La columna de Ángel Mayo

Para principiantes, wagnerianos y para quien busca y aprovecha las ocasiones

Angel-Fernando Mayo (1939-2003)

viernes, 7 de junio de 2002
Great Singers sing Wagner. Richard WAGNER, Tristan und Isolde: 'O sink hernieder' [grabación de 1939]. Lauritz Melchior, tenor. Kirsten Flagstad, soprano; Wesendonck-Lieder [grabaciones de 1948]. Kirsten Flagstad, soprano; Lohengrin: 'Euch Lüften, die mein Klagen'; Die Walküre: 'Du bist der Lenz' [grabaciones de 1922]. Maria Jeritza, soprano; Götterdämmerung: 'Seit er von dir geschieden' [grabación de 1922]. Karin Branzell, mezzo-soprano; Lohengrin: 'Ortrud! Wo bist du?' [grabación de 1928]. Karin Branzell, mezzo-soprano acompañada por Emmy Bettendorf. Lohengrin: 'Euch Lüften, die mein Klagen' [grabación de 1906] y 'Einsam in trüben Tagen' [grabación de 1908]. Emmy Destinn, soprano; Tannhäuser: 'Dich, teure Halle' y 'Allmächt'ge Jungfrau' [grabaciones de 1934]; Wesendonck-Lieder: 'Stehe still' y 'Schmerzen' [grabaciones de 1937]. Tiana Lemnitz, soprano; Wesendonck-Lieder: 'Der Engel' y 'Träume' [grabaciones de 1934]. Margarete Teschemacher, soprano; Lohengrin: 'Das süsse Lied verhallt' [grabación de 1933]. Marcel Wittrisch, .Margarete Teschemacher, soprano; Lohengrin: 'Einsam in trüben Tagen'; Tannhäuser: 'Dich, teure Halle' [grabaciones de 1927]; Der fliegende Holländer: 'Johohoe! Traft ihr das Schiff' [grabación de 1930]. Elisabeth Rethberg, soprano; Die Walküre: 'Winterstürme wichen dem Wonnemond' [grabación de 1936] Franz Völker, tenor. Maria Müller, soprano; Die Meistersinger von Nürnberg: 'Gut'n Abend Meister … doch starb eure Frau' [grabación de 1916]. Michael Bohnen, barítono-bajo. Lotte Lehmann, soprano; Lohengrin: 'Du Ärmste kannst wohl nie ermessen'; Tannhäuser: 'Allmächt'ge Jungfrau' [grabaciones de 1916]. Lotte Lehmann, soprano; Die Walküre: 'Dich selige Frau … Winterstürme …Du bist der Lenz … Siegmund heiss ich' [grabación de 1934]. Lauritz Melchior, tenor. Lotte Lehmann, soprano; Siegfried: 'Ewig war ich, ewig bin ich' [grabación de 1920]; Götterdämmerung: 'Starke Scheite schichtet mir dort' [grabación de 1924]. Helene Wildbrunn, soprano; Tristan und Isolde: 'Mild und leise' [cantado en alemán, grabación de 1949]; Parsifal: 'Ich sah das Kind' [cantado en alemán, grabación de 1950]. Maria Callas, soprano; Tannhäuser: 'Dich, teure Halle'; Lohengrin: 'Einsam in trüben Tagen' [grabaciones de 1950]. Victoria de los Angeles, soprano; Rienzi: 'Allmächt'ger Vater, blick herab' [grabación de 1923]; Lohengrin: 'Mein lieber Schwan!' [grabación de 1938] e 'In fernem Land' [grabación de 1939]; Tannhäuser: 'Inbrunst im Herzen' [grabación de 1924] y 'Dir töne Lob' [grabación de 1929]; Die Meistersinger von Nürnberg: 'Am stillen Herd' y 'Morgendlich leuchtend im rosigen Schein' [grabaciones de 1939]. Lauritz Melchior, tenor; Lohengrin: 'Mein Herr und Gott' y 'Habt Dank, ihr Lieben von Brabant' [grabaciones de 1927]; Götterdämmerung: 'Hier sitz'ich zur Wacht' y 'Hoiho! Hoihohoho!' [grabaciones de 1928]. Emanuel List, bajo; Die Meistersinger von Nürnberg: 'Jerum! Jerum!' y 'Verachtet mir die Meister nicht' [grabaciones de 1930]. Rudolf Bockelmann, barítono; Tristan und Isolde: 'Darf ich die Antwort sagen?' [grabación de 1928]. Rudolf Bockelmann, barítono acompañado por Gunnar Graarud; Das Rheingold: 'Abendlich strahlt der Sonne Auge' [grabación de 1933]. Rudolf Bockelmann, barítono; Parsifal: 'Ich sah das Kind' [grabación de 1931]; Götterdämmerung: 'Starke Scheite schichtet mir dort' [grabación de 1928]. Frida Leider, soprano; Götterdämmerung: 'Helle Wehr' [grabación de 1932]. Margaret Bäumer, soprano, acompañada por Walter Kirchhoff y Eduard Göbel; Siegfried: 'Heil dir, Sonne! … Ob ich jetz dein' [grabación de 1939]. Margerete Bäumer, soprano; Götterdämmerung: 'Fliegt heim, ihr Raben' [grabación de 1909]; Der fliegende Holländer: 'Versank ich jetz in wunderbaren Träumen' [grabación de 1908] y 'Wohl kenn'ich' [grabación de 1909]; Tristan und Isolde: 'Mild und leise' [grabación de 1907]. Johanna Gadski, soprano; Lohengrin: 'Das süsse Lied verhallt'; Tristan und Isolde: 'Erfuhrest du meine Schmach' [grabaciones de 1945]; Siegfried: 'Ewig war ich'; Götterdämmerung: 'Starke Scheite schichtet mir dort' [cantadas en francés, grabadas en 1929]. Germaine Lubin, soprano; Götterdämmerung: 'Seit er von Dir geschieden' [grabación de 1928]; Tristan und Isolde: 'Einsam wachend' [grabación de 1926]. Rosette Anday, contralto; Die Walküre: 'Siegmund, Sieh auf mich!' [grabación de 1926]. Florence Austral, soprano, acompañada por Walter Widdop; Tristan und Isolde: 'Die alte Weise, was weckt sie mich'. Max Lorenz, tenor, acompañado de Jaro Prohaska, y 'Das Schiff'. Max Lorenz, tenor, acompañado de Jaro Prohaska y Paula Buchner [grabaciones de 1942]; Die Meistersinger von Nürnberg: 'Fanget an! [grabación de 1930] y 'Morgendlich leuchtend' [grabación de 1927]. Max Lorenz, tenor; Tannhäuser: 'Gar viel und schön' [grabación de 1928] y 'Ein furchtbares Verbrechen' [grabación de 1929]; Die Meistersinger von Nürnberg: 'Das schöne Fest' [grabación de 1929]; Parsifal: 'Titurel, der fromme Held' y 'Des Sünders Reuetränen' [grabaciones de 1927]. Ivar Andrésen, bajo; Rienzi: 'Allmächt'ger Vater, blick'herab'; Lohengrin: 'Mein lieber Schwan' [grabaciones de 1914]. Hermann Jadlowker, tenor; Tristan und Isolde: 'Tatest du's wirklich?'. Ludwig Weber, bajo, y 'Tot denn alles' Ludwig Weber, bajo, acompañado de Elisabeth Schwarzkopf, soprano; Parsifal: 'Titurel, der fromme Held', 'O Gnade! Höchstes Heil'. Ludwig Weber, bajo, y 'Wie dünkt mich' Ludwig Weber, bajo, acompañado de Torsten Ralf, tenor, [grabaciones de 1951]; Rienzi: 'Erstehe, Roma, neu' [grabación de 1933]; Lohengrin: 'Atmest du nicht mit mir' [grabación de 1928], 'Höchstes Vertrau'n' y 'In fernem Land' [grabaciones de 1927]. Franz Völker, tenor; Lohengrin: 'Mein Herr und Gott' [grabación de 1929]; Die Meistersinger von Nürnberg: 'Was duftet doch der Flieder' y 'Verachtet mir die Meister nicht' [grabaciones de 1932]. Ludwig Hofmann, bajo; Die Meistersinger von Nürnberg: 'Das schöne Fest, Johannistag' y 'Verachtet mir die Meister nicht' [grabaciones de 1926]; Parsifal: 'So ward es uns verhiessen' [grabación de 1927]; Die Walküre: 'Leb'wohl, du kühnes, herrliches Kind' [grabación de 1926]. Alexander Kipnis, bajo; Der fliegende Holländer: 'Die Frist ist um' [grabación de 1943]; Die Meistersinger von Nürnberg: 'Was duftet doch der Flieder'; Die Walküre: 'Leb'wohl, du kühnes, herrliches Kind' [grabaciones de 1942]. Hans Hotter, bajo-barítono; Lohengrin: 'In fernem Land' y 'Mein lieber Schwan!'; Tannhäuser: 'Inbrunst im Herzen' [grabaciones de 1927]. Carl Martin Oehmann, tenor; Der fliegende Holländer: ' Wie? Hört'ich recht? [grabación de 1922]. Friedrich Schorr, bajo-barítono, acompañado de Otto Helgers. 'Wie aus der Ferne' [grabación de 1921]. Friedrich Schorr, bajo-barítono. 'Versank ich jetz' y 'Wirst du des Vaters Wahl nicht schelten' [grabaciones de 1922]. Friedrich Schorr, bajo-barítono, acompañado de Melanie Kurt; Tannhäuser: 'Wie Todesahnung Dämm'rung' [grabación de 1921]; Die Meistersinger von Nürnberg: 'Jerum! Jerum!' [grabación de 1922] y 'Wahn! Wahn!' [grabación de 1921]. Friedrich Schorr, bajo-barítono. Der fliegende Holländer: 'Die Frist ist um' [grabación de 1928]; Die Meistersinger von Nürnberg: 'Was duftet doch der Flieder' y 'Verachtet mir die Meister nicht' [grabaciones de 1929]; Parsifal: 'Wehe! Wehe mir der Qual!' [grabación de 1928]. Hans Hermann Nissen, barítono; Tannhäuser: 'Blick'ich umher' y 'Wie Todesahnung Dämm'rung' [grabaciones de 1919]. Joseph Schwarz, barítono. Producción de TIM The International Music Company AGCz, 2001. Diez compactos de 10 horas y 42 minutos grabados entre 1906 y 1951 y remasterizados digitalmente. TIM 205657 324
Casi no recuerdo un invierno como éste. La tierra está dura y helada. Cuando empieza a levantarse la niebla, movida por ese vientecillo gélido que se te mete hasta los bronquios y el epigastrio -aquí un carraspeo ronco y tres toses agarradas-, sus hilachas semejan los cabellos de las hijas del Rey de los Alisos: "Padre mío, padre mío, ¿y no ves allí/a las hijas del Rey de los Alisos, en el lugar sombrío?/Hijo mío, hijo mío, lo veo exactamente:/lo parecen los viejos sauces tan grises". ¡Qué balada tan bella! Mas, tate, ahí vuela Huggin a encontrarse con Munnin. ¡Vuela a ras de tierra! Ya lo dice el refrán: "Cuando el grajo vuela bajo, hace un frío de...».En este momento, desde la puerta de la cabaña del viejo lobo melómano llega un estruendo espantoso: chirriar de cadenas, de frenos mal engrasados, de émbolos que han presentado la dimisión. Sobresaltado, el lobo se aparta de la ventana norte de su cabaña y, envuelto en el edredón que compró en Bayreuth en los últimos tiempos de Siegfried Wagner, va a la puerta, que está orientada al sur, y la entreabre con precaución. La sorpresa es mayúscula. Apenas da crédito a sus ojos. Tapando la vista como una tapia, hay allí un engendro infernal, pintado de amarillo rabioso, con apariencia de tractor descendiente de dinosaurios. El asombro del lobo aumenta cuando ve bajarse trabajosamente de la caja a una especie de pelota envuelta en pieles, con sombrero de ala flexible calado hasta el entrecejo y un voluminoso saco que intenta arrastrar hacia la cabaña.-¿Qué haces ahí, papando moscas? ¿No ves que soy la cabra Diverdi? He tenido que alquilar esta máquina quitanieves, preparada como rompehielos, para abrirme paso hasta tu guarida. Ayúdame a meter el saco en tu casa, que aquí fuera se congelaría hasta el mismísimo Pájaro de fuego.Ya en el interior, caldeado por las llamas del hogar y una salamandra que está casi al rojo, la cabra se despoja de todas las prendas de abrigo, menos el sombrero y la bufanda, y se dispone a suspenderlas del perchero que se ve en una esquina, curioso artefacto con muchos colgaderos curvos y puntiagudos. El perchero cobra vida y se agita. Ahora la asombrada es la cabra:-¡Oye, esto se mueve como la cabeza de un ciervo que se espanta las moscas!-Claro, es Bambi; cuando enviudó, le recogí en mi casa, y como él quiere ganarse las verduras suyas de cada día -¡le encanta mi minestrone!- ahí le tienes, haciéndome las veces de perchero; es amplio, resistente y muy útil cuando vas a salir: le llamas, "¡perchero, ar!", él contesta, "¡jawohl!", y viene adonde estás.- "¿Jawohl?" ¿Pero Bambi no es americano?- Otro infundio propagandístico; nació en la Selva de Turingia. Mas tú habrás venido a lo de siempre, ¿o no?La oronda cabra Diverdi abre el saco mientras reflexiona para sí: -(Noto al lobo algo receloso. Me parece que me va a costar más de lo acostumbrado hacerle aflojar la bolsa. Procederé con astucia). En voz alta:-Lobo, mira este álbum de Grandes Cantantes con grabaciones desde 1906 a 1951, que cuesta la pequeñez que ya sabes. La gracia es la módica suma de 4.660 pesetas.- Nada de pesetas: sabe, oh cabra astuta, que yo he sido el primero en pasarme al euro en estos alrededores, y así ahora todos me llaman el 'eurolobo'. Espera. ¡Perchero, ar!- ¡Jawohl!La cabra, otra vez asombrada, ve cómo Bambi viene hasta aquí y cómo el lobo descuelga un bolso mediano de piel sospechosamente familiar (para la cabra, se entiende), lo abre, saca de él un ábaco de artesanía, corre algunas de sus bolas y termina diciendo:- ¡Me río yo de calculadoras y computadoras! La gracia asciende a 28,01 euros. ¿No te parece un poco caro?La cabra Diverdi aparenta recuperar la dignidad y bala con cierto engolamiento: -¡Considera, oh sabio eurolobo, que se trata de una caja de 10 compactos.El tentado medita unos instantes, deja el ábaco encima de la mesa y gruñe: -Ponlo aquí. Ya veremos.- En el ínterin, el perchero ha regresado a su esquina.- ¿Qué más?- Un inconveniente es que no se indican las matrices originales, las orquestas, los directores, el pianista y algunos cantantes «secundarios»; pero como tú dispones de tiempo, puedes dedicarte a hacer labores de entomólogo, ya que sí se especifica el año de cada registro.- ¿Decías «el» pianista?- Elemental, querido Watson, es Gerald Moore acompañando a la Flagstad en los legendarios Wesendonck-lieder que la egregia grabó para EMI en 1948.- O sea, me quieres colar una selección de registros que seguramente tengo ya aquí y allá.- Mira, lobo, yo no quiero 'colarte' nada, eres libre de tomarlo o dejarlo. Sencillamente, el álbum es muy bueno y más al precio que te he dicho. Además, junto a los consabidos oirás a Johanna Gandsky, a Hermann Jadlowker, a una Emmy Destin de ensueño, a la estupenda mezzo Rosette Anday, a la Victoria de los Ángeles de 1950, a Maria Callas, a Melchior, Hotter o Kipnis... ¿Qué más pides? El álbum es ideal para los limpios de alma y de bolsillo y también para quien como tú, que eres todo un caballero, desee hacerle un bello regalo a alguien que lleve en su corazón. ¿No tendrás por ahí una lobita a la que obsequiar?- ¿Lobita, dices? ¡Sí, sí, para lobitas estoy, a mi edad! Y en conclusión: yo sólo tengo sitio en mi corazón para Caperucita...- Ya advertí antes que te emocionaste al oírme hablar de 'coloraturas'. ¿Era Caperucita quizá una lírica o una ligera de coloratura?- A Caperucita no le gustaba la ópera, lo que le encantaba era el fox-trot y sobre todo el slowfox. En el bosque, recostados al pie de un tejo, me hacía cosquillas en la nariz con una hierbecilla mientras me cantaba bajito: "Lobito mío, te quiero tanto, no sabes cuánto ni lo sabrás". Lo estropearon todo la maldita cabra y los cabritillos, que eran, nunca mejor dicho, unos chivatos. Cruzabas un puente, y veías debajo al cabrito negro. Te tumbabas en la hierba, y detrás de una mata estaba escondido el cabrito blanco. Pero cuando íbamos al viejo molino, allí nos espiaba el peor de todos, el berrendo y botinero. Después iban con el cuento a su madre y ésta no perdía un segundo en ir a ver a Disney. ¡Caperucita y el lobo! ¡Qué escándalo! Al final me tomé la justicia por mi mano. El juez, un hombre comprensivo, me dio la razón en lo sustantivo, pero tuvo que condenarme a tres meses de prisión o a una fianza de 10.000 dólares de la época por haber abierto un matadero clandestino. Caperucita me dejó, obligada por su mamá y por la abuelita. Yo me di a la bebida... Por cierto, ¿no serás tú por malaventura pariente de aquella gentuza?La interpelada, que ya había reculado al notar que el lobo estaba poniéndose rojo de ira, responde muy digna: -No, en absoluto, yo soy una cabra de diseño. Vamos, decídete de una vez.Cogido por sorpresa y desconcertado, el lobo vuelve a manipular el ábaco ...

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