DVD - Reseñas

Lang Lang, el genio de las pequeñas cosas…

Montserrat Font Batallé

martes, 9 de febrero de 2016
Lang Lang in Paris: Chopin Tchaicovsky. Scherzi núm.1 en Si menor op. 20, núm. 2 en Sib menor op. 31, núm. 3 en Do# menor op. 39, núm. 4 en Mi Mayor op. 54 de Chopin y Las Estaciones op. 37a de Chaicovski. Lang Lang, piano. Dos CD (DDD) de 83 minutos de duración y un DVD. Grabado en la sala Liebermann de la Ópera Bastille de París y DVD grabado en el Salón de los Espejos del Palacio de Versailles (Francia) en mayo y junio de 2015. Sony Classical 888751176126. Distribuidor en España: Sony Classics Spain.

Los fans de Lang Lang (Shenyang, 1982) están este 2016 de enhorabuena. Esta superestrella del piano además de estar de gira desde otoño y hasta la próxima primavera, acaba de publicar un doble álbum de CD, con DVD incluido, de los Scherzi de Chopin y Las Estaciones op. 37a de Chaicovski. Se trata de una joya del pianismo romántico publicada por Sony Classical que incluye una cuidada edición de los cuatro Scherzi de Chopin (1831-1842), con un segundo CD dedicado a la -en Occidente- menos conocida e interpretada obra Las Estaciones de Chaicovski (1875-1876) y un DVD del Live in Versalles, con la selección del Scherzo núm. 3 en Do# menor op. 39 de Chopin y los tres movimientos “Junio”, “Julio” y “Agosto” de Las Estaciones de Chaicovski, interpretados en el Salón de los Espejos del Palacio de Versalles en París. Todo ello grabado con una impecable calidad sonora y de imagen (el DVD está filmado con 4K con gran variedad de cámaras y ángulos) y acompañado por un booklet exquisito que se completa con fotografías y los poemas que acompañan al programa literario de Las Estaciones de Chaicovski en varios idiomas incluido el ruso.

Así pues, Lâng (que significa brillante y luminoso) Làng (generoso) se erige en este álbum como intérprete indispensable en la escena pianística actual a la hora de abordar repertorios románticos como Chaicovski y Chopin, del que además de haber grabado sus Estudios y Baladas suele incluir constantes interpretaciones en sus recitales. Y es que este icono chino, no solo ha favorecido, en palabras de Jesús Ruiz Mantilla (El País) que 40 millones de niños estudien piano en China sino también que un 90% de sus seguidores tengan menos de 20 años.

Confirmada pues la genialidad de un pianista, que a los trece años ya dominaba prodigiosamente los Estudios de Chopin, añadimos que Lang Lang aborda aquí con energía y delicada cantabilidad el contraste expresivo que exigen los Scherzi de Chopin, un gran referente en la discografía del pianista al haber publicado con anterioridad The Chopin Album (2012), uno de los álbumes de mayor éxito de Lang Lang, así como The Chopin Dance Project, continuadores de la saga pianística romántica. Aquí, Lang Lang interpreta de manera contundente y a la vez lírica estas páginas del maestro polaco de padre francés, que asentado en París se convirtió en el gran pianista de los salones de la capital francesa. Así pues, lejos de evocar el carácter de divertimenti que sugiere el título, estos Scherzi reflejan momentos atormentados de la vida de Chopin como la guerra de Polonia y la insurrección de noviembre contra los rusos (Scherzo núm. 1), el asentamiento de Chopin en Francia (Scherzo núm. 2), su viaje a Mallorca con Georges Sand (Scherzo núm. 3) o sus últimos años de enfermedad (Scherzo núm. 4). Evocaciones biográficas que han inspirado claramente la interpretación de Lang Lang dotada de una gran fuerza poética, unidad e inusual coherencia narrativa…Pues Lang Lang es un maestro en llenar de profundidad dramática sus interpretaciones, pasando del brillante virtuosismo al silencio más cautivador y consiguiendo suspender el tempo balanceándose por las teclas para hacer emerger contra-cantos de extremada belleza entre las armonías de la mano izquierda. Efectos virtuosísticos, cascadas de escalas, olas de cromatismos o pasajes polifónicos…todos ellos articulados con enorme pulcritud y poesía sublime.

Virtuosismo romántico que alcanza riquísimos contrastes de atmosfera en Las Estaciones de Chaikovski. Lang Lang es un ferviente defensor de esta obra romántica, mucho menos tocada entre los pianistas, y que responde a los ideales de música programática al evocar los meses del año desde una amplísima gama de paisajes anímicos. Tal y como él mismo dice: “A pesar de no tener muchas notas si la comparamos con otras piezas más virtuosas, la armonía que crea Chaikovski con estas notas es increíble. Sus melodías atemporales tienen una especie de dolor que él siempre transforma en belleza. Él muestra su corazón, y se apodera del tuyo.”

Así pues, “Enero: En la hoguera” (1) suena lleno de confort armónico. Una calidez y lirismo que en “Febrero: Carnaval” (2) se convierten en un vivo divertimento de destacada firmeza. “Marzo: Canto de la alondra” (3) evoca una aterciopelada atmosfera, mientras que “Abril: Narciso de las nieves” (4) suena más esperanzado. “Mayo: Las noches de mayo” (5) se inspira en las noches blancas de San Petersburgo en las que el cielo queda claro. Y “Junio: Barcarola” (6) posee una emotiva belleza y cautivadora sencillez. Lang Lang aborda con enérgica brillantez “Julio: Canto del segador” (7) para recorrer una amplia gama de pianíssimo en “Agosto: La cosecha” (8); contrastando con el carácter nuevamente brillante de “Septiembre: La caza” (9) interpretado en fortíssimo. “Octubre: Canto de otoño” (10) es una pieza introspectiva y triste sucedida por el paseo en trineo de “Noviembre: Troïka” (11). Finalmente “Diciembre: Navidad” (12) recrea el ritmo de un brillante vals.

De hecho, París, patria de adopción de Chopin y lugar admirado también por Chaikovski, cuya madre francesa debió de transmitirle seguramente su francofilia (y francofonía) es el hilo inspirador de Lang Lang. Una veneración por la delicada exquisitez francesa que hereda y transmite plenamente en este trabajo el pianista chino al interpretar unas semanas más tarde del doble álbum grabado en la Bastille, el DVD registrado en un recital con el mismo repertorio, Chopin y Chaicovski, en el Salón de los Espejos del Palacio de Versalles, cumpliéndose uno de los anhelos de Lang Lang, que desde su primera visita a Versalles soñó con actuar en el mítico lugar. Se sucede así, el interés del pianista por dotar a sus grabaciones de enorme vivacidad, al dar a conocer su dominio del directo en lugares musicales emblemáticos y que ha puesto de relieve en su Live in Viena y Lang Lang at the Royal Albert Hall (Sony Classical).

En definitiva, un álbum sorprendente por su calidad sonora y artística. Con bellas sorpresas como la sublime interpretación de “Junio: Barcarola”, la sexta pieza de Las Estaciones de Chaicovski (y una de las preferidas por Lang Lang), sólo por citar uno de entre los muchos momentos de exquisita poesía de este doble álbum, y que evocan el carácter poético francés de la mano de un genio del teclado internacional que brilla con luz propia en este magistral trabajo.

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