Artes visuales y exposiciones

Hoy es mañana, el arte constructivista -concreto

Juan Carlos Tellechea
viernes, 13 de febrero de 2015
0,0008461

Su efigie engalana los billetes de 50 francos suizos. Sin embargo, sigue siendo una figura estelar del arte moderno casi desconocida internacionalmente. En España e Iberoamérica la evocan quienes entienden de la obra del pintor uruguayo Joaquín Torres García y el grupo cosmopolita 'Cercle et Carré', fundado en 1929 en París.

Sophie Taeuber-Arp (Davos, 1889 - Zúrich, 1943), pionera del arte constructivista/concreto/rítmico- geométrico y una de las más importantes artistas femeninas del siglo XX, es objeto en estos meses (hasta el próximo 15 de marzo) de una grandiosa y fascinante exposición sobre su vida y obra en la Kunsthalle de Bielefeld.

La muestra, titulada Hoy es mañana, en cooperación con la Kunsthaus de Aarau (cantón suizo de Argovia), reúne cerca de 200 piezas, entre óleos, dibujos, trabajos en papel, textiles, vestimentas, telas bordadas, joyas, marionetas, documentos y testimonios de Taeuber-Arp, así como de otros artistas de su época, entre ellos, Hans (Jean) Arp (su marido), Sonia Delaunay-Terk, Robert Delaunay y Max Ernst.

Cercle et carré

Taeuber-Arp integraba Cercle et carré junto con su esposo y otros 17 creadores, además de Torres García y el belga Michel Seuphor (sus fundadores), el ruso Vasili Kandinski, el neerlandés Piet Mondrian, el español Julio González, el francés Fernand Léger, los alemanes Kurt Schwitters, Walter Gropius (fundador del movimiento arquitectónico Bauhaus) y Willi Baumeister, así como el suizo Le Corbusier y el italiano Luigi Russolo, por citar a algunos de los nombres más destacados.

Pese a su incansable y sumamente creativa búsqueda de nuevos caminos en el arte -fue pintora, escultora, diseñadora textil, arquitecto de interiores y bailarina (danza expresionista)- la importante y refrescante labor de Sophie Taeuber-Arp permaneció durante mucho tiempo sin ser reconocida en toda su magnitud y eclipsada por la obra del alsaciano Hans (Jean) Arp.

Algo similar ocurrió con Sonia Delaunay-Terk -otra precursora del arte moderno, a quien también la Kunsthalle de Bielefeld le dedicó una exposición en 2008- oculta bajo la sombra de su marido, Robert Delaunay. Eran épocas en las que la formación académica y el trabajo en artes plásticas, hasta bien entrado el siglo XX, eran de exclusivo dominio masculino.

Formación

Formada en la École des arts décoratifs (sección textil), en St. Gallen (1906 - 1910) y después en la Debschitz-Schule (arte y diseño), en Múnich y Hamburgo (1910 - 1914), Taeuber-Arp se instaló en Zúrich, donde paralelamente a su actividad en artes decorativas comenzó a estudiar danza con Rudolf von Laban y su asistente Mary Wigman.

Durante varios veranos bailó con el grupo de Laban en la colonia de artistas e intelectuales de Monte Veritá (una de las elevaciones que dominan Ascona, cantón del Tesino) y también en el Cabaret Voltaire, lugar de encuentro del grupo artístico Dadá en Zúrich.

A partir de mayo de 1916 y hasta 1929 Taeuber-Arp dirigió la clase de diseño textil de la Escuela de Artes Aplicadas de Zúrich. Durante la Primera Guerra Mundial (Suiza fue neutral) Sophie ingresó en 1915 a la Unión Suiza de Artistas, Profesores de Arte y Diseñadores (Schweizerische Werkbund que cumplió su primer centenario de vida en 2014) a la que perteneció hasta 1932. En una exposición en la Galería Tanner de Zúrich conoció a Hans Arp. Ambos rechazaban las formas artísticas tradicionales y buscaban formas y materiales alternativos.

Dada-Komposition (1920) de Sophie Taeuber-Arp.

Dadá

Taeuber y Arp comenzaron a trabajar con formas elementales, al tiempo que intensificaban su amistad (se casarían en 1922). Hans introdujo a Sophie en el círculo de los dadaístas. El 5 de febrero de 1916 abría sus puertas en Zúrich el Cabaret Voltaire, bajo la dirección de Hugo Ball y la cooperación de Hans Arp, Tristan Tzara, Emmy Hennings, Marcel Janko y otros artistas que pronto ganarían el apoyo de Guillaume Apollinaire, Filippo Tommaso Marinetti, Pablo Picasso, Amedeo Modigliani y Vasili Kandinski.

Un año más tarde, en marzo de 1917 se inauguraría la Galería Dadá y el movimiento que pretendía destruir todas las convenciones con respecto al arte encontraría más adeptos en Alemania (artistas e intelectuales del movimiento espartaquista) y en Francia (André Breton, Louis Aragon y el poeta italiano Giuseppe Ungaretti). Para la ceremonia de apertura de la galería, Sophie Taeuber bailó una pieza con versos de Ball y portando una máscara chamánica diseñada por Janko. La danza, junto con el bordado, fueron quizás los puntos de partida decisivos de su creación artística.

 

Composición vertical-horizontal (1918) de Sophie Taeuber-Arp

 

Constructivismo

En 1915 Taeuber, a quien, al igual que para los movimientos del baile, bastaban rectángulos, triángulos, círculos y cuadrados para expresar su lenguaje artístico, ya pintaba sus singulares "composiciones verticales-horizontales" (abstracción geométrica) que se convertirían en las primeras obras concretas/constructivistas de la época moderna, casi simultáneamente con las del neerlandés Piet Mondrian (grupo De Stijl) y las del ruso Kasimir Malévich (fundador del suprematismo). Tanto la danza expresionista como el arte constructivista formarían parte de Dadá a través de Sophie Taeuber que suscribiría el célebre manifiesto de este movimiento en 1918.

Marionetas

Ese mismo año tuvo lugar en Zúrich la exposición de la Unión Suiza de Artistas y en esa ocasión Sophie recibió el encargo del director de la Escuela y el Museo de Artes Aplicadas de esa ciudad, Alfred Altherr, de poner en escena (decorados, marionetas y vestuario) la pieza Rey ciervo (1762) de Carlo Gozzi en la moderna adaptación de René Morax.

Este trabajo inspiró asimismo la escenografía y vestuario cubista de Picasso para el ballet Parade - Ballet réaliste de Jean Cocteau, con música de Erik Satie, compuesto entre 1916/1917 para los Ballets Russes de Serguei Diaghilev, estrenado con mucho escándalo y rechazo del público en 1917 en el Théâtre du Châtelet de París, con coreografía de Léonide Massine, bajo la dirección musical de Ernest Ansermet y considerado un primer intento por alcanzar una forma avanzada y multimedia de danza-teatro; así como el Ballet triádico (Triadisches Ballett, de 1922), la obra más famosa del pintor, escultor y diseñador alemán Oskar Schlemmer, vinculado a la escuela y movimiento arquitectónico Bauhaus, en la que los intérpretes aparecen disfrazados de formas geométricas.

Subversiva

La marioneta Wache (Guardia) de Taeuber-Arp (conservada como todas las demás en el Museo de Diseño, Bellerive, de Zúrich), utilizada en la puesta de Rey ciervo, parodia la exaltación militarista del futurismo (movimiento italiano de 1909, impulsado por el poeta Filippo Tommaso Marinetti) y puede ser considerada históricamente como la primera representación de un robot. Sophie perseguía el mismo objetivo de los dadaístas, destruir la cultura de la época imperial con medios tan radicales como la misma guerra, pero de forma sutil, a través de marionetas.

De su escenificación emana una inocultable fuerza subversiva. La monstruosidad de las figuras, lo absurdo de un estado de zánganos y militares sin rostro no pasarían desapercibidos para el público. Sobre el estreno de Rey ciervo el 11 de septiembre de 1918 guardaría entonces absoluto silencio la prensa zuriquesa; la pieza desapareció de la programación y la segunda función tendría lugar 47 años después, en 1965 en St. Gallen.

El trabajo con marionetas fue un fenómeno singular en la obra de Taeuber. Precisamente a través de estos títeres es interesante observar cómo pueden desarrollarse complejas estructuras con verticales y horizontales, simples principios del diseño. El constructivismo y el arte concreto se unirían muy pronto (década de 1920) felizmente con elementos del surrealismo (a partir del dadaísmo y por impulso de André Breton).

 

Escenas de la obra para marionetas 'Rey ciervo' realizadas por  Sophie Taeuber-Arp en 1918

 

Contactos

Sus contactos con artistas y literatos continuaban siendo muy intenso entonces. En el verano (boreal) de 1922 Sophie y Hans se encontraron con Max Ernst, con Paul y Gala Éluard, así como con Tristan Tzara en el Tirol; contraerían matrimonio el 20 de octubre de ese año en la localidad de Pura, el Tesino; y las vacaciones estivales de 1923 las pasarían con Kurt Schwitters y Hannah Höch en la isla de Rügen (costa del mar Báltico).

En 1926 los Arp se mudarían a Estrasburgo, donde ambos adoptaron la nacionalidad francesa. Simultáneamente Sophie seguía trabajando hasta 1929 en la Escuela de Artes Aplicadas de Zúrich. En Estrasburgo recibió numerosos encargos para diseñar interiores. Su primer gran proyecto fue el diseño ornamental para una pared del hotel Hannong. En 1926 André y Paul Horn le encomendaron la decoración del Aubette, un centro de diversión con cine, sala de baile, restaurante, sala de té y bar, situado en la Place Kléber. Se asoció entonces con su marido, diversos artistas amigos y el arquitecto Theo van Doesburg y estuvieron trabajando juntos hasta 1928 en dicho proyecto.

Reconstrucción del Ciné-bal de L'Aubette, situado en la Place Kléber de Estrasburgo, construido en 1927-1928, destruido en 1938 y restaurado entre 1989 y 1994.

Agotamiento

El ir y venir entre Zürich, París y Estrasburgo la agotaba mucho y, enferma de los pulmones, tuvo que pasar un tiempo en el balneario climatológico de Arosa (en el cantón de los Grisones) para recuperarse, junto con Gala y Paul Éluard. Con el dinero ganado en la decoración del Aubette, los Arp se construyeron una casa con taller en Meudon/Clamart, cerca de París. La arquitectura, el diseño del jardín y el de los muebles corrió también a cargo de Taeuber-Arp

Durante su pertenencia al grupo Cercle et carré Sophie y Hans reafirmaron su amistad de largos años con Sonia Terk y Robert Delaunay. Vasili Kandinski, quien en 1933 había emigrado a Francia junto con su mujer, Nina, trabó amistad asimismo con los Arp. Joan Miró, Wolfgang Paalen, Florence Henri, Kurt Schwitters y Marcel Duchamp pertenecían asimismo a ese círculo de amigos. Los Arp exponían sus obras frecuentemente y crearon una base dentro de la vanguardia abstracto-constructivista.

Felicidad

Entre 1936 y 1939 se produjo la fase creativa más feliz e intensa de Sophie Taeuber-Arp, durante la que produjo 117 obras. El coleccionista de arte y pintor estadounidense Albert Eugene Gallatin fundó en 1937 la revista (en tres idiomas: inglés, francés y alemán) plastique/PLASTIC, en la que fungían como editores César Domela (nacido en los Países Bajos y residente en París) y el artista norteamericano George L.K. Morris, así como Sophie Taeuber-Arp. La publicación aparecía en París y en Nueva York, tenía por objetivo dar a conocer el arte abstracto constructivista, y fomentaba la cooperación y el intercambio entre los artistas europeos y estadounidenses de esta corriente, así como entre los interesados en este arte, mecenas y coleccionistas.

Entre los autores de los artículos publicados en plastique/PLASTIC figuraban artistas y especialistas en teoría del arte. Hans Arp aportaba poemas escritos por artistas; Sophie Taeuber-Arp cumplía tareas centrales: redacción, correspondencia con artistas internacionales a los que pedía artículos, diseño gráfico y puesta en papel, control de la impresión, distribución. Su más caro anhelo era promover el desarrollo del arte constructivista/concreto, darlo a conocer ampliamente y apoyar a los artistas en esa atmósfera políticamente hostil contra el arte vanguardista que regía en Europa. Hasta 1939 aparecieron cinco números de la revista. El estallido de la Segunda Guerra Mundial hizo imposible continuar la publicación.

 

Elevación, caida y vuelo (1934) de Sophie Taeuber-Arp

 

Guerra, huída y muerte

La ocupación de Francia por los nazis en 1940 forzó a los Arp a abandonar Clamart. Durante su huída fueron ayudados por Peggy Guggenheim, quien les dió cobijo transitorio. En Grasse (sur de Francia) la pareja trabajó conjuntamente con Sonia Delaunay-Terk; pero pasó enormes penurias, no tenían ni para comer y dependían de los envíos de paquetes con alimentos que les hacían desde Suiza la hermana de Sophie, Erika Schlegel, y la coleccionista de arte Marguerite Hagenbach. Pese al aislamiento en que se encontraban parcialmente seguían participando en exposiciones en Europa. Antes de que los nazis ocuparan Grasse, los Arp lograron huir a Suiza y volver a Zúrich.

La última fiesta de Año Nuevo (1942/1943) la pasó Sophie Taeuber-Arp en la casa del arquitecto, artista y diseñador suizo Max Bill (alumno de la Bauhaus, en Dessau, cuando enseñaban allí Kandinski, Schlemmer,  Paul Klee, Josef Albers y László Moholy-Nagy, así como miembro del movimiento artístico Abstraction-Création entre 1932 y 1937 en París), representante de la Escuela Suiza de Arte Concreto, en Zürich-Höngg. Sophie falleció trágicamente el 13 de enero de 1943 a consecuencia de una intoxicación con monóxido de carbono por la errónea manipulación de una estufa.

La obra de Taeuber-Arp se hizo más conocida después de la Segunda Guerra Mundial. En la Documenta 1 de Kassel en 1955 se expusieron algunos trabajos suyos. Hasta entonces y desde hacía largo tiempo la opinión pública la había venido percibiendo solamente como la esposa del famoso Hans (Jean) Arp. Pese a todo sus trabajos, muchas veces como los de la única mujer, se exponían junto con los de los más importantes constructivistas. Eran conocidas sus primeras cabezas de DADÁ, obras torneadas en madera con rostros geométricos pintados. Muchos museos de todo el mundo tienen cuadros, dibujos, gouaches y tallas de Sophie Taeuber-Arp en sus respectivas colecciones.

El 29 de septiembre de 2007 se inauguraría en la antigua estación ferroviaria de la ciudad de Remagen, a orillas del Rin, el Museo Arp (Arp Museum Bahnhof Rolandseck) que exhibe permanentemente obras de Sophie y Hans Arp con diferentes acentos temáticos en sus muy interesantes muestras.

Comentarios
Para escribir un comentario debes identificarte o registrarte.