Francia

Talentos en Versailles

Agustín Blanco Bazán
miércoles, 10 de diciembre de 2014
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Versalles, martes, 18 de noviembre de 2014. Ópera Real. Zaïs, Ballet pastoral heroico con libreto de Louis de Cahusac y música de Jean-Philippe Rameau. Versión de abril de 1748. Zaïs: Julian Pregardien. Zélidie: Sandrine Piau. Oromazès: Aimery Lefèvre. Cindor: Benoît Arnould. Sylphide: Amel Brahim-Djelloul. Amor: Hasnaa Bennani. Un silfo: Zachary Wilder. Conjunto Les Talens Lyriques y Coro de Cámara de Namur. Clavicordio y dirección musical: Christophe Rousset
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La Ópera Real del Palacio de Versailles es un maravilloso teatro barroco que gracias a renovaciones y su espléndida acústica hoy puede desarrollar una atractiva temporada principalmente concentrada en el repertorio desarrollado alrededor de su época de construcción. Arquitectura e ideología artística se dan pues la mano como Otello en la Scala. Solo que en este caso se trata de creaciones como Niobé de Steffani, y este año varias obras del compositor homenajeado a los doscientos años de su muerte. Rameau ha figurado en el repertorio de con Les Boréades, Grand Motets, Castor et Polux, Le Temple de la Gloire, y el 18 de noviembre pasado la exhumación de Zäis en versión de concierto. Confieso que al no entusiasmarme particularmente el repertorio barroco, atravesé la gran explanada del Palacio de Versailles con reservas ante la perspectiva de tres horas de una música originalmente escrita con propósitos de representación escénica y en esta ocasión reducida a los atriles y el clavicordio de una orquesta en el escenario. Me equivoqué. Me equivoqué porque fue gracias a la no interferencia visual de semidioses y ninfos a cazando pastorcillas que pude apreciar mejor el genio musical de Rameau. El acompañamiento de cada frase cantada, el apoyo de instrumentos solistas para las modulaciones y cadencias vocales, y las innovaciones armónicas son sólo algunas de las cualidades que marcan el aporte decisivo de este compositor a la modernización de la estética musical francesa pre revolucionaria.

 

Techo de la Ópera Real de Versalles

 

Todas estas virtudes fueron afirmadas por la excepcional expresividad impuesta por Christophe Rousset a sus Talents Lyriques. El tiempo pasa y ya es posible hacer comparaciones entre William Christie y Rousset. El primero restringe la expresividad general dentro de los límites de una consumada y a veces preciosista arquitectura. Rousset propone en cambio una vitalidad que resiste cualquier alambicamiento. Una próxima grabación de Zaïs permitirá comprobar en tal sentido su visión de la obra con la más parsimoniosa de la versión grabada por Gustav Leonhard cuarenta años atrás. Rousset no es nunca parsimonioso. Verlo al frente de su conjunto, ya sea irguiéndose como director o inclinándose al clavicordio da una idea de laborioso y vivaz trabajo en común entre el director y los ejecutantes.

Momento de la interpretación de 'Zais' de Rameau en versión concierto. Dirección musical, Christophe Rousset. Versalles, Ópera Real, noviembre de 2014

Junto a todos ellos descollaron algunos cantantes solistas, comenzando por Sandrine Piau como Zélidie, la pastora enamorada de Zaïs, el genio del aire que también enamorado de ella trata de probar su virtud. Piau no sólo cantó con excepcional énfasis de articulación y clarísima fonética sino que alcanzó niveles histriónicos por la forma de actuar la música con miradas y recatados pero expresivos movimientos de manos. El papel protagónico estuvo a cargo de Julian Pregardien, un tenor lírico de voz voluminosa y convincentemente expresiva que aún debe trabajar estilísticamente para evitar alguna que otra nota calada o inseguramente emitida. De cualquier manera tiene una cualidad tan prometedora como inusual: apoya sólidamente una atractiva emisión de passaggio a mezza voce, entre falsete y voz plena. Salvando las distancias, no pude dejar de pensar en Gedda. También en la liga de grandes cantantes puede ubicarse a Amel Brahim-Djelloul (Sylphide) y Hasnaa Benani (Amor) por la brillante y lubricada belleza de sus timbres y Aimery Lèfevre, un barítono de seguros impostación y mordente.

El programa 2015 de Les Talents Lyriques incluye ejecuciones en varios países europeos de Tamberlano y Alcina (Händel), Castor et Pollux y Zaïs (Rameau), Armide (Lully) y Uthal (Mehul). El 16 y 18 de diciembre de ese año, Rousset y Les Talent Lyriques se presentarán en el Auditorio Baluarte de Pamplona y el Palau de la Música catalán, respectivamente con el Oratorio de Navidad de Bach.

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