A la búsqueda de Antonio Vivaldi

A la búsqueda de Antonio Vivaldi (53) Las investigaciones de Michael Talbot

Hugo A. Di Leonardo

viernes, 24 de febrero de 2017

El profesor Michael Talbot, es uno de los más importantes estudiosos de la vida y de la obra de Antonio Vivaldi. Sus investigaciones sobre el Prete Roso, son el reflejo de años de trabajo dedicados a ésta tarea.

Su monografía, constituyó para mí, lo que di en llamar “Mi primer “Vivaldi”, libro con el cual pude dar alguno de mis primeros pasos para tratar de interiorizarme de la vida del veneciano. Es también uno de los libros más importantes sobre el maestro y continúa siendo hoy una especie de libro de cabecera, para cualesquiera de los artículos que me he atrevido a escribir sobre la vida del músico.

Mr. Talbot

Michael Talbot nació en la localidad de Luton. Estudió en Londres y en Cambridge. Se recibió de Doctor en Filosofía en 1968 y desde allí comenzó a trabajar en la Universidad de Liverpool. Ha escrito numerosas obras, diversos artículos y la edición crítica de muchas de las obras del compositor. No solamente de Vivaldi sino además de otros músicos contemporáneos del barroco, entre ellos Tomaso Albinoni y Giuseppe Matteo Alberti.

En la actualidad y desde hace ya varios años el Profesor Talbot, es Co-Director deStudi Vivaldiani, revista anual del Instituto Italiano Antonio Vivaldi y la publicación de trabajos impresos en forma anual, llamado 

El Instituto funciona con el patrocinio de la Fondazione Giorgio Cini con sede en la Isola di S. Giorgio en Venecia.

Entrar o ingresar de este libro, que fuera publicado por la casa J. M. Dent & Sons, Limited, de Londres, entre los años 1978 y 1984, sería muy difícil de abordar en este artículo, que solo pretende señalar algunas curiosidades, que me llamaran la atención en su momento.

¿Porqué Mr. Talbot? (Why Mr. Talbot)

Es curioso que todo ese afán e interés puesto en Vivaldi, tejiera en algunos capítulos ciertos comentarios que en su momento me sorprendieron. En el capítulo 7 dedicado a la Música Vocal del veneciano, el profesor Talbot adquiere una sugerente línea crítica con respecto al compositor.

Textualmente dice.: “Resulta significativo que los dos préstamos no reconocidos de otros compositores, descubiertos hasta la fecha en su música (fuera del caso especial de la opera) tengan lugar en este contexto. Uno el <Credidi a 5 a capella del Vivaldi> RV 605, es un torpe contrafactum de un poco inspirado <Lauda Jerusalem> anónimo RV Anh 35, encontrado entre los manuscritos de Turín. La prisa o quizá la falta de dominio de ese estilo podría explicar [aunque apenas excusa] el oportunismo de Vivaldi”.

Giovanni Maria Ruggieri

En otro ejemplo hizo dos adaptaciones por separado de la fuga “Cum sancto spiritu”, procedente de un Gloria (fechado un 9 de septiembre de 1708) de G.M. Ruggieri, también conservado en Turín. La obra de Ruggieri está pensada para 2 orquestas de cuerdas en cinco partes cada una con trompeta y la otra con una pareja de oboes, así como para dos coros en cuatro.

Gloria de Vivaldi RV 588

En una adaptación, probablemente la más antigua del Gloria, prosigue, Vivaldi introduce el movimiento de Ruggieri con una corta peroración en el acorde de Re mayor. Sus alteraciones, además de las impuestas por el menor número de participantes, reducidos solo a una orquesta y un coro (ambos en cuatro partes) tienden a hacer que el movimiento sea más concentrado y a reducir la importancia de los instrumentos.

Gloria de Vivaldi RV 589

En la otra adaptación, continua, elimina la peroración y tiende a aumentar el papel de los instrumentos (algunos pasajes para trompeta sola son de nueva invención). Además, se desvía más radicalmente de Ruggieri en la musicalización de las palabras y ciertos detalles temáticos, mejorando grandemente el original. [¿Por qué habría que mejorarlo?]. Estas transformativas creativas no precisan de excusas, aunque permanezca oscuro el motivo que incitó a Vivaldi a usar estos diversos materiales ajenos.

La línea crítica argumental de Talbot

Ahora lo toca el turno a Bach. La página 136 del libro está dedica a las transcripciones que el músico de Eisenach hiciera de algunos de los conciertos de Vivaldi. Agrega aquí, a mi manera de ver, un comentario poco feliz. “Alguno de los cambios que introdujo Bach hubiera podido realizarlos cualquier trascriptor con imaginación”.

Johann Nikolaus Forkel

En el capítulo 1 de esta obra, llamado “la senda del descubrimiento”, el Profesor Talbot hace referencia a los primeros años de la vida musical de Bach. Trae a colación entonces la información, de primera mano, agrega, que los hijos mayores de Bach, Carl Philipp Emanuel y Wilhelm Friedemann le habrían aportado a J. N. Forkel, uno de los primeros biógrafos de Johann Sebastian. Se señala allí las dificultades del autor de los famosísimos Conciertos Brandeburgueses, para iniciar sus primeros pasos en materia de composición. Tal vez la falta de un maestro ya que al parecer solo algún pariente o hermano mayor, podría haberle acercado algún conocimiento musical.

En ese sentido el Profesor Talbot señala que los conciertos vivaldianos, que comenzaban a circular por entonces podrían haberle proporcionado nuevas ideas en el camino elegido y por tanto Bach realizó sobre esas composiciones todas las variantes que se le ocurrieran en sus transcripciones.

Las transcripciones de Bach

En la página 137 del libro, el Prof. Talbot agrega que las variantes que utilizara Bach para su propia escritura de las transcripciones incluyen toda una serie de modificaciones que incluyen la transposición de notas y añadiendo o quitando compases a su manera. Luego agrega que: “ Sería perverso no reconocer que los retoques de Bach ayudan a darle vida a las composiciones en un nuevo medio, además a menudo mejoran la sustancia general. A pesar de todo, un poco de pedantería hace que Bach dore la píldora”.

Le pregunto por qué, Sr Talbot, Bach tendría que dorar la píldora, cuando Ud. mismo señala, que usaba estos conciertos para aprender a componer, ya que no tenía según se afirma, una guía sólida para iniciarse en ese camino.

Cambio de actitud.!

Estos primeros comentarios sobre los préstamos que Vivaldi hiciera de la música sacra de Ruggieri, pertenecen evidentemente a un pasado bastante lejano ya y la dureza como trata al veneciano, casi como en una actitud delictiva, a mi juicio injusta, cambia con el correr de los años.

En su comentario acerca del oportunismo de Vivaldi con referencia al Gloria de Ruggieri que Ud., hiciera en el pasado, esto pasa a cambiar radicalmente en el contenido de las notas realizadas de su pluma para la serie Vivaldi Sacred Music, que grabara el Ensamble “The King´s Consort” (Hyperion vol. 10).

Revalorización de Giovanni Maria Ruggieri

Si bien es cierto que indica a Ruggieri como una figura algo oscura y sombría, probablemente por el escaso conocimiento sobre su persona, luego comienza a agregarle méritos. ¿No querría restarle méritos a Vivaldi, ¿verdad?

Luego agrega que “Ruggieri es ciertamente uno de esos innumerables compositores olvidados que [vale la pena conocer más de él]. Esta Gloria [de Ruggieri] es de interés y de valor no sólo por su obvia influencia en Vivaldi y la ejemplificación de la tradición villorica veneciana, sino también por su mérito musical intrínseco y notable originalidad. [¡Al fin!].

Vivaldi padre

La razón por la cual Vivaldi tendría en su poder la partitura del Gloria de Ruggieri, es explicada, según Talbot, en el hecho de que al parecer Vivaldi pere, fuese representante de ambos y que habría sido el socio principal en los asuntos de la vida musical de Venecia. Suponemos que en los relacionados especialmente con los teatros de ópera.

Conclusión

Parecería que tanta dureza del profesor Talbot en sus inicios de la investigación sobre Vivaldi se fueron suavizando con el tiempo. Y aquí me remonto a una frase del autor ya mencionada que dice: “La prisa o quizá la falta de dominio de ese estilo podría explicar [aunque apenas excusar] el oportunismo de Vivaldi”. Podemos excusarlo, Prof. Talbot. Como también podemos excusar a Bach y a tantos otros compositores que se sirvieron o aprendieron de la música ya escrita por sus antecesores, pero eso no es un acto de traición. Los compositores son y serán seres humanos. Y ante todo, un poco de Pietá.

Bibliografía

  • Michael Talbot, Vivaldi,  Madrid: Alianza Editorial, 1990.
  • Michael Talbot, Vivaldi-Sacred Music vol.10. The King´s Consort, Hyperion, 2004.

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