Madrid. 21 de noviembre al 20 de diciembre de 2001.
Aprovechando el centenario del nacimiento de Joaquín Rodrigo (Sagunto 22 noviembre de 1901) ha llegado a Madrid la gran exposición que partió de Valencia y ya ha pasado por Santiago de Compostela. Esta muestra intenta hacer justicia con este compositor, no precisamente olvidado, precisamente por eso. Se quiere mostrar que fue un gran músico, no sólo una obra emblemática que le ha hecho ser uno de los Copyright más pagados de la historia. Un compositor que casi pasó la mitad de su vida creativa "pidiendo perdón" por un gran éxito, problema que no sólo ha tenido Rodrigo sino que podemos ver en otros compositores de los llamados "de una sola obra".La exposición a la que ahora nos podemos acercar ha contado con un enorme trabajo documental, de selección, de lectura de miles de fuentes hasta hacer un recorrido coherente por toda su vida, su obra y sus relaciones con músicos, literatos, mundo de la cultura en general, a lo largo de casi todo el siglo XX.Las tres grandes divisiones de la muestra nos intentan acercar a las diferentes facetas de su vida y una de las cuestiones más llamativas es cómo en todos los ámbitos una presencia está por encima de todas las demás, la de su mujer Victoria Kamhi. Relación que fue mucho más allá del simple matrimonio, siendo esencial en el propio proceso creativo de las obras y más si cabe cuando en 1982 el músico dejó de escribir.Hombre. Nacido el menor de diez hermanos es normal la importancia que tuvieron para él los lazos familiares, padres, hermanos, mujer, hija, nietos; y los amigos que entraron como uno más en su numerosa familia. Imágenes desde su infancia hasta los últimos años siempre rodeado de sus seres queridos. Momentos felices y también los que no lo fueron tanto, París, Buenos Aires, la guerra y un largo etcétera que hicieron de él no sólo un gran músico sino sobre todo un hombre completo.Músico. La música lo acompañó siempre, incluso en su nacimiento, el día de Santa Cecilia, patrona de esta arte. No era una tradición familar pero él sintió pronto la necesidad de expresar a través de los sonidos. Aunque en España compuso sus primeras obras será en París donde entre en contacto con las vanguardias y donde tuvo el privilegio, entre otros, de estudiar con Paul Dukas o de trabajar codo con codo con Falla o Messiaen. Eso sin contar con los grandes intérpretes que no solo estrenaron sus obras sino que también fueron sus amigos y apoyos, Sainz de la Maza, Leopoldo Querol, Enrique Iniesta o Victoria de los Ángeles.Maestro. Quizá nunca nos hemos preguntado por qué Joaquín Rodrigo es más conocido como el 'Maestro' Rodrigo. No se trata sólo de un título o perífrasis hecha por la costumbre. Sus trabajos como crítico, profesor en la Complutense, conferencias y múltiples doctorados Honoris Causa, fueron para él tan gratificantes como la composición y le reportaron muchas alegrías y éxitos, además del trabajo directo con estudiantes con el que se sentía especialmente realizado.A grandes rasgos todo esto es lo que la exposición nos quiere contar, para ello han necesitado un largo trabajo de búsqueda y de recogida de documentos de todo tipo. Fotografías, partituras, programas de sus estrenos, cartas, objetos personales del maestro, nos acercan al hombre y al músico; desde tarjetas de visita hasta un piano, no han querido dejar nada fuera. Pero una exposición así no podía olvidar algo clave, la música. En este apartado quizá sea donde podamos llegar a aprender más, una selección de sus principales obras- Zarabanda Lejana, Fantasía para un Gentilhombre. Cinco piezas infantiles, Concierto Heroico, entre otras - nos acompañan a lo largo de la exposición. Los diferentes momentos vitales se acompañan de las músicas que generaron, ¿cómo si no podríamos entender una vida marcada por ellas?.Los encargados de todo esto son múltiples y variados, desde sus comisarios - Marisa Oropesa y Javier Suárez-Pajares-, la Fundación Victoria y Joaquín Rodrigo, los colaboradores del catálogo - José Mª Arroyo, Antonio Gallego, Álvaro Marías e Yvan Nommick-, la Fundación ONCE y una lista casi interminable de nombres han conseguido acercarnos a este gran desconocido.El 2001 sin duda está resultando el año Rodrigo, publicación de su obra integral, aparición en todos los programas de orquestas y auditorios en toda España. Esperemos que todo este trabajo no termine el 1 de enero de 2002, que cuando en lugar de cien años hayan pasado 101 o 135 el trabajo de este músico sea reconocido por todos; sin los prejuicios de los puristas o el desconocimiento del público.

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