Francia

Combinación inesperada

Jorge Binaghi
jueves, 15 de diciembre de 2016
París, miércoles, 30 de noviembre de 2016. Opéra Bastille. Cavalleria rusticana (Roma, Teatro Costanzi, 17 de mayo de 1890), libreto de G. Targioni-Tozzetti y G. Menasci, y música de P. Mascagni sobre el relato de G. Verga. Intérpretes: Elina Garança (Santuzza), Yonghoon Lee (Turiddu), Elena Zaremba (Lucia), Vitaliy Bilyy (Alfioi), y Antoinette Dennefeld (Lola). Sancta Susanna (Frankfurt, Opera, 22 de marzo de 1922), libreto de A. Stramm y música de P. Hindemith. Intérpretes: Anna Caterina Antonacci (Susanna), Renée Morloc (Klementia), y otros. Puesta en escena: Mario Martone (con la asistencia de Daniela Schiavone y Raffaella Giordano). Escenografía: Sergio Tramonti. Vestuario: Ursula Patzak. Luces: Pasquale Mari. Coro (preparado por José Luis Basso) y Orquesta de la Opera Nacional de París. Dirección: Carlo Rizzi
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Tras un feliz matrimonio de muchos años, cada vez más Cavalleria y Pagliacci emprenden rutas separadas aunque siempre en compañía de alguna otra ópera en un acto. Ha habido mucho experimento, pero nada más extraño que hacer seguir a uno de los títulos faro del verismo, prácticamente sin más que una pequeña pausa, por una extrañísima obra aún más breve, treinta años posterior y de Alemania, lo que significa una estética musical y una idea del teatro lírico completamente diversa. Ciertamente si se hubiera elegido Erwartung la cosa habría sido todavía más exótica, pero si Hindemith es menos ‘rompedor’ que Schönberg se hace difícil ver -salvo la hipotética, y hoy remanida, situación femenina en sociedades cerradas cuando no claustrofóbicas- el nexo. Musical y teatralmente se trata de un anticlímax que, por suerte, ha funcionado por la interpretación y la dirección de escena.

La labor de Martone ha sido de primerísimo orden, y a su ya conocida y ‘escalígera’ versión de Mascagni, que huye del fácil ‘color local’ y logra una atmósfera de auténtica tragedia, con un magnífico trabajo sobre cada uno de los personajes (lo que sucede en el pueblo durante la introducción es en sí misma una pequeña obra maestra), ha agregado ahora una dura puesta en escena (luces blancas enceguecedoras en el plano superior mientras las tinieblas pueblan el inferior) para el seco y no obstante erótico texto -y música- de la operita de Hindemith que debía ser el tercer panel de un tríptico que no llegó a estrenarse junto con los otros dos por reservas morales de un director como Busch. Hoy la ‘blasfemia’ puede sonar a ingenua, pero sigue siendo por momentos perturbadora.

Sancta Susanna de Hindemith. Dirección musical, Carlo Rizzi. Puesta en escena: Mario Martone. París, Opéra Bastille, noviembre de 2016Sancta Susanna de Hindemith. Dirección musical, Carlo Rizzi. Puesta en escena: Mario Martone. París, Opéra Bastille, noviembre de 2016 © Elisa Haberer, 2016

Fue muy buena la labor de la ‘narradora’, Klementia (vaya nombre), muy bien interpretada por Morloc, y también los pequeños papeles, hablados o cantados, así como las breves intervenciones del coro, pero nada habría sido igual sin la presencia de ese verdadero animal escénico, que, oh, además sabe cantar y lo hace bien, y responde al nombre de la Antonacci. El texto prevé, además, un desnudo frontal (no integral) y la naturalidad y la total falta de exhibicionismo de la soprano llegado el momento producen un impacto mayor, que corta el aliento (¿habrán recordado ella y Martone aquella algo lejana colaboración en común cuando el director hizo su debut en la lírica con un Così dirigido por Abbado que, con algunos altibajos en el reparto, conservo bien vivo en mi memoria?).

Cavalleria rusticana de Mascagni. Dirección musical, Carlo Rizzi. Puesta en escena: Mario Martone. París, Opéra Bastille, noviembre de 2016 Cavalleria rusticana de Mascagni. Dirección musical, Carlo Rizzi. Puesta en escena: Mario Martone. París, Opéra Bastille, noviembre de 2016 © Elisa Haberer, 2016

Rizzi dirigió bien y consiguió evitar un volumen excesivo. Ese fue su casi único mérito en Cavalleria, de la que fue el elemento más débil. El único momento de real tensión dramática fue el dúo entre Santuzza y Alfio. Por lo demás, tiempos lentos, pesados, sin tensión y con escaso lirismo (la mencionada introducción y el célebre intermezzo siguieron esas pautas, pero también el resto de la ópera). La orquesta estaba en gran forma, pero sola no podía hacer más. Memorable el coro preparado por José Luis Basso. Garança fue una buena protagonista: cantó y se movió bien, siguiendo las líneas trazadas por la puesta en escena. Su voz pareció más de mezzo que otras veces, pero lamentablemente cuando llegan los graves suenan forzados y abiertos (el ‘piango’ final del aria, aunque curiosamente mejor que en su grabación, y ‘spergiuro’ al final del dúo con Turiddu -no ‘Turriddu’ como más de una vez se le escuchó- son dos buenos ejemplos). Pero el real problema es la falta real de participación vocal y escénica: uno ve a una belleza del ‘star system’ de la lírica actual esforzándose por hacernos creer que siente lo que dice y hace, pero la convicción falta.

Cavalleria rusticana de Mascagni. Dirección musical, Carlo Rizzi. Puesta en escena: Mario Martone. París, Opéra Bastille, noviembre de 2016Cavalleria rusticana de Mascagni. Dirección musical, Carlo Rizzi. Puesta en escena: Mario Martone. París, Opéra Bastille, noviembre de 2016 © Julian Benhamou, 2016

Lee sigue siendo un buen elemento, necesario en esta penuria de tenores. Sin embargo, me había impresionado más al principio de su carrera. Ahora conoce al milímetro la forma de gestionar sus importantes recursos, pero estos han perdido squillo y sobre todo espontaneidad. La voz está más oscura y voluminosa y conserva flexibilidad, el actor es correcto y su italiano también.

Bilyy es una típica voz eslava de grave engolado y buen volumen: probablemente sea suficiente para Alfio, pero no para quedar en el recuerdo. Dennefeld presentó una discreta Lola, sin demasiado interés. Excelente en cambio la labor de Zaremba en ese difícil personaje de Mamma Lucia.

El público, numeroso, aplaudió con calor al finalizar cada obra.

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