Ópera y Teatro musical

'Turandot': Un juego con motivos desconocidos

Luisa del Rosario / E. Sacau / Canarias7

lunes, 7 de enero de 2002
La teatralidad queda en Turandot un tanto relegada hasta el punto que hay autores que hablan de un oratorio pagano, sin embargo, la fuerza escénica compensa esta característica y hace perfecto el enlace entre palabra y música.En Turandot podemos identificar, al menos, ocho melodías auténticas de China. No en vano, el propio Puccini escribió al Museo Británico para conocer partituras originales y trabajó con más ahínco que en Madama Butterfly.El coro de jóvenes del primer acto y la melodía que representa a la princesa como hija del emperador son buenos ejemplos de ello. Los tres ministros -que utilizan tres canciones populares chinas- y 'Liu' son portadores de temas musicales del lejano país revestidos de formas italianizantes.De hecho, una de las ideas que seducían al maestro, era la de jugar con motivos desconocidos. Puccini hace esto sin renunciar a la tradición pues, como Verdi, abogaba por integrar elementos de otras culturas, conservando siempre el sello de la ópera italiana. Turandot es un indudable mestizaje.Los personajes más humildes son tratados con una línea de canto entrecortada, de frases breves, mientras que 'Turandot' y 'Calaf' lo son -principalmente- con amplias curvas melódicas y se benefician de la lenta progresión y de estructuras simétricas, lo que puede representar la diferencia entre las clases altas y las bajas, representadas a través de los diferentes personajes.La complejidad armónica de la ópera es obvia y las cuartas y quintas paralelas -como señala con acierto Mosco Carner- sirven para acercarnos a un exotismo muy favorecido por repetidas disonancias.Turandot es de este modo, la ópera más vanguardista de Puccini con pasajes en los que la polifonía tradicional se muestra muy enriquecida, sobre todo a través de la variación y el transporte, así como con la combinación de tonos. El elemento rítmico alcanza igualmente una complejidad inusitada. La orquestación es la más rica de las utilizadas por Puccini por el enorme tamaño de la orquesta y la explotación de la sobredimensionada percusión.El coro toma enorme parte en el drama y su variedad pasa por la intimidad (Ombra dolente), la sacralidad (Decimila anni al nostro Imperatore!) y la indeterminación de corte impresionista (Perchè tarda la luna?).Y con todo, (habría que referirse a los leitmotiv, y tantas otras particularidades), lo que de verdad resulta complejo de Turandot es profundizar en la psicología de los personajes, muy especialmente en el de la princesa, complejos y nunca bien tratados por los cantantes que a ellos se han acercado pues siempre esperamos algo más pensando en lo que podría haber sido.Una vida de éxitoNacido en Lucca, Italia, el 22 de diciembre de 1858, Giacomo Puccini comenzó a estudiar música en su ciudad natal, donde participa en las actividades del coro y toca el órgano. en teoría, debía convertirse en el quinto organista de la saga. Giacomo Puccini (1712-1781); Antonio Benedetto-Maria (1747-1832), su bisabuelo; Domenico (1771-1815), su abuelo; y Miguel (m. 1864), su padre.Milán fue la cuna de su posterior formación-en concreto en el Conservatorio de Música- y allí estudió con Bazzini y Ponchielli.Es la época en la que la influencia de Wagner se hace patente en sus composiciones.Con Le Villi inicia su carrera como compositor, obra a la que seguirá La bohéme, que estrena en 1894, y algo después Tosca y Madame Butterfly. Forman parte de su repertorio otros títulos como La Fanciulla del West, Sor Angelica o Gianni Schicchi.La Rondine en 1917 e Il trittico en 1918 continúan su escala de éxitos, y ya aquejado de un cáncer de garganta, compuso Turandot.Su muerte, adelantada en su cáncer de garganta por un hueso de ave en un banquete de Baviera, se produjo en Bruselas donde se sometía al primer tratamiento de radioterapia de la historia de la medicina. Era el 29 de noviembre de 1924.Puccini siempre buscó grandes historias para sus obras, y sobre todo, historias en las que las mujeres fuesen las auténticas protagonistas, una afición que le llevó a abordar el amor desde tantas perspectivas como imaginación: mujeres dulces, tramposas, de mala reputación, ...El tema más famosoEl conocido Nessun dorma, es una de las melodías más famosas y populares de la Turandot de Puccini. Estamos en el cuadro I del Acto III de Turandot. La poética de este tema a conmovido a muchas generaciones, una obra que se incluye en el repertorio de muchos cantantes.EstiloEncuadrar estilísticamente la obra de Puccini resulta complejo como sucede con todos los grandes genios. Turandot no pertenece en ningún caso a la corriente teatral que pudo haber seguido Puccini en un momento. Y se puede, sin embargo acercarla a varios movimientos de vanguardia como el modernismo, sin bien tampoco admite fáciles etiquetas dado que es la última y más ambiciosa obra del genial autor italiano y en ella se condensan las experiencias compositivas y humanas de toda una vida dedicada con pasión a la música.LibrosExiste una amplia bibliografía tanto sobre Giacomo Puccini como sobre Turandot, sin embargo gran parte de ella no ha sido traducida al español. De entre esta enorme bibliografía dos son, probablemente, las referencias fundamentales para una aproximación biográfica al autor luqués: una de Mosco Carner titulada Puccini. A Critical Biography, publicada en Londres por Duckworth, en 1958, y que ha sido reeditada en 1974 y en 1992. Traducción al español: Puccini, Buenos Aires: Ed. Javier Vergara, 1987. Y Conrad Wilson: Giacomo Puccini, London: Phaidon, 1997. Y Carner, ciertamente, realiza un profundo estudio sobre el compositor.

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