Actas de congresos

La edición musical en el s. XXI en España y Portugal

Pablo Suso y Nekane Zurutuza

miércoles, 16 de marzo de 2016

 Los pasados días 10 y 11 de marzo, organizado por AEDOM, Asociación Española de Documentación Musical, y con la colaboración y apoyo de la Biblioteca Nacional, se ha celebrado en el Museo de la Biblioteca Nacional de España en Madrid, el 1º Encuentro hispano-luso de editores musicales bajo el título La edición musical en el s. XXI en España y Portugal.

En el mismo, representantes españoles y portugueses de distintos ámbitos del mundo editorial han ofrecido su visión de la situación y perspectivas del sector en este momento de cambio. Repartidos en tres sesiones han expuesto su punto de vista sobre la problemática y situación de las editoriales musicales privadas; la edición electrónica como nuevo territorio de comercialización y difusión musical, y la problemática y situación actual de las editoriales musicales institucionales y universitarias. Han participado como ponentes profesionales de distintas asociaciones de editores, representantes de editoriales, representantes de universidades e instituciones que trabajan en el área de la investigación, profesionales del sector bibliotecario así como de una startup en la edición digital pudiendo ofrecerse de este modo un amplio abanico de perspectivas diferenciadas.

A lo largo de las jornadas se ha resaltado la importancia y necesidad de mantener y continuar con la producción editorial a pesar de la escasa rentabilidad de la misma para así poder interpretar, dar a conocer y salvaguardar la creación musical de nuestro territorio, manifiesto cultural y patrimonio de nuestro país, por otro lado invisible e inexistente cara a la sociedad ya que no cuenta con amparo en la estructura de la administración estatal, siendo en ocasiones rescatado por editoriales extranjeras. La partitura, aunque pueda sorprender a propios y extraños no tiene la consideración de libro ni de publicación asimilada en la administración ni en la legislación que emana de ella, no cuenta con un estamento que se ocupe de ella y por tanto tampoco lugar en las políticas administrativas de: fomento de utilización, distribución en bibliotecas (por otra parte inexistentes en la mayor parte de los conservatorios), apoyo a la investigación y divulgación de la producción científica en este campo (que actualmente se mide con parámetros acordes a la investigación técnica) u otras, tan necesarias para consolidar usuarios con los que sustentar el sector sin tener que depender de una política de subvenciones continuadas. Curiosamente esta ausencia se produce a pesar de que toda su producción, distribución y conservación implica la existencia de una amplia red de especialistas como copistas, revisores, filólogos, editores que trabajan directamente o relacionados con este campo además del patrimonio cultural que produce y que hemos mencionado. Por ello, las editoriales se unen a través del asociacionismo como ejemplo para intentar incidir en las políticas del momento y dar un vuelco a esta situación.

Es curioso constatar cómo la principal herramienta para la producción y difusión de la música se encuentra en una situación de abandono por parte de la administración y de sus actores principales. De hecho los propios editores no cuentan con la consideración de agentes culturales por parte de la administración, ni la partitura cuenta con la misma consideración que el libro en el ámbito de la legislación de propiedad intelectual española con todo lo que ello implica.

A pesar de que en algunos sectores interpretativos como el orquestal está todavía generalizado el formato tradicional, la edición digital es ya un hecho y se han mostrado distintas iniciativas con las que intentar hacer frente a todos los problemas que su introducción implica, no sólo desde grandes empresas del sector sino incluso en pequeñas editoriales, como por ejemplo: alejarse de publicaciones aisladas de partituras para optar por la confluencia de soportes y formatos haciendo coincidir libros, audios y partituras tanto en formato digital como electrónico de una misma obra, la realización de una labor de marketing y difusión a través de nuevos canales como las redes sociales, la creación de herramientas de divulgación como catálogos electrónicos en los que se detalla la instrumentación, requisitos necesarios y localización de materiales para la interpretación de las obras...

Se han mostrado también proyectos más innovadores provenientes tanto del sector editorial como de las “startups” donde aprovechando las posibilidades que ofrecen las nuevas tecnologías más allá de un mero traslado del producto tradicional al mundo digital, se están creando nuevos productos que permiten una interacción del usuario con el producto ofreciendo opciones de transporte, realización, copiado simultáneo a grupos y salvaguarda de anotaciones en distintas capas, selección y escucha simultánea de una o varias capas de sonido de distintos grupos instrumentales que conforman la partituras, lectura ininterrumpida en “scroll” sin paginación con posibilidad de que fluya de modo automático tras las oportunas indicaciones de tempo… Todos estos proyectos cuentan ya con sus propios canales de distribución y hacia ellos tenderá la producción editorial en el futuro tras un tiempo de transición en el que convivan las formas tradicionales con estas más innovadoras.

Todas estas innovaciones plantean, sin embargo, nuevas formas no sólo de acceso al contenido sino de lectura y uso de materiales y nuevos temas de reflexión en el entorno bibliotecario con respecto a temas como la conservación en el tiempo de todo este patrimonio ya que se trata de un tipo de publicación que permite una gran interacción con el usuario, que obliga a la reconstrucción y salvaguarda del proceso tecnológico que le acompaña y que se caracteriza por su rápida obsolescencia, puesto que tiene más riesgo de desaparecer tras un corto período de tiempo, lo que dificulta el control bibliográfico…

Todo ello ha conducido a plantear la necesidad de colaboración entre todos los implicados, de estar abiertos a nuevos desarrollos, de integrar en catálogos de repertorio internacional la producción ibérica, de lograr estar en los índices de impacto más importantes (y a su vez de crear nuevas vías para no estar siempre tan supeditados al modelo anglosajón), de realizar políticas a largo plazo a pesar de la coyuntura económica actual puesto que proyectos de gran importancia y calado son por desgracia inviables en caso contrario…

El interés que han provocado el tema y las ponencias presentadas se ha visto apoyados por el gran número de intervenciones de los asistentes a la finalización de las mismas y en el debate final. La asociación se ha mostrado enormemente agradecida por la participación de los ponentes y moderadores y ha lamentado la ausencia de otros que hubiera deseado estuvieran presentes debido a distintos problemas que han impedido su presencia y al límite de tiempo que se disponía pero que, dado el éxito de estas jornadas, espera poder contar con ellos en futuras ocasiones.

Relación de ponentes que han intervenido: Nuno Fernandes (AvA Musical Editions), João Vidinha Duarte (Scherzo Editions), Javier Briongos (Asociación Española de Editores de Música-AEDEM), Ester Roca (Asociación Española de Editores de Música Sinfónica-AEEMS), Edward Luiz Ayres d'Abreu (Movimiento Patrimonial Pela Música Portuguesa-MPMP), Mª Clara Assunçao (Área de Música de la Biblioteca Nacional de Portugal), Sergio Peñalver (Blackbinder), Amaya de la Peña (The MusicSales Group), Rosário Pestana (Universidade de Aveiro), Mª Clara Assunçao (Área de Música de la Biblioteca Nacional de Portugal), Judith Ortega (Instituto Complutense de Ciencias Musicales-ICCMU), Antonio Ezquerro (Consejo Superior de Investigaciones Científicas-Institución Milà i Fontanals). Las distintas sesiones han sido moderadas por José Carlos Gosálvez (Jefe del Departamento de Música y Audiovisuales de la Biblioteca Nacional de España), Pablo Suso (Jefe de Producción y Archivo de la Orquesta Sinfónica de Bilbao) y Reynaldo Fernández Manzano (Director del Patronato de la Alhambra y el Generalife).

 

Nekane Zurutuza (Archivo musical - Orquesta Sinfónica de Euskadi)

Pablo Suso (Jefe de Producción y Archivo de la Orquesta Sinfónica de Bilbao)

 

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